Sunday, March 31, 2013

TESTAMENTO DE JUDAS BIFRONTE II. COLECTIVO MÍSTICO ANARQUISTA ¡RASPUTÍN VIVE! (COMISARAVI)



TESTAMENTO DE JUDAS BIFRONTE II (ALCAPRILES)


Colectivo Místico Anarquista ¡Rasputín Vive! (COMISARAVI)

Nota aclaratoria del administrador de la columna: He aquí otra entrega terrorista de esta sorprendente agrupación valenciana. Nos la hicieron llegar a nuestro buzón electrónico. No sabemos si sus intenciones son contrapropagandísticas, provocadoras o meramente literarias. Se nos parece –sospechosamente- a otro colectivo proveniente de Italia: Wu Ming. ¿Acaso seremos víctimas de un vulgar plagio literario? ¿Es otra de las trastadas literarias de discípulos postmodernos de Rafael Bolívar Coronado? José Carlos De Nóbrega, confundido columnista compulsivo.

Yo, Judas Alcapriles, en posesión de mis facultades fronterizas y mi proverbial falta de ética, anuncio mi Testamento y última voluntad a esta infiel y anarquista comunidad de El Palotal, pérfida turba que quiere prensarme por mis sacrosantas bolas para achicharrarme a la parrilla:

1.- Le dejo mi apartamento en Nueva York a Gustavo Montiel, si y sólo si restituye en la dirección de URBE/ARTE, Gaceta Culturosa de la Valencia del Rey Alcaparra, al poeta Fáver Páez como póstumo homenaje a su Club de Suicidas y Cadáveres Insepultos. Por supuesto, en dicho apartaco les dará asilo a Henrique Fernando Salas Feo, al capo Scarano y a los bufones de su Corte (Rafael Rodríguez Coronel es la ñapita).

2.- A los fines de unificar la zona norte con la zona sur de Valencia, encomiendo a Marcos Meléndez –heredero del trono- inundar las comunidades subversivas de El Palotal, Bella Florida y Lomas de Funval con las aguas sobrantes del Lago de Valencia. Así matamos varios pájaros de un tiro: Tapamos los huecos y ocultamos la basura de las Avenidas La Romana, Aranzazu y Las Ferias bajo las aguas mansas y podridas, además de sacudirnos de una vez por todas a Carlos Yusti, Yuri Valecillo, Pedro Téllez, Carlos De Nóbrega y demás bichitos de uña. Así el Sur será el Norte y viceversa, pues tendrá su dique surfista de Guataparo.

3.- En atención a la labor destructora de Fundacultura, se conviene que a partir de hoy el fruit punch será la bebida espirituosa de esta ciudad. A tal efecto, se prohibirá la restauración de la “Fisiocromía Naranja” de Cruz Diez ubicada en la Redoma de Guaparo. Los reales destinados a tal esperpento, se asignarán a la compraventa de dicho trago en las inmediaciones del Teatro Municipal.

4.- Le ordeno a mi Corte valenciana la creación e imposición de la Orden Alcachofa Borracha a todos mis fieles súbditos. Sugiero a sus primeros acreedores: Marcos Meléndez, Guillermo “Fantástico” Vizcaya, Emir Giménez Angarita, Elis Mercado y, por supuesto, a las Cortes de Pacotilla de la Universidad de Carabobo: Jessy Divo de Romero, Pablo Aure, José Ángel Ferreira y Ulises Rojas. Por supuesto, no podemos dejar por fuera a Ricardo Maldonado, Rector Magnífico y Saturno que devora a sus hijos. El Centro Comercial Sambil será la nueva sede de la Universidad Mercachifle y Medieval de Carabobo.

5.- Hago del conocimiento de la comunidad valenciana, mi enérgica protesta por la elección de Francisco, el Papa argentino. Proponemos al punto revocar su mandato, para entronizar el culo cardenalicio de Urosa Sabino en la silla papal. Sólo un Papa de oposición podría exorcizar al pueblo venezolano que padece el influjo diabólico del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías.

6.- A Pedro Crespo le dejo los museos de la ciudad, para que los convierta en un circuito de pornografía múltiple: Cine, pollera, taguara y motel-matadero incluidos en un mismo espacio. “Garganta Profunda” sería la película inaugural para beneplácito de politicastros, emperifolladas damas antañonas, curas, monaguillos y pastores gozones.

7.- El transporte público en la ciudad será anfibio, esto es mar y tierra, pues el lamentable estado de sus calles y avenidas –llenas de huecos y botes de aguas negras- así lo amerita. Nuestro ingenio nos permite adaptarnos al desastre que nosotros mismos hemos generado.

8.- A Pablo Montoya tan sólo le dejo las sobras del festín ferial, industrial y agropecuario en una vieja y abollada olla.

9.- Las toninas, los peces y las serpientes del Acuario irán a parar a las cloacas desbordadas de los barrios bajos de la ciudad. Así dichas comunidades se convertirán, por arte de magia, en centros turísticos por excrecencia.

10.- Se castiga al reportero gráfico Yuri Valecillo con la encomienda de un estudio fotográfico e iconográfico de mi perverso rostro: mis ojos saltones de batracio bailando sobre el algodón dulcito de mi chiva blanca.

En Valencia de San Simeón el estilita, cómplice del emporio rebelde de El Palotal, a los 31 días del mes de marzo de 2013. En definitiva: ¡ustedes, villanos de baja estofa, vienen a quemame!

Wednesday, March 27, 2013

COLOQUIO SOBRE LITERATURA VENEZOLANA. CELARG, CARACAS, JUEVES 4 DE ABRIL DE 2013, 9:30 AM



Un Coloquio sobre literatura venezolana reunirá a especialistas en la Fundación Celarg.


El jueves 4 de abril de 2013, de 9:30 a.m. a 4:30 p.m, Sala de lectura de la Biblioteca Isaac J. Pardo del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Avenida Luis Roche con Tercera Transversal, Altamira, Caracas).

Entrada libre.

INTRODUCCIÓN

Un coloquio sobre literatura venezolana con participación de destacados especialistas se realizará el jueves 4 de abril de 2013, organizado por la Cátedra Ludovico Silva de la Fundación Celarg, en horario de 9:30 a.m. a 4:30 p.m. Entrada libre.

El Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos se propone en estos momentos la realización de este Coloquio sobre literatura venezolana “acaso por la emergencia de delimitar un tiempo signado por la violencia, por el espanto, pero igualmente por lo fantástico. La literatura expresa el mundo interior de un país. El lenguaje define una marcha, una cartografía y una vida donde coinciden propuestas fundadoras de mundos”.

Así lo plantea Nelson Guzmán, coordinador de la Cátedra Internacional Ludovico Silva, y sostiene que Adriano González León definió a Venezuela como un país portátil, cambiante, dilapidado por la cultura de la violencia y del petróleo. José Rafael Pocaterra nos dejó un legado hiperrealista donde la literatura marchó al lado de la política y la insurgencia. El país es una cantera de conmociones que deberían tener expresión escritural. “Pero las nuevas formas de creación deberían igualmente dar cuenta de un legado. En el siglo XIX Simón Rodríguez teorizó acerca de la tempestad del continente americano. En el siglo XX José Antonio Ramos Sucre enfocó la mirada en el examen de un hombre que yace al borde de los abismos. Por su lado Julio Garmendia abrió las puertas hacia un mundo literario pleno de lo fantástico”.

Este pequeño coloquio es un camino de búsquedas y senderos de la creación. Añade Guzmán que “el hoy es la síntesis de la Venezuela indígena y de los encantos definitorios de lo que son los venezolanos. Las trazas aparecen como preludios de lo que será el porvenir de una poesía del decir que manifiesta la honda huella de un pasado”.

El lugar de encuentro será la Sala de lectura de la Biblioteca Isaac J. Pardo de la Fundación Celarg. Allí se desarrollará un ciclo de cinco ponencias y comentarios.

TEMARIO

1.-Disyuntiva entre forma y sentido en la categorización de la obra postmoderna

del poeta venezolano Esteban Muro.

Ponente: Juan Calzadilla

Esta ponencia intenta indagar en la caracterización de las diversas modalidades formales que para la construcción de sentido se presentan en la poesía postmoderna de un autor venezolano. Lo que supone entenderse con una categorización temática o argumental de la poesía como género en proceso, ya en verso o en prosa, que explore en campos inéditos de la experiencia.

Se trata de explicar con ejemplos comprensibles extraídos de la obra del poeta Esteban Muro que la vía de acceso a una poética postmoderna, radicalmente comprometida con el lenguaje, implica tomar en cuenta las posibilidades que brinda la escritura en su amplia diversidad genérica y en su capacidad de prestarse a abordar directamente la realidad.

2.-Rajatabla, una poética del desconcierto.

Ponente: Lourdes Manrique.

Nos abocaremos al análisis de Rajatabla, de Luis Britto García (1970), premio “Casa de las Américas”, aplicando una categoría nombrada por nosotros como Poética del desconcierto. Dicho análisis se centrará entre otros aspectos, en la parodia jugada magistralmente, el humor, la provocación, el cuestionamiento de la realidad, el mundo fantástico y la ciencia ficción, dirigidas todas a desenmascarar la barbarie del sistema capitalista, lo que le confiere a esta obra gran actualidad. Otros aspectos de importancia a destacar dentro de esta Poética del desconcierto, serán:

a) Concepto de orden,

b) Problematización del tiempo,

c) La interdisciplinariedad.

Las conclusiones, aunque existen formuladas por la autora, se presentarán abiertas, a fin de estimular la discusión creativa con los asistentes al evento.

3.-Ensayar vida, escritura y república: Simón Rodríguez.

Ponente: Douglas Bohórquez.

Propongo una relectura de la producción intelectual de Simón Rodríguez desde la perspectiva del ensayo, género del cual él es uno de sus fundadores y quizás su más relevante y audaz exponente en el siglo XIX en Hispanoamérica. Me valgo de las nociones de disidencia, originalidad y humor como conceptos centrales vistos desde la consideración de la propuesta por parte de Rodríguez de un lenguaje alterno que da cuerpo a su particular escritura ensayística.

4.-Elogio panorámico a Reynaldo Pérez Só.

Ponente: José Carlos De Nóbrega.

Contrariamente a su severo y adusto rostro, Reynaldo Pérez Só ha sido para mí una fuente generosa y dialógica de conocimiento poético y literario que excede las escuelas blanqueadas de críticos mezquinos y profesores castrantes, las cuales procuran ad infinitum el boicot de la lectura lúdica y amorosa del texto literario.

A la fecha, Pérez Só ha publicado los poemarios Para Morirnos de Otro Sueño (1971), Tanmatra (1972 y 1998), Nuevos Poemas (1975), 25 Poemas (1982), Mirinda Campo (antología, 1984), Matadero (1986), Reclamo (1992), Px (1996), Solonbra (1998) y Antología poética (2003 y 2006). También publicó Fragmentos de un taller (1990) que colinda con el ensayo afincado en los aforismos, y el monólogo Sucre, estampido de dios (1995). Fue ganador del concurso de cuentos del diario “El Nacional” en 1999 con Viento Sur, un puzzle narrativo en cuatro partes que nos revela una escritura personal y transgenérica divorciada de especulaciones literarias, la cual vindica su incansable vinculación con la vida y la poesía que todavía toca el corazón de los hombres. Desde su primer poemario hasta el más reciente, incluyendo poemas dispersos en publicaciones periódicas diversas, la poesía de Pérez Só descansa en la desnudez y la transparencia estilística, amén de lo fragmentario e inmediato de la expresión poética en la recreación del discurso de voces disímiles que estremecen su mundo interior.

5.-Literatura, memoria y etnicidad en Venezuela: Manuel Rodríguez Cárdenas

y Miguel Ángel Jusayú.

Ponente: Alberto Rodríguez Caruci.

La producción literaria venezolana ha sido presentada habitualmente como expresión de una nación mestiza, unificada por una lengua y una cultura en la cual los componentes que la integran quedan más o menos homogenizados en una unidad ideal y en un imaginario criollo que han invisibilizado otros factores que también forman parte de Venezuela. No obstante esa perspectiva, estos otros factores nacionales representan a la vez otras sensibilidades y otras voces, es decir otros modos de expresión del país que producen sus textos desde otras peculiaridades culturales y desde otros lugares de enunciación.

El estudio de la producción literaria de dos escritores escasamente estudiados por la tradición crítica venezolana, como son Manuel Rodríguez Cárdenas y Miguel Ángel Jusayú, puede ser una alternativa válida para revisar el canon instituido, ampliar y complementar la percepción de las letras nacionales y contribuir a una mayor democratización de la cultura del país, cuya sociedad actual se reconoce multiétnica y pluricultural.

6.-Tres momentos narrativos de los años 60: Garmendia, Balza y Rodríguez.

Ponente: Carlos Noguera.

Monday, March 18, 2013

EL DRAGÓN LUSITANO BAUTIZADO EN LA FILVEN 2013. Boletín de prensa de Fundarte



EL DRAGÓN LUSITANO BAUTIZADO EN LA FILVEN 2013


FONDO EDITORIAL 15 DE MARZO DE 2013

Este viernes, tercer día de la celebración de la Feria Internacional del Libro, se llevó a cabo en conferencia literaria el bautizo del primer volumen de cuentos del narrador y ensayista José Carlos De Nóbrega, titulado El Dragón Lusitano y otros relatos, de la mano de la Alcaldía de Caracas a través del Fondo Editorial de Cultura y Artes.

La obra que forma parte de la Colección Delta y de las 23 novedades literarias que el Fondo Editorial ha puesto a la venta en la feria, fue presentada a las 6:00 pm, en los espacios de la sala Librerías del Sur del Teatro Teresa Carreño por amigos y colegas del autor como Nelson Guzmán, Luis Ernesto Gómez y Julio Borromé, quienes resaltaron la calidad de esta y otras publicaciones del escritor, en las cuales demuestra gran virtud literaria.

El libro es una mezcla de relatos en forma de crónica satírica y lúdica, en la que el autor presenta personajes reales o ficticios que exponen los instintos morales de la sociedad de antes y de ahora, todo teniendo como escenario la emblemática ciudad de Valencia, por quien el autor confiesa una suerte de amor y odio.

La historia debe su nombre a la reconocida figura de la lucha libre en Venezuela como el Dragón Lusitano, quien fuera pariente del escritor, por lo que éste hace un reconocimiento de los sucesos más polémicos, la violencia y la ficción de su vida. Un decálogo a la valencianidad, profesores histéricos, personajes suicidas y amantes asesinos orquestan la obra, la cual han definido sus lectores como "demasiado real en la miseria", y los críticos como "una necesidad de expresión sin culpa".

Entre lecturas de los pasajes de la obra y autógrafos de las publicaciones vendidas a los presentes, De Nóbrega agradeció la oportunidad a Fundarte de poder publicar sus primeras piezas narrativas, y recordó con cariño al presidente Hugo Chávez Frías y a sus esfuerzos por exaltar la cultura como parte de una sociedad desarrollada.

Asimismo se resaltó la relevancia de portal personal del escritor www.salmoscompulsivos.blogspot.com, el cual mereció el premio al Mejor Blog Nacional, por parte del Centro Nacional del Libro.


CRÓNICAS PATIBULARIAS O EL MUNDO DE JOSÉ CARLOS DE NÓBREGA. Nelson Guzmán



Crónicas patibularias o el mundo de José Carlos De Nóbrega
Nelson Guzmán

El Dragón Lusitano y otros relatos de José Carlos De Nóbrega aroma la fenomenología de una época. El autor narra la fibra esencial de la lucha libre, un deporte que reunía la ficción y la violencia. El malo y el bueno se dan cita en las noches de espectáculos, de fiebres, de bajos instintos subyugando las pasiones. Los hombres son iguales en la vida como en la muerte, terminan mostrando su precariedad como pasó con el Dragón Lusitano. No se pueden torcer los rumbos, los destinos son trazados. Los valores imponen raudos su forma de ser. El yo narrativo comulga con el tío que se lanzó por las veredas del mundo hasta terminar sorprendido en las esferas de los bajos fondos por una muerte que no era acorde de su dignidad de hombre inverosímil y de linaje surrealista.

De Nóbrega como escritor centra su interés en la subjetividad de hombres que vivieron un tiempo de riquezas inusitadas y que no podrán olvidar las borrascas de la imaginación. El héroe y el antihéroe están allí acercándonos a la diáspora de la vida vivida. El mundo se deshace en una acción, la última aparición de su tío, el Dragón Lusitano, es el adiós. La vida está para ser comprendida de diferentes maneras, desde ángulos diferentes y allí radica su eternidad.

José Carlos De Nóbrega está al corriente de cuanto pesan los símbolos. El compromiso y las cadenas de éstos se oponen a la impostura. Al lado de la orfebrería del amo aparece en espumas lo renegado, lo intercambiable, lo que aspira una eternidad diferente. Las diademas de la ideología oficial se han perpetuado mezclando lo sagrado y lo profano. La sotana impone su voz invocando el vino como la sangre de Dios, sólo que los pícaros no absuelven a nadie. La iglesia y el poder ejecutivo local han impuesto apellidos, instituciones públicas reputadas y poder cardenalicio que escupe en los que padecen pústulas. Esa ha sido la Valencia goda vestida de la palabra cruel y del engaño.

José Carlos De Nóbrega se muestra como un cronista de la memoria, derrumba los antifaces, los contubernios del lenguaje. Este autor parte de la transgresión, desde el holocausto de un mundo inundado de falsas predicaciones. El lenguaje es duro, emerge desde la entraña de unas crónicas de tiempos inhumanos. El autor del Dragón Lusitano conoció a Abelardo Cuadra Vega. Este hombre atravesó por montañas insondables, fue asaeteado por obstáculos y peligros.

Al principio Cuadra Vega como militar acompañó a Tacho Somoza, luego se le opuso. Este hombre dejó un testimonio claro del General Augusto César Sandino. La vida de Cuadra Vega es de una épica extraordinaria. Nos revela la coartada de Anastasio Somoza para asesinar a un adalid de la libertad como Sandino. Nunca se ha podido ser tan sincero como lo ha sido Cuadra Vega con respecto a su vida. Nos narra que Sandino no fue abatido en el terreno por la Guardia Nacional somocista. El engaño se impuso. El Presidente, días antes de fusilar a Sandino, le manifiesta su interés de diálogo. Los cuadros de la muerte y sus antesalas venían forjándose en la oscuridad de su alma, 16 hombres participaron en la ejecución, este proceso lo autorizó Abelardo Cuadra Vega; retrospectivamente, años después, apuntala los bríos y el heroísmo del general nicaragüense.

Los relatos de José Carlos nos muestran seres perdidos que han extraviado algo importante como la firma y su identidad, estos seres flotan entre humo de cigarrillos, ruidos y delirios alcohólicos. Las convicciones del narrador son interrumpidas por lo inesperado, aparecen espejos que no refractan el rostro, vuelven visiones viejas de lo que proyectamos ser. Las imágenes interrumpen al hombre que se desorienta en sus lenguajes, que capta la vida como un sueño impuesto en los contubernios de las mentiras, del show inesperado, de mensajes que nos fraguan en un mundo que no existe.

Las convicciones de José Carlos De Nóbrega van descorriendo un mundo artificial que se ha montado en la fragua para envolvernos en pesadillas donde la sordidez nos impone realidades no deseadas. Los hombres de estos relatos avecinan situaciones espeluznantes, el fin se impone. El juicio final no está lejos para Juan Tanquilla, sin embargo no deja de ahogar sus angustias, el diezmo de los fieles hace posible su ebriedad y el ardor de su locura. La absolución y el perdón residen en cualquier gesto sostenido por el azar.

Las historias que nos ofrece el autor del Dragón Lusitano y otros relatos se amarran entre sí. El verbo evoca la vida de esos hombres ejemplares de Valencia. La ciudad, pueblo magullado por el desarrollismo, nos estampa en la memoria las veredas de sueños que escapan de la voz patibularia y pendenciera. Blasina se enfrenta al riesgo con arredro, desafía el peligro. El postigo de la luz y del recuerdo se abre asimismo para Enrique Marín – hundido en las cercanías de lo que pudiera ser el fin – desafía el instante, su vocación y las inseguridades se evanecen por la aparición del deseo postrer. La posteridad lo baña de luz, lo inusitado acontece en su vida para perpetuarlo.

Los juegos de estos relatos o crónicas de un tiempo que no han de desaparecer, ladean ante la vista del viejo cazador, pieles y fragores a los cuales no eximirá el olvido. Hemos comprendido desde las voces de José Carlos De Nóbrega que la vida es una forja que alumbra el camino.

La prosa de este libro corre locuaz y dislocada, persigue eternizar lo anodino. Seres extraños emergen de los fosos para reivindicarse, para señalar que viven a pesar de la displicencia de las creencias. José Carlos es poseedor de una narrativa que no se deslinda de la crónica. La vida cotidiana apostrofa sus palabras en las voces de hombres excluidos, hundidos y amalgamados en los vientos del lenguaje, esos seres se abrazan en el amor pasional. En los entretelones orgiásticos aparecen vulvas amoratadas que consuman el roce, la flagelación, la omisión, la droga, el sueño y la intensidad del frenesí.

Hay un profundo deseo de hacer crónica de lo indecible. Lo turbulento aparece sin esfuerzo y sin falacia. Las prosapias del cielo nos vuelven seres invisibles, emigrados, dislocados de nosotros mismos. La poesía es decir – como señala el poeta Luis Alberto Angulo. Lo abrupto es una constante en los relatos del Dragón Lusitano. Estamos ante una literatura fantasmal, extraña, que lidia con lo inusitado, con lo procaz, con las desazones del alma. En ocasiones nos topamos con sujetos omniscientes que batallan y producen su propia muerte en una especie de ritual macabro. La experiencia literaria se ha apoderado de voces que han dejado de ser conscientes para guerrear con extraños fantasmas del dolor provocado.

En los relatos de José Carlos De Nóbrega la imaginación fulgura inaudita. El crimen se prepara con complacencia. Los perros de presa aniquilan a sus víctimas ante la mirada expectante de quienes preparan la obra y los símbolos de una época. El autor recrea lo turbulento, lo insólito. Los hombres asisten a su propia muerte. La penetración psicológica de este libro ante una literatura terrorífica, muestra las tinieblas de ciertos hombres que han vivido extrañados de sí mismos, perciben la vida como tempestad, como dolor, como infierno y mueren en su gallardía. En el tenor de la orfandad se muestran desde sus propias tinieblas. Los infiernos de los desolados, de los no desarrollados en las reglas sociales son recogidas en estas narraciones que muestran sus vidas escabrosas. Él da testimonio de seres insólitos que deambulan en un mundo que los desprecia, allí en el sopor de los sueños etílicos desenfrenadamente retan lo inusitado, son destinatarios del acto desgarrado, son ecos guardados, arrullados por la brisa y por una locura intersticial que debe prescindirlos en sus propios patíbulos.

Wednesday, February 27, 2013

CHARLA "UNA CONTRABIOGRAFÍA DE ARMANDO REVERÓN POR JUAN CALZADILLA", MUSEO DE ARTE VALENCIA, 1° DE MARZO DE 2013, 11 AM.



El Museo de Arte Valencia y los colectivos Grupo Li Po y Grupo Literario Enriqueta Arvelo Larriva, les invitan al siguiente evento:

Viernes 1° de marzo de 2013: "Una contrabiografía de Armando Reverón por Juan Calzadilla", a cargo de José Carlos De Nóbrega. Lugar: Museo de Arte Valencia, Avenida Bolívar Norte cruce con calle Salom, diagonal a la estación Cedeño del Metro de Valencia. Hora: 11 am.

En esta charla, De Nóbrega disertará sobre el libro "Reverón, voces y demonios" de Juan Calzadilla, sin duda una interesantísima propuesta biográfica que se destaca por su lucidez y su espíritu lúdico.

Friday, February 22, 2013

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "EL DRAGÓN LUSITANO Y OTROS RELATOS" DE JOSÉ CARLOS DE NÓBREGA



Se les invita a la presentación del libro "El Dragón Lusitano y otros relatos" de José Carlos De Nóbrega, editado por Fundarte, el día viernes 15 de marzo de 2013, 6 pm, en la sede de Librerías del Sur del Teatro Teresa Carreño. Los poetas Nelson Guzmán y Luis Ernesto Gómez serán los presentadores de esta novedad editorial. También se presentará al público el libro "Fantasmas" de Luis Laya.

Tuesday, February 12, 2013

VALENCIA DE SAN DESIDERIO Y LA ESTÉTICA DE LA FEALDAD

Salmos Compulsivos

Valencia de San Desiderio y la estética de la fealdad

José Carlos De Nóbrega



Leíamos, sin ninguna cuota de estupor, unas poco agraciadas declaraciones de Elis Mercado que fracasaron en darle vida a ese adefesio culturoso denominado Ateneo de Valencia. Apelando al gusto chic de la pequeña burguesía valenciana, desarrolló una homilía sonsa en torno a la estética de la fealdad que exhibe el Estado venezolano. A tal respecto, el horrendo misil-monolito de la plaza El Venezolano no le resta un ápice, por ejemplo, al trabajo museístico de la Galería de Arte Nacional, encabezado por el poeta y artista plástico Juan Calzadilla. Elis, ¿acaso olvidaste el París descrito por Baudelaire, con sus putas desdentadas en plena felación? ¿Te produce urticaria los dignísimos comedores de papa de Van Gogh? Por supuesto, los trabajadores del Museo de Arte Valencia no son más que una turba lúmpen que invadió la sacrosanta sede del Ateneo en el año 2007. Para el ex-rector de la Universidad de Carabobo y actual presidente de la tal cofradía fúnebre, la colección de los premios Michelena se encuentra secuestrada por el perraje, sin reparar que desde octubre de 2012 está abierta al público la exposición 120 obras antológicas de la referida muestra. Sólo importa el valor de cambio de los cuadros de Reverón, no sus arrebatos que reconcilian la pintura con la poesía y el verdadero discurso religioso (en tanto amalgama de lo erótico y lo sagrado). ¿La Galería Braulio Salazar no es templo sino una cueva de ladrones que esteriliza el arte auténtico? ¿Recuerdas que muchos de tus colegas no han leído a Uslar Pietri, pero sin embargo persisten en usurpar su voz impunemente? ¿Despotricas de la arquitectura curva de Oscar Niemeyer por su subversiva apología de las mulatas brasileñas? Por supuesto, tus catedrales favoritas son la Torre Da Vinci, el Big Low Center, el Sambil o ese mamarracho saudita e inconcluso que es el Aula Magna de la Universidad de Carabobo. No nos sorprende entonces, que celebres el nombramiento de la profesora Emir Giménez Angarita como Secretaria de Cultura de la Gobernación del estado Carabobo: ambos comparten una curaduría simplista y "pedagógica" del arte regional, para que el comisariato político y cultural de siempre se relama de vicio. Dios los cría y ellos se juntan en su despropósito, ineptitud e ignorancia.

Monday, February 11, 2013

INVITACIÓN A CICLO DE CHARLAS SOBRE ARMANDO REVERÓN (MUSEO DE ARTE VALENCIA, FEBRERO-MARZO 2013)

Estimados Amigos: El Museo de Arte Valencia y los colectivos Grupo Li Po y Grupo Literario Enriqueta Arvelo Larriva les invitan al Ciclo de Charlas sobre Armando Reverón, cuyas dos primeras actividades se detallan a continuación:

Viernes 15 de febrero de 2013: "Reverón: el primer performance", a cargo de Juan Calzadilla. Lugar: Museo de Arte Valencia, Avenida Bolívar Norte cruce con calle Salom, diagonal a la estación Cedeño del Metro de Valencia. Hora: 11 am.

Viernes 1° de marzo de 2013: "Una contrabiografía de Armando Reverón por Juan Calzadilla", a cargo de José Carlos De Nóbrega. Lugar: Museo de Arte Valencia, Avenida Bolívar Norte cruce con calle Salom, diagonal a la estación Cedeño del Metro de Valencia. Hora: 11 am.

Un abrazo de su amigo, José Carlos De Nóbrega.

Sunday, February 03, 2013

LETRILLA SATÍRICA PARA JUAN CALZADILLA. José Carlos De Nóbrega

Salmos Compulsivos

Letrilla Satírica para Juan Calzadilla

José Carlos De Nóbrega




Ilustraciones de Yilly Arana


Saca dientes la Zarina
en defensa de Fabiola,
pero no da pie con bola,
porque no hay la aspirina
que deje a Juan sedado.
¡Canto Rodado!

Vil didáctica de Emir
que besa a Zé Napoleón:
¡no hallamos la razón
de tanta hiel a escupir!
Juan a todos ha timado:
¡Canto Rodado!

Qué belleza de Museo
con sus Zerpas, Zabaletas,
(B)urogallos y estetas
cosidos al Mausoleo.
Juan es un crío despiadado:
¡Canto Rodado!

Ladran perros y bachacos
en toda su estulticia,
culturosa inmundicia
que se cuece en arrumacos.
Juan la fiesta les ha aguado:
¡Canto Rodado!

Thursday, January 17, 2013

UN DÍPTICO POÉTICO DE NELSON GUZMÁN. José Carlos De Nóbrega

Salmos Compulsivos

UN DÍPTICO POÉTICO DE NELSON GUZMÁN

José Carlos De Nóbrega





Hay una incontrovertible vocación polígrafa en la escritura del poeta, filósofo y novelista Nelson Guzmán. Por ejemplo, su primera novela Nostalgias de la Calle Larga (Fundarte, 2012) nos confirma, amén del discurso transgenérico per se, la relación simbiótica y esencial entre la narrativa, la historia y la poesía: La multiplicidad de las voces abigarradas en torno a la desilusión ideológica y existencial, patentes en el episodio del Falke y el terremoto de Cumaná, se puede leer en su contundente y sentida discontinuidad. No cuenta un seguimiento convencional de la anécdota, sino el catar la carnadura emotiva y anímica de los personajes históricos y ficticios en su franca precariedad. Como lo observa Luis Ernesto Gómez, polígrafo en lo poético y lo sinfónico, el abordaje de la novela puede ser posible a partir de cualquiera de esos pasajes que nos reconcilian con la prosa poética de Ramos Sucre o los Pastiches de Luis Enrique Mármol. Muecas del Tiempo (Fundación Editorial el perro y la rana, 2007) es un díptico poético (“Miedos Infinitos” e “Historias”) que nos complace sobremanera. Prefigura la novela que acabamos de reseñar, lo cual connota una persistencia terca –por fortuna- en su Decir poético muy particular. Algunos textos poéticos en prosa y en verso no sólo aluden a hechos históricos como el episodio del Falke o el Porteñazo, sino también proponen el trazo terrible, descarnado y poético de tales fracasos insurreccionales. El discurso amatorio no se afinca en la pulcritud de tipo clásico, tal como se observa en la poesía de Eugenio Montejo, precisa más bien de un apego por el balbuceo, la contingencia y los rodeos de un lenguaje descarnado. Se trata, esta vez, de Compañeros de Viaje que se funden bajo tinglados improvisados y se distancian en las inclemencias peripatéticas de toda comunión humana. Prevalece el murmullo, el retorcimiento que juega con los miedos y el olfato aturdido por el kerosén diluido por la lluvia. Los escarceos, por vía dupla –carnal y lingüística-, convocan una acepción picante y cachonda de la Nostalgia, en esta ocasión anclada en ese universo travieso y destemplado que es la pubertad (revisemos con morbo la prosa poética “Mujer”): Tu murmullo hizo el esguince deseado (…) Los sonidos inesperados siguieron hasta que se vaciaron en tu alma. Después te volví a encontrar riendo debajo del tinglado. Permítasenos citar otro texto poético en prosa, “La muerte de Elpenor”, del brasileño Ivo, traducido por Jorge Lobillo: Ese lamentable accidente me privó, en aquella tarde, del placer habitual de respirar, junto a las putas de mi ciudad, el olor a jazmín que se anudaba, como un dulce y largo coito conducido por el bochorno, a todos los perfumes del Océano. Los sonidos lúbricos primerizos y los olores son materia prima para el ejercicio de la memoria, en especial, si se realiza su evocación y reconstrucción por vía lírica. Tratamiento particular de la Nostalgia, en ambos casos, que complementa este aforismo de Pablo de Rokha sin comento alguno: Y, además, que se ría solo y llore solo, y llore solo con la más morena de las colegialas, sacándose la camisa. Qué decir de “Viejona”, cuyo erotismo sitúa la Nostalgia en un ejercicio que parodia la necrofilia, ello en pos de un tiempo escurridizo y burlón que fractura el pensamiento y el sentir (bajo la mediación de los mecanismos del olvido): Las aguas del río me fueron durmiendo entre tus arrullos. Esperé crecer y llegar a tu lado, para ese entonces tu cuerpo estaría descompuesto, definitivamente no pudiste acerarte en mi espera, // He reaparecido añorándote. Este texto acompaña a Daniel Santos, Julio Jaramillo, Julio Cortázar, Orlando Chirinos y Guy de Maupassant en la línea de indagación que celebra a nuestras queridísimas putas y ficheras, eso sí, con el indecoro que les caracteriza. “Arrebato” es una miniatura textual que pareciera describir a las cruentas nínfulas pintadas por Balthus. No podemos dejar por fuera la Trilogía fundacional de la calle El Mamón, pues la pasión oceánica confronta dos paisajes bajo la óptica sagrada del exilio: la aldea de pescadores y la ampulosa Caracas. Si Vicente Gerbasi en Mi Padre, el Inmigrante lo hace con dos pueblos, Vibonatti y Canoabo, lo cual implica el juego dialógico de dos lenguas; Guzmán, atento también a antecedentes como Bello y Lazo Martí, refunda Cumaná invocando a los guerreros homéricos, los senos bondadosos y el pubis fantasmal de Liduvina, amén de la voz matriarcal invocando la esperanza de utopías por cristalizar y el imaginario ardoroso que se acuesta con la Virgen María en Caracas: aquí se enterraron los sueños de los hombres, pero volverán a retoñar como anhelos, la felicidad se venderá a fardos. El Diario de Viajes nos permite regresar a Ítaca de nuevo.



Tuesday, December 25, 2012

LEDO IVO (1924-2012): CONFESIONES DE UN POETA

En un humilde homenaje al poeta Ledo Ivo (Maceió, Brasil, 1924-Sevilla, 23 de diciembre de 2012), les ofrecemos nuestra traducción de este texto maravilloso tomado de su autobiografía "Confesiones de un Poeta".




Confesiones de un poeta

Ledo Ivo



I



El viento vagabundo



No estimo a los analistas, ni a los psicoanalistas ni a todos aquellos que, movidos por intenciones terapéuticas, se abalanzan sob...re los males de las almas, despojando a las criaturas de lo que ellas poseen en lo más secreto y substancial de su ser, que son sus neurosis y obsesiones, sueños y obstinaciones, reduciéndolos a piscinas vacías. Pero, aquella noche en Portland, Oregon, la conversación, en la acogedora casa extranjera, ennoblecida de observaciones y confidencias respecto a la variada naturaleza humana. Un viento proveniente de Alaska me olfateaba como un perro glacial. Entonces, conté a un especialista atento el sueño que me sigue, o persigue, desde la infancia.

Conté mi sueño con la salvedad de ignorar si naciera de la realidad o pasara de la ensoñación a la vida abierta. En ese sueño, que se repite bajo incontables variaciones, como un motivo conductor de una composición musical, soy un niño o un hombre en procura de algo que jamás será encontrado, una vez que despierto siempre en los alrededores del descubrimiento. Un episodio de la infancia, por cierto real, lo nutre: aquella noche en que, en una feria, me le extravié a mi padre y, en medio del llanto, viví minutos de aflicción, por cuanto a mi vuelta los carruseles corrían y las luces de la rueda gigante fulguraban entre lágrimas. El instante dramático se multiplica en la memoria adúltera que la guarda y reinventa. Pequeño, más de una vez me encuentro perdido en la fiesta ruidosa, entre rostros permutables que me miran fijamente o pasan sin prestarme atención. Estoy en un chorro, sobrevolando Nueva York, pero Nueva York no existe. Vago entre calles barrocas; contemplo palacios de vidrio que protegen los gestos infantiles de burócratas diáfanos; me acerco a dos navíos podridos en las lagunas natales, bajo la imprecación de gaviotas perturbadas por mi curiosidad; subo escaleras en espiral que me conducen a la torre truncada del farol que iluminó mi infancia. Pero cuando creo estar cerca de distinguir lo que busco —un lugar, una mujer, una concha, la metáfora que consagra la abolición de la muerte— mi mano levantada es la de alguien que despierta, en el gesto desconsolado de apartar una oscuridad prematura.

El Doctor en almas humanas acogió mi sueño y me sorprendió con su diagnóstico. Al contrario de eventuales pasantes, siempre inclinados a interpretarlo como un parto reiterado de la incertidumbre y la inseguridad, vio en él el obsesivo síntoma íntimo de una búsqueda.

Mi sueño significaba la lucha de un hombre en procura de su personalidad. A su entender, yo no era una criatura perdida o insegura, o extraviada del Padre Celestial (hipótesis de un amigo católico), y sí el ser que se busca a sí mismo. La sentencia exacta o falaz, esclarecía uno de los problemas que más me perturbaran, desde la adolescencia hasta la madurez: el de mis límites.

Al llegar a Recife, para las primeras aventuras literarias, lo que más me impresionó fue la limpidez de las señales estéticas de un principiante que habría de ser uno de los más grandes poetas de nuestra lengua. Joao Cabral de Melo Neto comenzaba y terminaba nítidamente. Todo, en él, ostentaba la exactitud de un cuchillo. Con certeza en el cuchillo sólo la lámina de su lucidez contundente tenía el brillo de una locura mallarmeliana, que lo obligó, cierta fecha, a un aislamiento en el que contemplaba “jardines enfurecidos”. (Es sorprendente, también, que sus incontables críticos y exégetas no se hayan detenido, todavía, delante de esa arista visionaria de poeta que celebró “la servidumbre de las ideas fijas”, prefiriendo navegar sólo una de sus dos aguas). Mas regresemos un momento de aquel primer encuentro de dos jóvenes poetas que, precisamente porque eran diferentes y antagónicos, con sus estéticas que se repelían y se desencontraban, podían caminar juntos. En cuanto Joao Cabral mantenía sus alucinaciones bajo el control de un albo sol de aspirina, automedicándose al punto, y conocía la extensión de sus tesoros, produciendo poemas como el molino produce agua, yo era todo incertidumbre y torbellino, abundancia y desperdicio, secuestrado por una turbulencia de mí mismo desprovista de flechas y contornos.

Yo temía que mis dones eventuales me extraviasen. A mi rueda, no eran pocos los que me etiquetaban de esparcido y veían con mal ojo mi futuro poético. Era necesario contestar el canto matinal, vigilar al importuno visitante nativo, represando las aguas tumultuosas de la vocación y convirtiendo el torrente en el andén —o lo mismo, ¿quién sabe?— de una estación central.

Hoy, acostumbro preguntarme si lo conseguí, ya que los críticos más juiciosos, semejantes a los exploradores que se conforman con la punta del iceberg, aman aludir en mí el virtuosismo y la pericia formal. Y me pregunto si esa proeza —tal vez guiada menos por la voluntad sedienta de la afirmación de que por el instinto creador que, a lo largo de la vida, va mutando de lo abstracto a lo concreto— no tendrá erradicada algunos segmentos valiosos o, estancando fuentes vivas, impuso silencio a una alta verdad que sólo podría ser dicha a través del abuso o del exceso. Pienso, a veces, que en la flor invisible seguro faltan algunos pétalos, que yo no supe proteger de la intemperie. Tengo pesares de lo que no fui, de lo que dejé de ser.

Mi ambición, en la mañana de los primeros versos tuertos y de la prosa balbuceante, era crear un recipiente formal que me contuviese por entero, en una melodía durable. Yo era el llamado a establecer el espacio de mi entereza sin el sacrificio de las máscaras deseosas de exhibirse, de todos los yoes que se suceden con sus imprecisiones prestigiosas y metafísicas engendradas por la brisa, de todas las letras del amor y de la alegría.

¿Habré cumplido mi promesa? Es lo que pregunto a las estatuas de la noche, al viento vagabundo y las colinas, a los emblemas del día, a la vaga transgresora que desafía el desorden bellísimo del mar.

En vez de calmarme, con sus preguntas, me tupió de interrogantes. Así, no pertenezco al linaje de los que tienen respuesta para sus semejantes. Antes bien, soy de la familia espiritual de los que sólo tienen preguntas y, con su constelación de incertidumbres íntimas, sólo saben indagar y sembrar dudas.

En la fiesta bullente de las letras y la vida, soy de nuevo el niño perdido y reencontrado que se busca a sí mismo entre rostros indiferentes, cierto que sólo esa búsqueda tendrá el poder de transformarlo en lenguaje.

Thursday, December 13, 2012

UN HOMENAJE SENTIDO A VICENTE GERBASI. José Carlos De Nóbrega

Los jornaleros en cambote posando por y para Gerbasi


Salmos Compulsivos

UN HOMENAJE SENTIDO A VICENTE GERBASI

José Carlos De Nóbrega

Del 14 al 16 de noviembre de 2012, se desarrolló en Valencia, la de Venezuela, las IV Jornadas de Creación Literaria en homenaje al poeta Vicente Gerbasi. Agradecemos a sus organizadores –entre ellos Tannia García, Andrés Palencia, Daniel Oliveros, Leonardo Useche y Fabiana Viloria, amigos y alumnos nuestros en la Universidad de Carabobo- la invitación y la deferencia para con este cronista compulsivo. Celebramos a estos muchachos el diálogo abierto y entusiasta en torno a voces poéticas fundamentales del país como Teófilo Tortolero, Reynaldo Pérez Só, Hanni Ossott, Enriqueta Arvelo Larriva y, por supuesto, Vicente Gerbasi. La precariedad de recursos económicos no restó humanidad, alegría ni pasión poética a este carísimo encuentro con el poeta oriundo de Canoabo (nos preguntamos aún cuándo la Universidad de Carabobo se encargará de la edición de la obra completa de Gerbasi, más allá de bautizar con su nombre una Sala de la Feria del Libro local). Lamentablemente, disculpen nuestra obsesiva insistencia, el medio universitario regional y nacional se encuentra infiltrado por funcionarios indolentes y poetas de medio pelo que reverencian al Poder por un plato de sobras presupuestarias. Recordemos que este año a la revista Zona Tórrida le fue inducido un estado de coma para excluir al equipo de redacción del momento, ello en un ejercicio de mezquindad e intolerancia sin par, lo cual nos lleva a diagnosticar la muerte cerebral y coronaria del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo.

Retomando una senda más generosa y amorosa respecto al Decir Poético, participamos el jueves 15 en la ponencia a tres voces (las de Rocío Jiménez, Luis Alberto Angulo y la mía) titulada Los Espacios Cálidos: El paisaje en la poesía carabobeña, y en el conversatorio Los Colores Ocultos: una aproximación a la vida y obra de Vicente Gerbasi (en este caso, compartimos la conversa con Francisco Moreno y la profesora María Consuelo Bianchi). El evento, en su totalidad e implicaciones, nos permitió convocar a Gerbasi no sólo como actor literario continental sino también como simpático ser humano. Su gran poema Mi Padre, el Inmigrante (1945), es un eslabón imprescindible en la configuración del discurso poético fundacional en Venezuela. Acompaña a las Silvas americanas de Bello, a Vuelta a la Patria de Pérez Bonalde, a la Silva Criolla de Lazo Martí, al contrapunteo épico de Florentino y el Diablo de Alberto Arvelo Torrealba y a los altos picos poéticos de Ramón Palomares, Enriqueta Arvelo Larriva y Ana Enriqueta Terán. Siguiendo al poeta Luis Alberto Angulo, las voces poéticas se encuentran en la celebración y la contristación mutuas, no en el egotismo ni en el doble discurso. Al mismo tiempo, el texto en cuestión forma parte del Homenaje al Padre en la poesía venezolana: no es difícil evocar poemas conmovedores de Palomares, Tortolero, Pérez Só, Pepe Barroeta, Angulo y Caupolicán Ovalles enmarcados en tal línea temática. Por supuesto, el establecimiento de un diálogo paisajístico que vincula a Canoabo y a Vibonatti, revela la particular interiorización del paisaje en la obra de Vicente Gerbasi, plena de efectos de luz y color que nos retrotrae las intensas e interesantes propuestas plásticas de Armando Reverón y Manuel Cabré. La aldea –venezolana e italiana- como motivo poético nos conduce a un jardín delicioso, sucedáneo si se quiere del Paraíso bíblico o la Arcadia grecolatina, que a su vez vindica el discurso híbrido de nuestro mestizaje con sus virtudes y equívocos históricos.

No podemos obviar que la “atemporalidad” de la poesía no descansa en la evasión del tiempo histórico que le toca vivir al poeta; por el contrario, prevalece el ojo crítico y estético que reconviene el despropósito del siglo preñado de injusticia y explotación. Gerbasi lo argumenta en el caso del poemario Tirano de Sombra y Fuego (1955): “Primero, porque el Tirano Aguirre es una vivencia: él pasa todas las noches cerca de Canoabo, por las Sabanas de Aguirre, sale en fuegos fatuos, en caballos con sus jinetes por medio de la calle, los relámpagos caen y lo destruyen (…) No es un libro histórico, es un libro mítico. Ahora bien, cuando empecé a escribirlo lo primero que pensé fue en Pérez Jiménez. También nombro a Gómez en el poema”. Es evidente que el diálogo intrahistórico va ligado a la esencia del Decir Poético: la transparencia de la voz no sólo apuesta por la apropiación del objeto poético en su belleza contradictoria y paradójica, sino también en el grito rebelde y libertario. La aniquilación del Discurso del Poder involucra la vinculación de la Poesía con una vida digna e iluminada que va de adentro hacia afuera.

Don Francisco Moreno nos contó que por efecto de un “adverso” milagro, el guayabito cómplice del Vicente niño había retoñado para que ardiera la nostalgia de parientes, amigos y lectores años después. Este franco y sentido diálogo sobre Gerbasi que convocó a jóvenes y viejos por igual, se anotó otro tanto a favor, pues la relectura de los nuestros no agota su obra –en el cansancio de los malos lectores y peores críticos- sino más bien la vivifica con mayor intensidad en la memoria y en un presente esperanzador. Ya nos lo canta/refiere el camarada y el poeta: “Te amo, infancia, te amo / porque eras pobre como un juguete campesino, / porque traías los Reyes Magos por la ventana”. Sólo nos resta invitarlos a la celebración de los Reyes Magos en Canoabo el domingo 6 de enero de 2013, apertrechados con la munición de boca que es la poesía de Vicente Gerbasi.

Monday, December 10, 2012

FRENTE CULTURAL 16-D. Un documento para la lectura comprensiva y reflexiva de la problemática cultural del estado Carabobo



FRENTE CULTURAL 16-D



Con un gobierno Chavista, en Carabobo debe iniciarse un proceso político de cambios que ponga fin al desprecio de lo popular, a la exclusión, que abra nuevas expectativas en demanda de un salto cualitativo que llene de pueblo todos los espacios como fórmula para, pacíficamente, separar a la élite burguesa carabobeña de la representación del Estado. El protagonista de este momento es el pueblo de Carabobo que dará el impulso necesario para permanecer en el poder, ello enmarcado en la categoría necesaria denominada democracia participativa.



Los sectores populares, en alianza consentida con la clase media, tienen una condición humana, social y cultural que ha sido relegada y ofendida desde el gobierno regional por la dinastía Salas Rohmer, por lo que la gestión cultural en Carabobo no seguirá siendo la falsa vitrina de las élites oligarcas de la región, puesto que serán sustituidas por propuestas programáticas eficientes y de calidad emanadas del colectivo.



Es necesario consolidar día a día el proceso de liberación nacional hacia el socialismo. Desanudar las ataduras que fijaban a Venezuela de los intereses del gran capital del Imperio Yanqui no es cualquier cosa, como tampoco lo es asumir la dirección del proceso educativo, de nuestro ejército y la defensa nacional, los servicios públicos fundamentales, la administración directa del petróleo y otras riquezas, la salud. Un triunfo electoral en Carabobo es para garantizar el cumplimiento del segundo plan socialista de la nación contemplado en sus cinco grandes objetivos históricos que son los objetivos de la vida de quienes suscribimos estas cuartillas.



Desde el tiempo de la cuarta república la Escuela de Teatro Ramón Zapata, la Escuela de Arte Arturo Michelena, la Escuela de Música Sebastian Echeverría Lozano, la Escuela de Folklore Benito Galarraga, los Liceos Pedro Gual, Núñez, Sanabria y otros, están en completo abandono, son una ruina cultural; el Teatro Municipal de Valencia y Puerto Cabello son expresiones de ineptitud, se impone fortalecer y darle programación a estos centros. Debemos crear al menos cuatro grandes Escuelas de Artes y Oficios para estimular y apoyar el pensamiento crítico y creador de la juventud venezolana: una para servir a la Gran Valencia; la segunda para los municipios Puerto Cabello y Mora; la tercera para el eje de Guacara, San Joaquín y Mariara y, la última, para servir a los municipios Bejuma, Montalbán y Miranda. Desde aquí no sólo las bellas artes y la literatura se fortalecerán y expandirán, sino también el aprendizaje de tareas agropecuarias para incorporar a la juventud a su medio ambiente.



El nuevo gobierno regional debe unificar y fortalecer la actividad cultural, debe poner fin al derroche de los dineros públicos en las relaciones públicas de la élite cultural burguesa y a la hipocresía de sus actores culturales. Debe contribuir a unificar la acción cultural de los institutos de educación superior públicos y privados y de los diferentes municipios donde se conquiste el respeto y se den oportunidades a todas las expresiones culturales sin excepción, teatro, cine, poesía, danza, pintura, música, canto, pues todas estas expresiones son el corazón excluido y ofendido por las élites culturales burguesas que tanto elogian al gobierno de los Salas. A tal respecto, es menester la contraloría sociocultural asumida por los colectivos culturales de la región, contrapeso y antípoda de la burocracia ineficiente.



Que sirva este documento para la comprensión de la realidad política y cultural de Carabobo. Que sirva también para delinear las políticas de asistencia social a los intelectuales que viven en Carabobo por cuanto si bien es cierto que el hecho cultural es un hecho espiritual, también es material y debe garantizar a los artistas el pan y sus instrumentos de trabajo.



Carabobo es un Estado abatido culturalmente por lo que se debe dar un gobierno popular para las masas, libre de corrupción, de amiguismos, un gobierno regional enmarcado en los cinco grandes objetivos históricos. Valencia, como los demás municipios, debe recuperar su casco histórico para que de nuevo sea un centro cívico grato, de convivencia que incida sobre la calidad de vida de sus habitantes.



Debemos prolongar el triunfo electoral del 7-O, con el venidero 16-D, debe producirse un encadenamiento perfecto de triunfos con nuevos paradigmas, con una nueva interpretación de la realidad cultural carabobeña que fortalezca el modelo de inclusión y mayor eficiencia.



En la Escuela Argimiro Gabaldón, 27 de octubre de 2012.







 RED DE ESCRITORES SOCIALISTAS

 GRUPO ENRIQUETA ARVELO LA RIVA

 ESCUELA DE FORMACION ARGIMIRO GABALDON

 TALLER DE POESIA ANA ENRIQUETA TERÁN

 FUNDACIÓN SALVADOR ALLENDE

 RED BOLIVARIANA DE ARTISTAS PLÁSTICOS

 FRENTE NACIONAL DE CREADORES Y CREADORAS SOCIALISTAS

Sunday, December 02, 2012

NOSTALGIAS DE LA CALLE LARGA: UNA PROPUESTA TRANSGENÉRICA Y POÉTICA DE LA NOVELA. José Carlos De Nóbrega

                             General Román Delgado Chalbaud

NOSTALGIAS DE LA CALLE LARGA: UNA PROPUESTA TRANSGENÉRICA Y POÉTICA DE LA NOVELA.
José Carlos De Nóbrega.

-¡Remad, remad fuerte y apresurémonos! ¡El muy brujo del mar le está sonriendo a un chubasco! Siento la marejada en el movimiento del timón y la tempestad en mis heridas. Honorato de Balzac: Jesucristo en Flandes.

Raimundo se formula de dónde emana la tristeza y entiende y adquiere su carcajada. Pablo de Rokha: El descubrimiento de la alegría.

No nos queda duda alguna: Nelson Guzmán edifica su primera incursión novelística, “Nostalgias de la Calle Larga” (Fundarte, 2012), desde su obra poética misma –de la cual destacan los poemarios “Contertulios” (2003), “Ráfagas de Olvido” (2004) y “Muecas de Tiempo” (2007)-. No sólo anticipa la temática de esta novela, sino el tratamiento poético del lenguaje. Se puede conversar, entonces, sobre un abordaje del tema histórico –en especial el episodio del Falke y el Porteñazo- a partir de la calidad contingente y enriquecedora del discurso poético. Hay un trizado frenético y deliberado de las formas convencionales del quehacer historiográfico. El mural o mosaico narrativo no se apoya en el realismo historicista, ni en el maniqueísmo propagandístico del manifiesto político-social, vicios propios de los discursos desangelados y didácticos de una literatura que no dice nada ni transgrede la esencia impía del Poder. La desilusión ideológica no es un envilecedor pretexto para el triunfo del conformismo y el reacomodo político, estético y social; revisemos a tal respecto la patética panfletaria más reciente de Emeterio Gómez, Teodoro Petkoff o Milagros Socorro. Por el contrario, el fracaso de las Gestas del Falke, el Porteñazo o el Carupanazo prefigura rebeliones por venir; esto es el advenimiento accidentado pero sostenido del Poder Popular. No obstante el naufragio en un mar de melancolías, toda visión y praxis libertarias apuntan a la deconstrucción del Castillo burgués, por supuesto, para forjar un estadio superior de la conciencia social. El lirismo de esta Samba Triste –o Joropo Triste, si copiamos a Billo-, nos conduce a la asunción de una postura crítica y política no exenta de contradicciones y digresiones: La historia debía dispensar a todo hombre de estos extravíos, al final no quedaba otra, había que escribir la historia de alguna manera y esa era la mía, la tuya, la de todos. Esta propuesta, también metatextual, no es presuntuosa, mucho menos objeto falso. Estriba en el compulsivo frenesí del texto amoroso: Juana Gallo una de las putas más viejas de la ciudad contó en su exilio que si aquellos generales hubiesen logrado triunfar hubiese buscado con uno de ellos una alianza sexual definitiva. Senil, metida entre las brumas de la demencia y de la vejez evocaba las glorias del Falke (sic, se nos refiere casi sin respirar). Pablo de Rokha, extravagante y anárquico, confiesa que la tristeza del sexo mordisquea la palabra extraviada en la memoria.

“Nostalgias de la Calle Larga” no obvia los antecedentes de la novela venezolana y latinoamericana de la contemporaneidad. Despojada de muecas culteranas, parricidas o exhibicionistas, nos invita a la revisita de sus grandes frescos (Carlos Fuentes, García Márquez, Scorza) y milagrosas instalaciones centradas en el poema objeto (Salvador Garmendia, Arlt o la poesía inmanente en la obra narrativa de Orlando Araujo y, en especial, la de Armas Alfonzo). El mosaico o collage novelístico reivindica la polifonía y el discurso dialógico enclavado en el monólogo interior, pues las voces de las figuras históricas (Román Delgado Chalbaud, Pedro Elías Aristiguieta, Arévalo Cedeño y la severísima presencia de Juan Vicente Gómez) conviven comunitaria y paritariamente con el bullir lírico y conmovedor de esos personajes “menores” –ficticios o no- que todavía nos encantan y contentan (Manuel Martín, Liduvina, Cándida o Palmiro). La técnica narrativa no obedece al culto propio de la personalidad autoral, ni al fetichismo que se esconde detrás de los artificios del estilo. El fluir contingente y dialéctico de la conciencia, amén de la resbaladiza consistencia de las ensoñaciones, se integran en este encabalgamiento febril de voces que se regodean, contristan e incluso fornican en este homenaje agridulce a la Nostalgia. El inicio mismo de la novela, por fortuna, nos lo confirma sin apelar al irrespetuoso y onanístico ejercicio de la simulación: La mansedumbre de tu pelo seguía rasguñando el pasado. Nadie supo que tu mirada surcaba dos épocas. El porvenir se había mezclado en tu anciano proyecto de vida. El tiempo, expresado en forma de recio viento de piedemonte seguía camuflando tus dolores. Se trata de la voz agónica de Carmen, cuyo tenesmo amoroso y lúbrico por Manuel Martín se mimetiza en la asepsia del alcohol, el formol y las naves blancas y ponzoñosas del hospital. Por otra parte, Manuel se fue consumiendo en el denso despecho de la derrota: cuerpo y alma ajados por la mala y sórdida prisión. Sin embargo, la lectura excede el limitado mas necesario formato textual; esto es el tránsito dinámico que va del oficio de difuntos al jolgorio alcohólico y achocolatado del Día de los Muertos en México. La embriaguez y el hartazgo gástrico confunden las voces de los vivos y los muertos, de allí los pasos torpes y dubitativos de esta danza salvaje: La niebla de su tiempo continuaba convocándolo a batallas inmarcesibles, pero el asunto estaba en que yo residía aquí y contemplaría otras suertes y vicisitudes que deberían volver. ¿No nos recuerda este pasaje la precariedad del discurso historiográfico –si se desvincula de la vida misma- implícita en “Aura” de Carlos Fuentes? Los espantos y los espíritus chocarreros nos acechan aún, pues persisten sus fuentes infecciosas: la injusticia y la impunidad. Por lo que la decepción ideológica, la desesperanza y la irreverencia picaresca son los síntomas de la bipolaridad que aqueja a los venezolanos. La Calle Larga no es sólo la locación simbólica donde los cumaneses pasean su desobediencia y la amargura de la utopía postergada: Constituye un punto de encuentro para la majadera vocación por la libertad que nos reconcilia con Cruz Salmerón Acosta, Andrés Eloy Blanco y José Antonio Ramos Sucre.

La pasión oceánica de Nelson Guzmán, hecha verso y prosa, en lo multidimensional de la escritura transgenérica, o por qué no del oficio poligráfico, descansa también en la interiorización del paisaje sucrense. Se copia en el alma el alma del paisaje, tal como lo propone Salmerón Acosta en el soneto “Cielo y Mar”: Y pienso con obscuro pesimismo, / que mi ilusión está sobre un abismo / y cerca de otro abismo mi esperanza. La refundación poética de Cumaná oscila entre el cataclismo histórico y los sismos físicos que no han logrado doblegarla. Claro está, la tensión preside la relación amorosa y problemática del entorno marítimo y sus habitantes: La Calle Larga olía a cadáveres, a frambuesas y a dátiles (…) La derrota de la Calle Larga era el síndrome del retroceso, bajo la intolerancia todo era posible (…) La Calle Larga cuando el terremoto del 29 se llenó de peces, el mar perdió sus estribos y vino a comerse a la ciudad. Por supuesto, la reescritura del paisaje se intensifica en una diáspora física y existencial, patente en el desvarío de las voces endemoniadas en espacios como el Petare expresionista de Bárbaro Rivas, o la ciudad de París desquiciada por la prosa ebria de Bryce Echenique o correspondida por la condición felina de Cortázar. Encontramos una conexión con Conrad, Homero y la poesía de Ledo Ivo –sobre todo los grandes poemas que recrean su Maceió natal- y la del venezolano Freddy Hernández Álvarez impregnada de la salitrosa luz lúcida de Reverón. Incluso, Rufino Blanco Fombona se suma al desconsuelo que le provocó el martirologio del Falke: Se insurge uno a la idea de que todo haya desaparecido en un instante. Mientras se confirma la noticia de esta desgracia, permítase a la amistad adolorida una duda esperanzada: ¡quién sabe!

Otra de las aristas que se desprenden de su corpus narrativo, consiste en su inquebrantable vocación popular. Observamos que el boxeo, el habla y la música rocolera latinoamericana se insertan en el vínculo de lo culto y lo popular, de manera que el lírico discurso narrativo se fortalece en la diversidad del léxico. El decir apuesta a lo que Pablo Antonio Cuadra denominó Épica Desmitologizada: La conversa exteriorista, sin fuegos fatuos ni arrebatamiento barroco, propende a exaltar los íconos del fervor popular. La escuela boxística cumanesa de Hely Montes que crió a Alfredo Marcano, a Pedro y Antonio Gómez, soporta en la memoria el drama que comprende el auge y la caída de estos héroes dignos por siempre de nuestro afecto. El boxeo, si lo sabrá Nelson, está aferrado paradójicamente al desarraigo ontológico de los latinoamericanos: Palmiro amaba el deporte de las orejas de coliflor, un día caminó la ciudad de Cuimaná, estaba despoblada, en silencio. El destino le había ganado el último combate al Cruz Martín Marcano. Por tal razón, los combatientes del Falke, los boxeadores y cantantes como Gardel, Jaramillo y Lavoe se acompañan en la Colmena sediciosa y disociada que es nuestra mestiza condición: Éramos una ciudad fantasma, con abismos y sonidos de mar.



En Caracas, la odalisca que detesta a los sepultureros indolentes, el Día de los Difuntos del mes de noviembre de 2012.


Thursday, November 22, 2012

BIENAL SALÓN ARTURO MICHELENA EN EL EXILIO (1). José Carlos De Nóbrega


La Valencianidad de Origen y Orilla en retrato familiar macabro


Salmos Compulsivos


BIENAL SALÓN ARTURO MICHELENA EN EL EXILIO (1)

José Carlos De Nóbrega

La 66ta Bienal Salón Arturo Michelena es un vía crucis mustio y decadente, no sólo por su disposición en estaciones o locaciones (Galería Braulio Salazar, Gabinete del Dibujo y de la Estampa y el Centro Cultural Eladio Alemán Sucre), sino por la precariedad de la propuesta plástica del conjunto y, en especial, la depreciación evidente de la convocatoria artística misma. No queda otra, este Salón está bien muerto al igual que algunos de los eventos culturales organizados por la Universidad de Carabobo. Es un contrasentido de Perogrullo vincular el arte con el despropósito político, la ignorancia del funcionariato cultural y la mercantilización de cachivaches que los comisarios pretenden hacer pasar por bienes culturales y artísticos.

En esta entrega, nos limitaremos a comentar las dos primeras estaciones: la Galería Universitaria y el museo de los Topel Capriles. La instalación de Augusto Marcano, alusiva al Coliseo de Roma, peca de superficial y exhibicionista: los terrones de azúcar (o su sucedáneo plástico) remedan inútilmente la propuesta arquitectónica clásica; no hallamos ingenio ni vuelo estético que conmuevan al ojo. Martha Viaña Pulido pretende parodiar la imaginería kitsch, introduciendo al desconcertado espectador en cuatro espacios de una casa valenciana con certeza: el colorido chillón, desprovisto de encanto y delirio, tan sólo constituye una apología a su clientela potencial, sí, nuestra miserable y mezquina clase burguesa que confunde la profunda humanidad de Oswaldo Guayasamín con el conformismo copista y chic de Wladimir Zabaleta. Por otra parte, Aguedo Parra fracasa en un truco muy barato y manido: intentar colar una mala y aburrida pieza a costillas de un homenaje a Kandinsky y, peor aún, en el abordaje mediocre de los colores primarios. Por supuesto, no falta la mediática lectura superficial del momento político: Oscar Gutiérrez en Distopías y Constelaciones acuesta su perezosa propuesta en los catres del campamento militar, ello en la ausencia de la crítica al militarismo subyacente en la música de Argenis Salazar o en el genial film Patrulla Infernal de Kubrick. Tampoco nos parecieron dignos los trabajos de Silvia Degwitz ni ese espantoso tapiz de Adrian García que no reivindica ni desmonta el lenguaje del Cómic.

Sin embargo, no en balde la irregular calidad del Salón, destacan las obras de José Caldas (una revisión afortunada del género del Bodegón de magnífico colorido), José Vivenes (un sugestivo rostro mestizo en reposo que delata un dominio compositivo de fiar) y Paul Amundarain con su Entropía 1 y 2, un par de planchas abaleadas limpiamente en la denuncia de la violencia cotidiana que nos acogota sin piedad. También agradecemos otras dos piezas: El Mural de Pedro Domínguez (Jotashock) pintado a punta de spray que alude a los filmes de Ciencia Ficción clase B, tal es el caso de El Planeta de los Simios, y clara está la referencia a los cómics que los originaron, en una consideración crítica de la cultura pop que tanto ha influido en el arte contemporáneo; y el lienzo Pana mío de Julián Villafañe nos contentó por el tratamiento lúdico y poético del color, amén de su trazo afín al expresionismo alemán o local como en el extraordinario caso de Bárbaro Rivas. No podemos tampoco obviar nuestra complacencia por Desvanecer de Silvia Castro, pues el olvido y la muerte se van desvaneciendo a la par de la luz; la composición fotográfica que ennoblece y estudia el color rojo de Cristina Matos Albers; ese hermoso caballo de Arturo Correa que nos retrotrae las insólitas combinaciones cromáticas de las fachadas de La Pastora; o, finalmente, esa versión del Jardín de las Delicias en blanco, negro y rosa de Keyser Siso que explora el universo de la manga y el anime japonés. Nos vemos la próxima entrega sabatina, por supuesto, en la contemplación compulsiva de lo bueno, lo malo y lo feo.

Tuesday, October 30, 2012

PRESENTACIÓN DE LA NOVELA "NOSTALGIAS DE LA CALLE LARGA" DE NELSON GUZMÁN. VIERNES 2/11/2012, 6 PM, CELARG, CARACAS



Estimados Amigos: La Cátedra Ludovico Silva y la Red de Escritores Socialistas de Venezuela les invita a la presentación de la novela "Nostalgias de la Calle Larga" (Fundarte, 2012) de Nelson Guzmán, la cual se realizará en la sede del CELARG, ubicada en Altamira, Caracas, el día viernes 2 de noviembre de 2012 a las 6 pm. El evento contará con la participación de los escritores Luis Ernesto Gómez, José Carlos De Nóbrega y Joaquín López Mujica.


Thursday, September 27, 2012

LA PASIÓN OCEÁNICA DE NELSON GUZMÁN (ENTREVISTA). José Carlos De Nóbrega

La Pasión Oceánica de Nelson Guzmán (entrevista)

Por José Carlos De Nóbrega



He aquí el breve diálogo que sostuve recientemente con el poeta y antropólogo Nelson Guzmán, por supuesto, a propósito de la publicación de su primera novela Nostalgias de la Calle Larga (2012) bajo el sello de Fundarte. Este título va a la par de poemarios tales como Contertulios (2003), Ráfagas de Olvido (2004) y Muecas del Tiempo (2007). Además de su actividad docente y de investigación en la Universidad Central de Venezuela, Guzmán es directivo de la Red Nacional de Escritores y Escritoras Socialistas de Venezuela y promueve en la sede del CELARG el punto de encuentro EN/CLAVE POÉTICA, el cual convoca diversas voces poéticas nacionales, consagradas e insurgentes por igual.

Tu trabajo poético ha anticipado no sólo la temática de la novela Nostalgias de la Calle Larga -en especial el episodio del Falke y el porteñazo-, sino el tratamiento poético del lenguaje. ¿Se podría hablar de poligrafía o discurso transgenérico en tu caso autoral?

En mi discurso hay una vuelta a lo primigenio del lenguaje, a la textualidad. Se trata de resarcir al hombre mediante la palabra al inicio. Esta novela está plena de lo remoto, nada queda sin significado, sin interés. Lo humano queda aferrado a ciudades remotas. Mi texto tiene como fragua el viaje, la intuición, las brújulas. Los personajes recorren nostálgicos la Calle Larga. Esta calle para los cumaneses es símbolo de la desobediencia, de la utopía sepultada por los golpes del destino. Cumaná en 1929 padeció el fracaso del Falke y el extravío del baquiano Merardo en la península de Araya significó a su vez la derrota de Pedro Elías Aristiguieta; estas cosas residen en nuestra perennidad de cumaneses. Añádase a esto el terremoto fatídico que tumbó la mitad de la ciudad. Naufragamos durante mucho tiempo en un mar de melancolías. Nostalgias de la Calle Larga nos revela una gramática de la pasión donde generaciones enteras sucumbieron a las laceraciones que los años veinte plantearon en el alma de los venezolanos. Los hombres lucharon en esta Venezuela atrasada porque estaban persuadidos de que era necesario perdurar.

Háblanos de la polifonía manifiesta en tu novela y sobre todo del discurso dialógico enclavado en el monólogo interior.

Esta es una novela de saltos dramáticos en su recorrido, cada voz nos habla de una postura del mundo, de unas motivaciones diferentes. Estas cadencias están dramatizadas en la Cumaná eterna que declina en las tardes y reaparece en las mañanas rutilantes. Esta novela muestra la relación de hombre y mundo, del ser y la nada. Nadie abandona en los siglos su corporeidad, los sueños siguen allí incrustados en los vetustos edificios de un mundo mágico y trágico. Los hombres están poblados de sus propias resignaciones. Delgado enarbola clamoroso su grito de guerra. Pedro Elías se conserva en su heroicidad, ha fundado un imaginario imperecedero, se ha convertido en un guardián de la ciudad. En saltos de garrocha el autor se psicoanaliza, se transmuta en otros, la ciudad interior guarda sus corolarios, sus creadores. La fina arena del mar nos toca en lo más íntimo, nadie quiere la cura, el sosiego, sino poder vivir. El autor nos trasunta el mundo desgarrado de generaciones enteras de la vida venezolana. El juego con el tiempo es mágico, los hombres aparecen y se encuentran por doquier. Todos los puntos de la narración son polifónicos. La idea matriz del autor es que nada desaparece, el imaginario todo lo conserva. La narración se da para que el lector se funda con su voz en estos siglos fenomenológicamente presentados como la Venezuela de las ansiedades.

Observamos que el boxeo, el habla y la música rocolera latinoamericana se inscriben en el vínculo de lo culto y lo popular, por lo que el poético discurso narrativo se enriquece en la diversidad del léxico.

En esta memoria hay historias locales, el boxeo y sus ídolos aparecen gratificantes en el recuerdo de hazañas memorables, Ramón Arias, Carlos Morocho Hernández y luego la generación de boxeadores formada por Hely Montes en Cumaná. Yo fui amigo personal de Alfredo Marcano, un día me lo encontré en Puerto la Cruz y le conté mi experiencia con el boxeo, aún no me había puesto los pantalones largos cuando mi tío Pablo me llevaba al Gimnasio Cabrujas a ver las prácticas de Pedro Gómez, Antonio Gómez, José Luis Vallejo, José García, Morochito Rodríguez y de muchos otros. Mi ídolo fue Pedro Gómez, este hombre poseía un gran carisma y junto con la generación de oro del boxeo cumanés escribió páginas inolvidables para la Primogénita del Continente americano. El boxeo es un músculo bien adherido a la piel de los cumaneses. Mi novela es un canto a Cumaná en sus cuatrocientos noventa y siete años de fundada la ciudad. Las imágenes de este texto son telúricas, los hombres son los mitos y se la juegan por ellos. Boxeadores como José Luis Vallejo (La Cabaña) y Cruz Marcano encarnaron la tragedia, fueron arrastrados por un país que ha pisoteado a sus hijos.

Es indudable tu pasión por lo marítimo. Encontramos una conexión con Conrad, Homero y la poesía de Lêdo Ivo. Por supuesto no podemos olvidar la refundación poética de Cumaná en el exilio.

El mar lo es todo en esta novela. Los hombres se saben determinados por lo absoluto. Las azules aguas del golfo de Cariaco y de la Península de Araya están allí resaltando su prestancia, modelando una vida que se puede dar como instante. En esta novela los hombres escogieron el camino de la Coquera para volverse inmortales, para expresarse en esa ceremonia de olvido y de memoria que es la vida. Aquí emerge desde los confines del alma de esta novela la ciudad invisible, aquella que sabe de los hombres que enfilaron sus armas para batirse en las guerras civiles, pero que finalmente fueron batidos por un movimiento telúrico que los dejó aposentados en la greda, en la tierra que es nicho de caracoles muertos y de restos de osamentas de animales marinos. Ciudades como Cumaná y Cubagua discurren en un tiempo único que se precipita en los giros del lenguaje, en sus cesuras. Esta novela es un miasma de lo intranquilo, de la necesidad del espíritu de hacerse real. Los hombres aparecen en esta novela en toda su vulnerabilidad y sus mediaciones.



Monday, September 03, 2012

ENTRETEXTOS: Poéticas del Ojo. Francisco Arévalo

ENTRETEXTOS/Francisco Arévalo

Poéticas del ojo



Poéticas del ojo, una mirada impertinente acerca de las artes visuales (1999-2008). Carlos Yusti. Ediciones El Perro y la Rana. Colección Armando Reverón. Serie Laberinto. 235 páginas.



Comentar un libro de un pana es un atolladero. Suele ser un trance angustioso donde uno teme meter un miembro inferior o medio cuerpo en el error. Es más fácil comentar libros de gente desconocida, fuera de la complicidad afectuosa, porque si se comenta algún entuerto o algún desacuerdo, ese señor lo que más puede es nombrarme a mi progenitora y ella ni se enterará y tampoco yo, pues me haré el Güili como hace la mayoría en este país de gente intoxicada por lo light y cierta indiferencia que a veces uno cree es ignorancia y no es más que comodidad porque otro hará lo que a ti te corresponde o el pendejo de atrás que resuelva. Por ley natural algún día llegaremos a puerto seguro, ojalá y no sea ruinosos y con las tablas del navío en la cabeza.



Vuelvo con lo del comentario del libro de Carlos Yusti, porque tenía pautado hacerlo el domingo 26 de agosto a las 2:30 de la tarde en nuestro Parque Cachamay en el marco de la no sé qué edición de la Feria del Libro gubernamental, capítulo Bolívar, pero la tragedia de Amuay nos suspendió la conversa. Será el sábado 22 de septiembre en la Sala de Arte Sidor, a las 11:30 am, que lo haremos llueva o relampaguee. Por supuesto que yo no iba a leer, iba a intentar explayarme sobre esta recopilación de apreciaciones escritas, concentradas esta vez en las artes plásticas nacionales e internacionales. Carlos es multidireccional en lo relacionado a crítica literaria y estética general. Por cierto que las nacionales me conmovieron; recordé a ese extraordinario pintor que es Francisco Guerra España (Don Chicho) y que a mi entender, dentro de la ignorancia propia de quien ve y aprecia la vida en colores (en este caso el que escribe) no es nada ingenuo sino un ser humano sensible y excepcional cuyo instrumento es un pincel, habitante de nuestro barrio Los Monos de Puerto Ordaz. Ese recorrido nos lleva también a Juan Loyola. Si viviera me gustaría saber cuál sería su obsesión en estos tiempos de turbulencia; Miguel Von Dangel; Juvenal Ravelo; Roger Herrera; Jesús Carneiro; María Eugenia Catoni; Montse Morillo, esto en lo que tiene que ver con los nuestros. La segunda parte consta de artistas de otros países donde destacan: El Bosco; Andy Warhol; Jean Michel Basquiat; Francis Bacón, Christian Boltansky… Es la última parte titulada Ensayos sobre arte, donde Yusti da a conocer su vehemencia y criterio estético aunado al de un lector erudito de los movimientos plásticos que se han movido en el amplio espectro mundial. No olvidemos que el autor también es un provocador de vuelo alto que ha incursionado en la pintura y la caricatura manteniendo siempre un perfil audaz que trata de pintar con la ingenuidad de un niño pero manteniendo los criterios de un adulto: sus mujeres (pintadas) son de una lascivia que atosiga, sensualidad y sugerencias que van a destrozar las formas femeninas implantadas desde los centros del mercado humano de hembras.



Tengo amistad con Yusti desde hace tres décadas, nos conocíamos por referencias e inevitablemente cuando nos vimos cara a cara hubo empatía y acuerdo en la manera de ver lo que nos rodeaba y vivimos la intensidad de la inquietud en un país donde lo que sobraban eran buenas intenciones, pero como dicen en las esquinas de la picaresca con eso no se preña: se necesita mucho sudor y movimiento y a decir verdad aquí le dejamos el país a los menos indicados: los incultos, los impostados, los aduladores, los roedores y, los más peligrosos, los resentidos que no se cansan de utilizar como cuña la predestinación mesiánica que da paso al todo desacomodo peligroso que va en hondo progreso. Todas estas variantes ya pasaban por nuestras cabezas tres décadas atrás. Ante eso sólo nos quedó el recurso de la escritura y, por supuesto, el de la lectura como principio hasta ético de la vida. Asumimos un compromiso con la palabra que, haciendo una retrospectiva, no para queja, a pesar de los Corleones de la literatura y la cultura (palabras de él) que siempre ignoran adrede y creen que porque vivimos en el otro país (así nos dicen en otras latitudes) no pensamos más allá de nuestras narices. Ese otro país que le ha resuelto la vida de forma y fondo a una cáfila de malandros disfrazados de funcionarios y otros títulos inventados por el trance que vivimos, y que me temo no va a pasar nada porque este país no ha variado desde que José Ignacio Cabrujas (quien tenía parecido con el personaje motivo de estos dislates) lo comparó con un hotel donde cada huésped que toca el poder deja las cosas peor que como las consiguió. Estamos muy jodidos porque de la renta petrolera vivimos todos y roen sustancialmente los de siempre: los aduladores, los lobiteros, los parapetos con títulos de empresarios que de 30 años para acá descubrieron que política y negocio es ganar-ganar y los demás que se masquen un cable o coman pasto del que aquí sobra.



En una tarde de cervezas, mientras me hablaba Carlos de sus Poéticas del Ojo, hicimos esta radiografía de esta tierra que nos duele en los huesos, pero teniendo claro que escribir es una manera de amar este país de equivocaciones a veces divinas. Carlos tiene en su haber varios libros publicados: Pocaterra y su mundo (91), Vírgenes necias (94), Cuaderno de Argonauta (96), De ciertos peces voladores (97), Los sapos son príncipes y otras crónicas de ocasion (2006) y Dentro de la metáfora (2009).



Mi buhardilla tiene en sus paredes, colgadas alrededor de una docena de dibujos que me han dado, el itinerario de Carlos Yusti en su oficio de escritor y pintor en serio. Por supuesto que ninguno de esos cuadros los he movido de su sitio, ni siquiera en los tiempos de los desencuentros y las indisposiciones que las hemos trabajado con discreta distancia, pues el tiempo nos ha creado a ambos un catálogo de amigos detestables o insufribles. Ni siquiera eso ha mellado el respeto que nos tenemos como oficiantes de algo que en estos tiempos de frivoleo pudiera parecer trabajo de desahuciados, pero cómo gozamos haciéndolo, sobre todo en esta ciudad de clanes y bandas nada santas. Bienvenidas esas Poéticas del Ojo.