Wednesday, October 24, 2007

EL SABELOTODO. Guillermo Cerceau


El sabelotodo. Guillermo Cerceau.

Él sabe todas las cosas, es capaz de hablar por horas, sin parar, sobre los temas más recónditos y de avergonzar a los eruditos de todas las culturas con la profundidad de sus conocimientos, pero hoy ha decidido permanecer en silencio, y ni siquiera una petición oficial, del Rey mismo, escrita de su puño y letra, logra persuadirlo de compartir su sabiduría, para frustración e impotencia de quienes vinieron desde muy lejos a escucharlo.

¿Cómo se puede saber todas las cosas? ¿Acaso alguien puede saber, por ejemplo, a qué hora me desperté esta mañana, o de qué color es el gato que se asoma cada noche a mi ventana? Es obvio que hablamos de las cosas que tienen cierta dignidad, como para que ameriten ser estudiadas, cosas de las ciencias y de las letras, hechos famosos, monumentos, guerras o imperios. Es posible que de las cosas simples de mi vida él no sepa nada, de hecho, es muy probable que ni siquiera sepa de mí, de mi pobre existencia, de mis cavilaciones, del mismo hecho de que en este instante estoy pensando en él. No se puede hacer ciencia ni historia de lo cotidiano, mucho menos erigirle monumentos a los insignificantes o entablar guerras por sus intereses.

Él sabe todas las cosas dignas de ser sabidas. Un rey no se hubiera molestado en tomar su noble pluma y escribir un decreto para que se discurra interminablemente sobre hechos vulgares. Corresponde a su dignidad que tanta molestia real esté relacionada con lo que figura en libros o lo que se discute en academias. Es posible que el rey ignore todas estas cosas, pero seguro que sabe distinguirlas de las otras. Extraño misterio este del saber: que podemos distinguir lo que es digno de saberse de lo que no lo es, aun ignorando ambas cosas.

El día está por terminar y nada parece convencer al sabelotodo de que abra su boca y diga lo que sabe. El obispo y el rabino, por una vez de acuerdo, han acudido a reiterar la petición del rey. Hay generales, empresarios, sindicalistas y todos parecen encontrar la misma indiferencia. Alguien sugirió traer personajes más conmovedores, y desfilaron frente al sabelotodo primero niños y monjas y después mendigos y locos, y nada pudo conmover el endurecido corazón del sabio convertido en mudo.

Nunca faltan los suspicaces que comienzan a murmurar que tal vez no lo sabe todo, que a lo mejor se le acabaron las historias (como si el saber perdiera su condición de tal por ser finito), que se trata de un embustero que encantaba con su verbo vacío y que, por comodidad o negligencia, nadie se había percatado. Otros, más benévolos, piensan que el hombre simplemente está cansado o que ya cumplió su misión, y dijo todo lo que tenía que decir.

El hecho es que él sabe todo y decidió no hablar más. Me temo que solo él sabe por qué ha tomado una decisión tan drástica.

TEOREMAS DE LOS ADIOSES Y LOS AJUSTES DE CUENTA


TEOREMAS DE LOS ADIOSES Y LOS AJUSTES DE CUENTA
José Carlos De Nóbrega


Ay, cásate y no te quedes jamona que en el cielo tienen su elefante ahora. Héctor Lavoe, canción “Se acaba este mundo” del álbum The Hustle (1968).

¡Qué tarde es comenzar a vivir en el momento mismo en que es preciso cesar! ¡Qué loco olvido de nuestra condición mortal demorar hasta los cincuenta o sesenta años las resoluciones sensatas, y querer debutar en la vida a la edad en que pocos hombres llegan! Séneca, De la brevedad de la vida.

Nosotros tenemos un apetito por las relecturas de lo vivido, los balances y los estados demostrativos de pérdidas y ganancias. Luego nos consolamos fallidamente en proyectos de vida futura, presupuestos y créditos sobregirados que no soportan los efectos erosivos del tiempo abrazado al despropósito. No nos gusta escuchar voces agoreras que cuestionen y hundan en la desilusión la historia de vida que habíamos diseñado con suma prudencia; el escepticismo nos arranca de raíz respecto al confortable espacio de los discursos autorizados, los dogmas y el exquisito y ciego gregarismo de las escuelas de toda índole. Así lo reconoce la voz poética de Carlos Néjar:

Cerrado por inventario
comprando y vendiendo
al detal de estar viviendo,
comercio del tiempo,
peso mis ambiciones
en la balanza de la muerte
y soy tan extraño a mí mismo
que parezco otro.


La mosca se estrella de improviso en el diáfano cristal del parabrisas. Solamente para que no nos demos cuenta que hemos sido víctimas propiciatorias del discurso del poder. Remedando este pequeño, cotidiano y burocrático infierno, Teoría de las Despedidas de Guillermo Cerceau supone una requisitoria contra los recovecos del pensamiento snob, primario y reptil con el que el poder pretende acorralar y aterrorizar al hombre inmerso en la manada bovina que se apresta a la gran degollina. Los falaces hallazgos teóricos de nuestras academias no son más que el eufemismo sobre el cual echa raíces la tiña del poder: esperpento endogámico y falangista que premia con Doctorados y prebendas la medianía, la estupidez y el fraude. No nos conmueven los cuadros apocalípticos y pavosísimos que nos pintan sus autoridades en tanto mera justificación presupuestaria y rentista, ni mucho menos los alaridos revanchistas de los burócratas de siempre, entorpecidos la lengua y el espíritu en el alcohol barato y las hablillas de los brindis por la cultura. Los eventos que pretenden celebrarla tan sólo constituyen obscenos y decadentes pretextos para el narcisismo y el espaldarazo cómplice y lisonjero. Guillermo lo predica sin medias tintas: “nos quedan dos variedades principales de pensadores: aquellos que no tienen nada que decir, pero esa nada la dicen con gracia, con estilo, y que seguirán siendo leídos porque leer, después de todo, es también un placer, y quienes lentamente, silenciosamente, luchan por construir un pensamiento, un discurso, una palabra que sirva de algo (sin necesariamente estar reñida, esta tarea, con la belleza o la complejidad). El tiempo dirá cual de las dos variantes del acto de pensar prevalece, no porque Cronos se ocupe de este sector parásito del quehacer humano, sino porque su destino está ligado a cosas más trascendentes, como las luchas de los pueblos y las artimañas de los poderes constituidos para frenarlas”. Es oportuna entonces la propuesta del poeta Faver Páez que propicia velar en capilla ardiente a estos crípticos pensadores que han hecho perder el tiempo a más de uno (valga el banquete en la modalidad de la Gastronomía de la Miseria).

El texto que da título al libro es revelador de la pericia ensayística de Guillermo Cerceau: No escatima transparencia en el estilo conversado y crítico ni complejidad estructural y paródica; la recensión de una inédita Teoría de las Despedidas, además de homenajear a Jorge Luis Borges de guisa lúdica, apela a la falsificación y a la impostura para desacralizar el acto de pensar y recrear el mundo por vía de la palabra firme y reposada de la sobremesa. Ello “como si el plagio pudiera ser también una forma de parodia y, en última instancia, de distanciamiento crítico”. Del juego plurilingüístico se deriva una serie de teoremas expresivos posibles que tienden a la dialogización. La bivocalidad del discurso ensayístico estriba en la mixtura de las voces y los propósitos críticos tanto del pensador que habla en el manuscrito imaginario como del autor que los refracta. Triturado el contrasentido pervertido de la taxonomía y la preceptiva literaria, queda un dejo de desengaño al abordar un juicio final del cual no se saldrá bien librado.
Precisamente, tal afortunado texto sirve de puente que integra las dos partes del libro: Deserciones y Gestos Teóricos. La primera está referida al ajuste de cuentas a la manera del Bosco expulsando serafines y demonios por el culo o, mejor aún, del Borges real y apócrifo en una insomne confrontación (pero siempre el Uno en el Otro). Es evidente la alusión al descuidado Jardín del Malcolm Lowry de Under the Volcano, “porque un jardín abandonado es siempre el resultado de una mentira, de una falsa promesa”. Bien lo dice Baltasar Gracián, sin mentir no decir toda la verdad que es un desangrar del corazón. La batalla personal contra los Dioses convoca al desencanto, pero trae consigo el ejercicio libertario que es ensayar ante la página o el monitor en blanco. Del diccionario sacrílego de Cerceau extraemos una acepción del verbo Comparecer: “es el primer eslabón en la cadena de hechos que llevan a un enigma a convertirse en conocimiento”. Comparece la repulsión religiosa y positiva en el amor a la apostasía que reivindica la vida en el sambódromo de la plaza pública. En tanto que la segunda parte pulveriza las estancias ridículas de la intelectualidad universal, al punto de asimilarla al circo paródico de sombras chinas que espanta tanto al hombre agazapado en las cavernas como al espectador y habitante del museo del siglo XXI que es el Centro Comercial. Aristóteles dice que los tiranos no lo son para preservarse del frío; nuestro amigo Guillermo apunta que “los hombres viven esclavos porque sus amos no saben dudar”. La Política de Ultratumba puede leerse por partida doble: lo que se ata en el cielo se ata en la tierra, esto es que apedrear mujeres adúlteras o estigmatizarlas al rape por colaboracionistas signifique lo mismo, una apología a la intolerancia y al sadomasoquismo a expensas del sufrimiento del Otro; asimismo la vida es la escala por la que se trepa a Paraísos artificiales que despojan a la humanidad de su derecho a disentir y tropezar varias veces con la misma piedra. Esta es una magnífica y placentera oportunidad de atravesar la pradera como los caballos salvajes que han arrojado de sí a los jockeys, esos viles maestros que enturbian la mirada asombrosa con mezquinas gríngolas. Te conozco bacalao, aunque vengas disfrazao...

Valencia de San Simeón el estilita, 23 de octubre de 2007.


Sunday, October 21, 2007

BESO DE LENGUA: LA NOVELA ENMANTILLADA POR VENIR


BESO DE LENGUA: LA NOVELA ENMANTILLADA POR VENIR
José Carlos De Nóbrega

Era tal nuestra obsesión que nos bautizaron las pulgas, porque siempre andábamos chupándole las historias a la gente. Richard Montenegro: La Conejera, último cuento del libro “13 fábulas y otros relatos”.

Todavía muchos críticos y lectores desprevenidos aguardan la Parusía de la Novela que nos contenga y explique como nación: esta isla hecha astillas en nuestra precaria memoria. Otros, no menos incautos que aquéllos, negarán la posibilidad del advenimiento del Gran Relato en función de nuestra advenediza y primigenia condición de Capitanía General del Imperio Español. Muy a pesar de la campaña franciscana, villana y urbanística que pretende deconstruir la ciudad –es harto significativo el derrumbe del hotel Excélsior, con su carga de Art Deco, para vindicar el horrendo espejo kitch de la Torre Da Vinci-, la mezquindad de nuestra crítica profesoral y resentida apunta precisamente a los caminos que no han de transitar los lectores. Ha pasado por debajo de la mesa la atenta lectura de algunas notables propuestas que escarnecen el mito de la gran novela venezolana por venir: revisemos, por ejemplo, Círculo Croata de Slavko Zupcic, Parte de Guerra y Los Días Mayores (este último, volumen de cuentos que simula una novela o viceversa) de Orlando Chirinos. En ninguno de los tres casos se halla una fútil y posada sed por la fama y la trascendencia extramuros: el apego a la tierra de confusión que es el país descansa en el asombro y el juego lingüístico, llamada entre líneas a la complicidad y el morbo; los personajes no son arquetipos mohosos ni encarnan valores que salven a la humanidad, por el contrario, son abrasados por un humanismo cotidiano, tierno y poético; la estructura narrativa no copia las imposturas de paradigmas académicos a la moda, va de la mano con los espasmos eléctricos del cuerpo aturdido y ardiente de amor.


Es para mí un placer anclado en la sin razón del corazón, presentar esta fabulosa novela enmantillada que es Beso de Lengua de nuestro amigo Orlando Chirinos. En mi adolescencia -mientras festejaba la lectura de autores como Hermann Hesse, Thomas Mann, Robert Musil y Pancho Massiani (en especial, las novelas de formación o Bildungsroman)-, topé con un precioso y sentido volumen de cuentos titulado Última Luna en la Piel, editado en 1979 por Fundarte. Aún Orlando me debe la dedicatoria de la maravillosa novela En Virtud de los Favores Recibidos, en su primera edición de 1987, la cual sobrevivió el incendio del resto de los ejemplares en el abasto de unos chinos adosados al sol marabino (razón más que suficiente para la reedición cuidadosa que hizo Laura Antillano en el año 2000, para exorcizar el Fin del Mundo). Años después, recibí de Carlos Villaverde el primer y único pago –hasta ahora- por mi escritura: una reseña entusiasta al libro de cuentos Mercurio y otros metales, editado en 1997 por Ediciones Huella de Tinta y Fondo Editorial Predios (el ensayo cobrador de marras se halla en la revista Predios, nº 14, septiembre de 1999). En el año 2005, luego de ver clases con Orlando en el inicio de la Maestría de Literatura Latinoamericana en la UPEL de Maracay, fui sacudido por otra colección de cuentos suyos (que ahora confieso míos y vuestros): Los Días Mayores, libro que habría querido escribir alguna vez, sobre todo Sagrado Vino de los Dioses y Cegato como Homero. Como ven, no hay lugar para la imparcialidad y la ecuanimidad en mi corazón, la literatura de Orlando Chirinos me ha acompañado a lo largo de mi vida como agradecido lector y compulsivo escritor.


Este fervor cómplice no es ajeno al abordar la lectura de Beso de Lengua, novela que para y por la gracia de la Editorial Planeta forma parte de su amplio y diverso catálogo (allá otra empresa –cuyo nombre no vamos a mencionar- que extravió tal fortuna a merced de la estrechez mental y su nomenclatura políticamente correcta de Centro Comercial). Los setenta capítulos de la novela son los discos de 45 rpm que nos conmueven a la beira u orilla de las cervezas, los tragos y las candorosas ficheras en el botiquín. El corpus está transido y estremecido por la saudade que destila la musicalidad polifónica del bolero, el tango y por qué no el fado que se mimetizan en el ejercicio de la palabra poética cantada y bien dicha, sin concesiones a esa hondonada abisal y absurda que separa lo culto de lo popular: “Ahí se nos hizo e’noche. Yo insistí con lo de los tragos y quise animalo parándome pa’poné unos tangos, pero él me dijo na’ de tangos ni de na’, ya se hizo e’noche y estas calles quedan muy solas. Mejor vámonos” (Sin tangos, por favor). La oralidad del concierto variopinto de la calle no necesita de mayor comento, habla por sí misma y ennoblece el discurso literario como tal.


Beso de Lengua constituye una apología festiva a la literatura misma: la parodia del discurso literario se pasea con impunidad entre la angustia de las influencias –trabajada con pulso firme y despiadado por Harold Bloom- y la falsificación que raya en las innumerables lecturas de los clásicos. Bordea el plagio con el mero fin de celebrar la lectura amorosa y cómplice. Por ejemplo, Sancho Panza no sale del limbo al que el ejercicio novelístico lo ha condenado lúdicamente: va del Cándido de Voltaire al Decamerón de Boccaccio inundado de historias que tejen una red ebria y placentera. Valga este sentimental intermezzo: “-¿Tú te has puesto a pensar quién teje las redes? Cada vida, cada historia se va bifurcando y una persona te conduce a otra u otras, y cada una de éstas, a su vez, te remite a otra y así sucesivamente. Algunas se miran entre sí o varias de ellas miran a una y la van armando. Como un juego de espejos ¿verdad?” No hay otra: las voces de nuestros autores amados se apiñan en el imaginario, si bien nos angustia el efecto de repetir versos y líneas formidables proferidos por los textos paternos, no es un contrasentido que los hijos registren y custodien las metamorfosis que del origen se derivan para enriquecer lo que se escribe a la luz del presente.


El novelista -¿el narrador omnisciente, el autor espúreo, y/o el director?- denuncia a Don Miguel de Cervantes el extravío de Sancho, quien cual Rey de la Puntualidad lo somete al escarnio de la espera incómoda y húmeda de la página en blanco: “Sé de autores, obras y personajes que se ahogaron en ese océano pese a las buenas intenciones de los primeros, la perfecta estructura de las segundas y la inocencia, la buena fe de los terceros, que al fin y al cabo están condenados, (los personajes) como los del Infierno de Alighieri, a ser lo que son, por los siglos de los siglos amén. Sostengo que ellos son los que portan sobre sus hombros la mayor carga. Son, y me disculpa la expresión: los pagapeos”. Sin embargo, la sátira no sólo conduce a la risa compasiva que falla en consolar al autor preocupado por la página perfecta o la colocación de una escurridiza y perturbadora coma; el lector se encontrará con un cuadro abigarrado de personajes hermosísimos y conmovedores, recreados a la sombra de la nostalgia, la desilusión y el amor en sus implicaciones más caras y viscerales. Apelar al discurso fotográfico no descansa en la parafernalia del discurso transgenérico, cuando no se tiene nada lindo que decir; por el contrario, como bien lo exponía con crudeza la cámara de Lissette Model, se trata de golpear el estómago inmisericordemente, sin concesiones a los discursos autorizados y a la estandarización de la belleza: “-¿De qué sarcófago sacaste ésta? ¡Madre mía! Este es el cafetín del galleguito Castro. Cada quien cogió su camino ¿no? Lo que más me impresiona es la cara de felicidad que la mayoría tiene. Bueno... a esa edad la felicidad es fácil, no cuesta casi nada, te empeñas en almacenar esperanzas ¡hazme tú el favor!” Es admirable no sólo la ternura polifónica de la novela, en el carnaval del habla que es el mercado periférico, sino la transición que va del texto de formación al hondo canto de una contemplación aferrada a la madurez de aquél que ama y celebra la vida, eso sí en el esplendor y la miseria. Por lo tanto, no es casual que su lectura me retrotraiga filmes que te hagan balbucear del asombro: Fresas Salvajes de Ingmar Bergman o, mejor aún, Vivir y Los Sueños de Akira Kurosawa. Por otra parte, la novela provoca erecciones de campeonato, orgasmos titánicos que estremecen hasta la cartilaginosa consistencia del alma: el agradecimiento no escatima el entusiasmo patente en la pelusilla eléctrica que acaricia la espina dorsal mientras le hacemos el amor a una bellísima puta acodada en la ventana, con la ciudad a su merced.


Sin duda, el lector tendrá la sartén por el mango en el puente que le tiende la implacable poesía de este Beso de Lengua, inequívocamente carnal y voluptuoso. No está de más un prudente consejo: Maneje con precaución: lenguas en la vía.


Valencia de San Simeón el estilita, 20 de octubre de 2007.


Tuesday, October 16, 2007

TEÓFILO. José Joaquín Burgos


Indocencias
Teófilo
José Joaquín Burgos


De feria anduvimos. Feria Internacional del Libro de Venezuela, que bien puede llamarse así, porque ahora en nuestro país el gobierno edita en proporciones jamás experimentadas y ésta, si así puede decirse, rompiendo élites para llegar a todos los estratos. Ediciones bien cuidadas, atractivas, dignas del autor, de los lectores, del editor y del país. Y, sobre todo, económicas, muy económicas. Esta Filven fue, realmente, regocijante.


Además de la tradicional expoventa, hubo un vasto programa de recitales, conferencias, foros y encuentros. Concebido, hasta donde me sea posible decirlo, no para un grupo sino para toda la población. Filven, como debe serlo cualquier otra feria de materia intelectual, no es gobiernera ni escuálida: es un encuentro de valores que están por encima de pequeñeces grupales o de intereses manejados por los grandes medios del poder mediático internacional. Y eso es grato decirlo.


En fraternal reunión con los poetas Oswaldo González, Jon Jairo Ballesteros, Luis Alberto Angulo, José Carlos De Nóbrega, y dos bellísimas muchachas también poetas; reunión continuada después con Richard Montenegro; Zayda, Andrés y Guillermo Cerceau, Lenín Sánchez, Nora Guédez y otros amigos, surgió el recuerdo de Teófilo Tortolero, fabuloso poeta universal nativo de Nirgua y forjado aquí en Valencia.


Pensamos, y así se lo proponemos al Gobierno de Carabobo, que es justo (y necesario, como se dice en la misa) crear un premio en homenaje suyo, quien bien lo merece.


No significará esto echarle olvido a Vicente Gerbasi, Daría Clemencia Camarán (nativa también de Nirgua), Pedro Francisco Lizardo, Eduardo Herrera, Luis Eduardo Chávez, Manuel Alcázar y tantos otros, sino reconocer la universalidad de este escritor graduado de abogado en la UC y de poeta en la vida valenciana; un poeta que, así lo creemos, perdurará en el tiempo como los que realmente han sentido y sienten arder en su vida la llama del tón poiéos, Teófilo Tortolero es una referencia que deben conocer y estudiar las generaciones, en fin presentes y futuras.


FILVEN tuvo resonancia popular. Dentro de pocos días, será FILUC-2007.

En Valencia, gracias a Dios, siempre suceden cosas hermosas.

LA BELLÍSIMA MARISOL ENTREVISTA A NUESTRO ALTO PANA ORLANDO CHIRINOS



Orlando Chirinos presentará "Beso de Lengua" en la Filuc
El escritor pone y la novela dispone

Marisol Pradas

Foto de Edsaú Olivares

Orlando Chirinos presentará el próximo sábado 20, a las 4 y 30 de la tarde en el marco de la 8va. Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo su novela "Beso de Lengua", bajo el sello de la editorial Planeta.

- Voy a remontarme a siete años atrás: En el año 2000 tuve la oportunidad de ir, con dos escritores venezolanos, Ana Teresa Torres y Wilfredo Machado, a la Universidad de Salamanca. Recuerdo que estaba la profesora Judit Gerendas, veníamos bajando unas escaleras juntos, y me preguntó qué estaba haciendo en esos momentos. Le dije que escribía una novela sobre un viejo tópico, la confrontación del bien y el mal, Caín y Abel. De esa idea original quedó el nombre de uno de los personajes, Abel. En el camino la novela se fue haciendo.

Empecé a escribir "Beso de Lengua" en Salamanca a finales de noviembre, con mucho frío. Eran las 8 de la mañana y todo estaba muy oscuro, con un bolígrafo que tenía y unos papeles a la mano. El comienzo ya se había ido madurando, con un requerimiento, con una pregunta a uno de los personajes, que se llama "El Flaco". Escribí como 3 cuartillas, regresé a Venezuela y al tiempo arranqué a escribir la novela en forma. La terminé en septiembre del 2003 en mi casa de La Entrada.

¿Cómo logró publicar con la editorial Planeta?
La novela nació casi simultáneamente con el título, "Beso de Lengua", me enamoré de él. Escribí un capitulo, entre comillas, si es que se le puede llamar así , porque son, los capítulos, como módulos, mas bien. Hay algunos muy cortos, de media cuartilla, una cuartilla, cuartilla y media. Llevé la novela a una editorial, que no voy a nombrar, y la aprobaron muy rápido, pero, cuando fui a firmar el contrato, decía entre paréntesis "titulo tentativo". Les dije que eso no era así, que era definitivo y no lo iba a cambiar. Retiré mi novela y se la propuse a Planeta; la aceptaron y ya pronto va a ver la luz.

Ya no es la lucha entre el bien y el mal... ¿de qué trata la novela?
Esa novela empieza con un epígrafe y está dividida en dos partes. La primera se llama "Háblame de ellas" y la última parte es un verso de un bolero de Wello Rivas, "Cenizas". El espíritu de esta novela está en los tres epígrafes, sobre todo, en los versos de un poeta colombiano, Miguel Méndez Camacho, y uno de sus poemas "Kampeones" que dice, entre otros versos: "una fotografía de treinta años atrás/donde estamos posando sudorosos/después de la victoria./Todos tenemos un aire de grandeza/que hemos ido gastando..." Me conmovió mucho. No sé si ya había pensado o estaba dentro madurándose la idea, de esa época encantadora, que se queda con uno para siempre, de los estudios de secundaria. Cuando uno se pregunta por los compañeros, por cuantos de ellos llegaron a sus sueños.

El segundo epígrafe es de Luz Marina Rivas de un trabajo suyo titulado "La novela intrahistórica: tres miradas femeninas de la historia venezolana" donde dice: "La nueva historia o el nuevo historicismo, en cambio, se interesa por la historia total. Todo es historisable. La infancia, la locura, el clima, los gustos, el inconsciente, la construcción de la femineidad, la vida privada, el habla, el silencio. Parte de la idea de que la cultura es el fundamento de la vida social".

Es decir, todo puede ser novelable o novelado. Las cosas más ínfimas, cotidianas, comunes hasta lo grandioso, lo trascendente. Ese es el segundo pilar de la novela.

La tercera, como no había que ponerse tan trágico y tan dramático, pues la vida tiene un anverso y un reverso, tomé unos versos del tango de Enrique Santos Discepolo "Qué bachaché" que dice: "Qué culpa tengo si has tomado la vida en serio". A mí me causó mucha risa y me dije que era verdad, por qué hay que dramatizar todo. ¿Por qué tiene que tener un sentido trágico la vida, que sin duda lo tiene? ¿Por qué hay que dramatizar todo? ¿Por qué quedarse anclado en el drama, la tragedia, el dolor?

¿Hay algo de nostálgico en sus cuentos y novelas, que se reitera?
Sí y en esta novela también. Pero yo no quise quedarme anclado en la nostalgia y por ello la letra del tango de Discepolo.

¿Por qué la necesidad de romper con ese sentimiento?
No es que este descubriendo el agua tibia, pero a mi me encantan los cuentos Decamaron de Boccaccio porque en medio de los relatos dolorosos siempre hay paso a la risa, a la alegría.

¿Tiene la novela en ese sentido un personaje que celebre vida?
Sí, un personaje muy festivo, que a mi me enamora, que se llama la negra Irima. En los momentos más apremiantes, de mayor sufrimiento, siempre tiene una salida jocosa.

¿Su inspiración nació de alguna persona real, familiar o espíritu?
Quizás si. Pero llega un momento en que uno no sabe dónde empieza la realidad y dónde termina la ficción, y viceversa.

Me pasó algo curioso con esta novela. Me obsesionó, en el sentido literal. Salía de dar clases y estaba desesperado por llegar a la casa, a sentarme a escribir. Y todo giraba alrededor de la novela. Recuerdo una vez, hace muchos años, que Vargas Llosa dijo " a mi la literatura me organiza la vida". En ese momento me dije para mi lo primero es la vida, la familia. Eso lo entendí con esta novela. Por supuesto para mi lo primero sigue siendo lo cotidiano, el compartir, el viajar, pero esta novela me agarró por el cuello y me sentó. Vivía pensando en los personajes. Me despertaba en la madrugada pensando en ellos y en la salida que les iba a dar.
Sospecho que esta novela tiene mucho de erótico...

Sí... ¿lo dices por el título?...
Lo digo porque todos sus relatos tienen intensidad erótica...
Hay un capitulo que da titulo a la novela, de un poema de Armando Rojas Guardia. La novela no es política, de militancia política, quiero decir. Como dice el dicho popular "Uno pone y Dios dispone". Aquí uno pone y la novela dispone. La novela hace lo que le da la gana. Hay una pareja en esa novela, dirigentes políticos. Ella se va a otro lugar , conoce a otro joven y pasa lo que tiene que pasar. Le roban 24 horas al compromiso político, se van a una playa. Yo tenía ese prurito moral de decir que ella no se podía empatar con otro porque tenía novio. Es en todo ese encuentro del modulo de la novela donde hay mucha eroticidad.

Nacido en Maracaibo, Edo. Zulia, Orlando Chirinos está ligado también, por razones de afecto, a Falcón, Guárico y Carabobo. Hasta ahora es autor de 9 libros de narrativa, entre ellos: Ultima luna en la piel, (1979), En virtud de los favores recibidos, (1987), Adiós gente del Sur, (1991), Parte de Guerra, (1998), y Los días mayores, (2005). Algunos de sus trabajos han sido publicados en antologías dentro y fuera del país: 35 Cuentistas Contemporáneos Venezolanos (Yugoslavia, 1985); Anthologie de la nouvelle Latino-Americaine (Francia, 1991) y Narrativa Venezolana Attuale (Roma, 1995). Sus colaboraciones han aparecido en algunos órganos nacionales y foráneos: El Nacional, El Carabobeño, las revistas Nacional de Cultura, Imagen, El cuento, México y Casa de Las Américas, La Habana. Fue columnista de El Diario de Caracas. Forma parte del comité de redacción de Zona Tórrida. Ha recibido algunos reconocimientos literarios entre otros: el Concurso Anual de Cuentos del diario El Nacional, 1983; Premio Municipal de Literatura, Mención Narrativa, del Concejo Municipal del Distrito Federal, Caracas 1984 y 1997; Concurso de Cuentos "Juan Rulfo", (París, 1987), finalista. Invitado de la Cátedra "José Antonio Ramos Sucre", Universidad de Salamanca (España, 2000 y 2006), ha sido también coordinador de algunos talleres literarios y profesor de postgrado en la Universidad de Carabobo, en la Universidad de los Andes, Núcleo "Rafael Rangel" del Edo. Trujillo y en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Maracay, Edo. Aragua. En la actualidad se desempeña como profesor ordinario en pregrado en el departamento de Lengua y Literatura de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UC y como miembro de la Comisión del Postgrado en Literatura Venezolana de la misma.

INVITACIÓN A VIII FILUC 2007


Estimados Amigos: Les invitamos, a nombre del Grupo de Incursiones Culturales y Científicas Li Po, a los siguientes eventos en el marco de la VIII Edición de la Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo (FILUC), el cual se llevará a cabo en el Centro Comercial Cristal de Naguanagua, justo detrás del Centro Comercial La Granja, entre el 20 y el 28 de octubre de 2007:

Sábado 20 de octubre de 2007: Presentación de la novela "Beso de Lengua" del escritor Orlando Chirinos, a cargo de Laura Antillano y José Carlos De Nóbrega. Salón Macondo, 4:30 pm.

Martes 23 de octubre de 2007: Conferencia de Guillermo Cerceau titulada "La Mirada de la Crueldad, una exploración de la sensibilidad frente a la representación gráfica". Salón Macondo, 4 pm. Moderadora: Lyerka Bonanno.

Martes 23 de octubre de 2007: Presentación de los libros "El Elefante Muere" y "Teoría de las Despedidas" de Guillermo Cerceau, a cargo de José Carlos De Nóbrega y José Joaquín Burgos. Salón Macondo, 5 pm. Moderadora: Lyerka Bonanno.

Además, se les notifica que los sábados de noviembre (incluyendo el 1° de diciembre) reiniciamos nuestras actividades en la sede de Librerías del Sur, 10:30 am. Esta vez tendremos el Ciclo de Charlas NOVIEMBRE ALUCINANTE 2007, pretexto afortunado y placentero para conversar sobre autores como Tolkien, Ray Bradbury, Ítalo Calvino, Bruno Shulz e Isaac Asimov.

Sin más, vuestro pana agradecido José Carlos De Nóbrega.

Wednesday, October 10, 2007

LÍNEAS AGRADECIDAS A III FILVEN 2007


Nos llena de satisfacción, sazonada por el placer y la solidaridad, la realización exitosa de nuestra III Feria Internacional del Libro de Venezuela 2007. Agradezco al equipo con el que nos tocó en gracia compartir afortunadas vivencias durante cinco días: el pulso firme de Freddy Rojas en la configuración del ágape; la incansable y asertiva presencia de Chemir Colina en pasillos y pabellones muy invadidos por su ternura; la belleza y la consecuente diligencia de Roxelys y la china Claudia; el apoyo imprescindible de Antoinette Antypas, comunitaria como siempre; la bondad sin par de José Félix Peraza al frente del museo de la palabra que es hoy la Biblioteca Feo La Cruz (su personal bregó sin pausa ni quejas en el espíritu de una bullente colmena) ; el refrescante aliento que nos transmitió Marielsa Rodríguez, acompañada del entusiasmo y la bella sonrisa de su nieta; el humor afrocaribeño de José Manuel; la solidaridad y el empeño impecables de Niddy Calderón en la organización y el acompañamiento de la programación literaria y cultural. En especial, confesamos nuestra deuda a los escritores y artistas que acudieron al llamado de esta fiesta del libro (en tanto ponentes y fieles espectadores, intercambio sabroso de roles que nos honra y enorgullece). Valgan mil bendiciones a aquellos que me acompañaron en mi primera experiencia como editor: los autores Richard Montenegro, Norys Nicoliello y José Guillén, amén de mi amadísima Anaís Silva en la diagramación y Héctor Villagómez en la hechura de los tres encantadores libritos. Nos vemos pronto: GRACIAS TOTALES. El hormigueo nervioso de la emoción me impide seguir. Sin más, vuestro amigo que los quiere

José Carlos De Nóbrega

Monday, October 01, 2007

LA PASIÓN SEGÚN SERGIO RAMÍREZ



LA PASIÓN SEGÚN SERGIO RAMÍREZ
Aproximación cómplice a la novela Castigo Divino
José Carlos De Nóbrega

El mal que nos hiciste, ¡oh maestro!
Porque en tus filosofías de culebra
guindadas de unas ramas nos dejaste tus mudas
que vistieron después los papanatas.


“A Don Rubén Darío” de Manolo Cuadra.

A Don Abelardo Cuadra y José Francisco Jiménez

A Sergio Ramírez lo he leído a raíz de mi vinculación con la figura de Don Abelardo Cuadra (1904-1993), papá de mi amigo el Doctor Víctor Cuadra Elmer. Asumo el atrevimiento de afirmar que Sergio y yo compartimos la admiración por este Legionario del Caribe, personaje que pasa inadvertido en la Historia Contemporánea de Nicaragua. Publiqué en mi blog (http://salmoscompulsivos.blogspot.com) una breve semblanza sobre su vida afincada en la única conversación que sostuve con él y en sus memorias –pasadas en limpio y editadas por Sergio bajo el sello de la Editorial Universitaria Centroamericana- que se titulaban Hombre del Caribe (1979, segunda edición). No puedo negar la incidencia de mi entusiasmo adolescente por el proceso revolucionario sandinista en sus inicios. Ni mucho menos obviar la versión televisiva de la novela Castigo Divino, llevada a cabo por RTI de Colombia, bajo la dirección de Jorge Alí Triana y el guión de Carlos José Reyes. Don Abelardo, si bien perteneció a la Guardia Nacional somocista y levantó el informe sobre la muerte de Sandino (leamos esta dramática y sentida confesión: “Total: catorce asesinos y conmigo quince”, luego de inventariar a los que planearon y ejecutaron tan cobarde y repudiable asesinato), se le rebeló a Tacho Somoza ganando la prisión perpetua; sólo que escapó a pie hacia Costa Rica para iniciar la Jodisea –como el viejo nos decía- que le metió de lleno en el combate a las dictaduras que estigmatizaban una buena parte de Centroamérica. Finalmente, se detuvo en Venezuela donde –con algunas intermitencias- dio descanso a su brazo guerrero, encapillado y refugiado en los Altos Mirandinos. Quizá Alejandro Rossi pueda explicar mejor la índole de nuestra mutua veneración por quien era apodado Sangre’mula: “Más aún, con el tiempo he logrado una auténtica repugnancia por las grandes figuras, por los héroes culturales; desde hace muchísimos años mis lecturas se nutren de epígonos, de confortables personajes secundarios cuya luz es un reflejo de los grandes astros. Encuentro en ellos más claridad, más orden, menos impertinencia. No extrapolan, carecen de visiones totalitarias, los puedo abandonar sin resentimientos”. La vida de Abelardo Cuadra está cargada de profunda humanidad, se nos antoja más cercana a la poesía de las novelas de Conrad o London, o a la épica desmitologizada patente en la poesía de Pablo Antonio Cuadra: “Así nació, así acogimos el metro largo, medido con cansancios de llano, con respiraciones de jornadas –algo como el metro de los salmos bíblicos, poesía de un pueblo en peregrinación”. La enjundiosa y vivaz conversación de Don Abelardo va de la mano con la poesía conversacional y del decir practicada por Ernesto Cardenal, más allá de la hiperbólica puesta en escena de las escuelas historiográficas y literarias.

Nos llama la atención que Sergio Ramírez prescindiera del testimonio de Abelardo Cuadra respecto a la polifónica disposición narrativa de la novela Castigo Divino. Como se sabe, la obra está basada en el asesinato múltiple por envenenamiento atribuido al abogado guatemalteco Oliverio Castañeda, acaecido en la ciudad de León (Nicaragua) a principios de los años treinta. En sus memorias, Don Abelardo nos cuenta que compartió la prisión en la XXI de León con Castañeda, hasta el extremo de soñar con él en el mismo instante de que la Guardia Nacional le aplicara la trapera ley de fuga: “Se sentó en el borde de la cama, y me dijo en tono misterioso: ‘Ahora te voy a revelar mi secreto’. En el sueño, yo estaba boca arriba leyendo un libro, y para decirme el secreto se me fue acercando hasta pegar su cara a la mía, pero yo lo rechacé con repugnancia. ‘No te me pegués tanto’, le dije. En ese instante descubrí que tenía el rostro ensangrentado, y que en sus ojos había una lumbre extraña”. Sin embargo, la novela no sólo constituye un puzzle de este caso real, sino la proposición de un ars novelística enclavada en el abordaje problematizador y crítico de la realidad: se deshacen las fronteras de género por vía de la parodia del discurso literario y la estructuración a la manera de un pastiche; la poesía se infiltra en el juego polifónico que raya en la heteronimia; el tono aparenta realismo, pues al fragmentar el hilo lineal y la perspectiva de la narración, la incertidumbre se enseñorea del lector apuntando a la relativización del juicio moral y estético.

Coincidimos con Carlos Fuentes, Ernesto Cardenal y Tomás Eloy Martínez en la pericia narrativa de Sergio Ramírez relativa al enhebramiento de discursos genéricos dispares: el lenguaje legal de voluminosos expedientes que reposan en esas instituciones aterradoras que son los tribunales; el remedo decadente del modernismo dariano; el efectismo periodístico de provincias; el discurso epistolar pleno de cursilería e, incluso, el morbo pegajoso y prevaricador de la chismografía callejera. La carnavalización del caso Castañeda en la novela, recurre al personaje masa típico de la dramaturgia de Lope de Vega: El pueblo erige tribunales paralelos, siendo la mesa maldita su Corte Suprema y su Jurisprudencia. Incluso se inmiscuye la voz misma del autor, impunemente, violando la preceptiva literaria y lo políticamente correcto: “Esos documentos (la libreta de la Casa Squibb en la que el Doctor Salmerón llevaba el expediente paralelo) no habían llegado a mis manos para las fechas de nuestras pláticas del año 1964 (el autor se refiere al juez de la causa, Mariano Fiallos, prologuista de su primer libro de cuentos), pues solamente los obtuve en 1981”. El autor logra la misión divina de infiltrar y despedazar el enfoque realista por dentro. No repara en utilizar a personas reales, ajenas o no a su entorno afectivo, para dibujar una figura en el tapiz que no sea de fácil acceso al lector. Nos recuerda con facilidad el film Rashomon de Akira Kurosawa, pues hay un registro de las diversas versiones del hecho que tan sólo conducen a la amargura que causa la precariedad del hombre en su desolación y desarraigo. La Pasión Nicaragüense de Oliverio Castañeda, pan y circo de los habitantes de León, oculta la mano criminal de Anastasio Somoza que en 1936 se haría del poder en Nicaragua. Al contrario de la novela ¿Te dio miedo la sangre?, editada por Monte Ávila Editores en 1977, o en cuentos como De la afición a las bestias de silla, donde la figura del dictador se muestra y fractura en el ejercicio omnímodo del poder a través de un sentido crítico y terrorista del humor, en Castigo Divino se oculta tras bastidores en la persistencia de una actitud de acecho predatorio; las sombras chinescas atravesarán las puertas a pesar de las contras, los ensalmes y el sacrificio de la víctima propiciatoria que fue Castañeda. He allí el poder de seducción de las historias o versiones del hecho que distraigan la abulia y el miedo de la comunidad, el oprobio de la lucha por la subsistencia en un país latinoamericano atrasado. Abelardo nos lo revela en el castillo feudal que es el presidio: “los prisioneros escuchaban las narraciones heroicas que hacían los más ilustrados, que entre la común admiración cumplían su papel de juglares: Carlomagno entraba en guerra con Herodes por la matanza de los inocentes, pero sucumbía al fin Carlomagno en una batalla, y morían con él los doce pares de Francia; continuaba la guerra Alejandro Magno, su hijo, que se enamora de Cleopatra y desafiaba a Nerón, e iban apareciendo todos los personajes de El Mártir del Gólgota, hasta terminar con la muerte de Cristo en Roma”. La desfiguración de la realidad a punta de chismes, rumores y pistas falsas enriquece su abordaje multifactorial: la comedia de tenor estafador deviene en tragedia movida por el discurso de poder que legitima la vía dolorosa de Oliverio Castañeda y los Contreras.

Retomando la novela objeto de esta crónica, llama poderosamente la atención que la polifonía asuma las múltiples caras de la heteronimia: la mayoría de los involucrados escribe poesía. El reo, el juez, el secretario y los cronistas del proceso se debaten en un certamen declamatorio y floral; en la tradición de las disputas entre poetas, tales como Quevedo y Góngora. Así lo reconoce Manolo Cuadra, hermano de Don Abelardo: “Poetas, poetas, repite el pregón... en los papeles requisados al reo en sus baúles se han hallado poesías de factura romántica. Escribe poesías, de talante vanguardista, Alí Vanegas, secretario judicial; nos las ha leído y nos informa que dará pronto a luz un libro. Su padre, Juan de Dios Vanegas, quien se prepara a asumir la acusación frente al reo, según es el decir, pulsa también el estro, heredero de la corriente modernista que hizo de León su plaza fuerte... Y Mariano Fiallos, juez de la causa, poeta”. Más que panorama velado de la poesía en la Nicaragua de entonces, los heterónimos reales versifican anticipando la tragedia nacional que se hará patente más temprano que tarde con el asesinato de Sandino y el establecimiento del reinado negro de los Somoza. Es el Evangelio Apócrifo o transfiguración ficcional que se escribe a varias manos para preconizar el Pacto o la Alianza del Pueblo en pos de su redención, pese a la tortura, la dispersión y la degollina del rebaño.

Manolo hace su reclamo al modernismo cosmopolita vindicando la poesía exteriorista:

Y ahora, ¿quién no sabe
que tus ninfas de dedos satinados
gastan unas manos puercas
de cigarrillos y volantes,
y que mejor que tus pájaros exóticos
vuelan nuestros zopilotes nacionales
y que a tu luna veneciana
le da luz nuestro sol?.


La dosis de humor aparejada a la crueldad se evidencia en la parodia del discurso literario que es la polémica médico-farmacológica entre los doctores Darbishire y Salmerón, maestro y discípulo respectivamente, en la explicación de las muertes de la esposa de Castañeda , Matilde y Don Carmen Contreras. Nombres tales como Théophile Gautier, G. Grass, Mallarmé, William Styron, son cómplices de la intoxicación de la ciudad en especulaciones sobre la idiosincracia refractaria y otros tópicos inútiles en la develación del misterio. Más bien su discurso académico y enrevesado nos ha pringado al revolver la mierda del bacín. En este caso, simular la voz del otro –o falsificarla- significa la detentación del poder a través del uso de máscaras amistosas que ocultan la hostilidad. Nos dice Elías Canetti en Masa y Poder: “La tensión entre la rigidez de la apariencia y el misterio tras ella puede alcanzar una dimensión monstruosa. Ella es la razón propiamente dicha de lo amenazante de la máscara. ‘Yo soy exactamente lo que ves –dice la máscara- y todo lo que temes detrás’. Fascina y al mismo tiempo impone una distancia”. Del mismo modo, las teorías conspirativas son un recurso que permite desviar la atención del debate de temas trascendentales en la transformación de la sociedad. A tal respecto, Sergio Ramírez en el prólogo de Hombre del Caribe, nos lo aclara definitivamente: “La ingenuidad, o la perversidad del esquema, se demuestra con su rápido fracaso, al articularse la Guardia Nacional como base primera del poder personal de Somoza, que una vez avasallados los restos de las instituciones civiles empieza a reacomodarlas, creando para los dos partidos políticos tradicionales la alternativa única de plegarse a ese esquema cuya efectividad proviene nada menos que de la intervención norteamericana misma y es prolongación de la intervención”.

La frase final de la novela (“Que el novelista no se olvide de ponerle ese cierre a su libro. Si con Rosalío empezó, justo es que con Rosalío termine”) alude a la serpiente que se muerde la cola, a la configuración cíclica de la obra. Se homenajea a Cien Años de Soledad del Gabo, se la reconoce como hito de la novelística hispanoamericana, pero plantea el fin de un ciclo y el inicio de otro mucho más contingente aún por construir. No en balde Don Abelardo Cuadra se nos emparenta con el coronel Aureliano Buendía, héroe ignorado de las mil batallas perdidas: cambió los honores burocráticos por la elaboración ad infinitum de pescaditos de oro. Abelardo Cuadra ejerció, en los tiempos libres que le dejaba su “jodisea”, la pintura de brocha gorda, el entrenamiento de pugilistas y la tan mal pagada docencia. Sin duda utilizó el lápiz como bien manda la Biblia: escribió páginas plenas de vida, con sus virtudes y defectos, y corrigió los errores restregando el borrador rojo contra su dialéctica y poética superficie. Me hago acompañar por la voz de Sergio, treinta años antes: “Una vida, en fin, intensa y contradictoria y llena de esperanzas pendientes, de sueños incumplidos y de viejos recuerdos torturantes. La vida de un hombre del caribe que no desespera de ganar aún su primera batalla”.


Valencia de San Desiderio, 1º de octubre de 2007.


SALUD A NUESTRO AMIGO SERGIO RAMÍREZ.

Sunday, September 30, 2007

SIETE SELLOS DIABÓLICOS


SIETE SELLOS DIABÓLICOS
José Carlos De Nóbrega


Por favor permitidme presentarme.
Soy un hombre de fortuna y buen gusto.
(...)Mucho gusto, espero que ya conozcáis mi nombre
Pero lo que os intriga es la naturaleza de mi juego.

Sympathy for the Devil, The Rolling Stones.


1.- Existen tres fuerzas, sólo tres fuerzas en la Tierra, capaces siempre de dominar y cautivar la conciencia de esos débiles rebeldes, para su felicidad..., y esas fuerzas son: milagro, misterio y autoridad. Tú rechazaste la una, la otra y la tercera y diste ejemplo de ello. Fedor Dostoievski. En el apartado “ El Gran Inquisidor ” inserto en la novela Los Hermanos Karamázovi, Dostoievski se flagela a sí mismo en la apostasía, bordeando la epilepsia: El Inquisidor demoniza a Cristo en una inoportuna y segunda venida a la Tierra. La fe sobreviviente y comunitaria de las Catacumbas fue degradada por la burocracia clerical en el discurso de poder romano revisitado, transfigurado en la cabeza de pez y el cayado papal. Ya lo había observado Arturo Graf: “Sin el Imperio romano Satanás hubiera resultado muy diferente de como es o fue”. Los hermosos pezones de la Magdalena Penitente de Tiziano, nos reconcilian con la complacencia del ojo ante la brutal belleza de las cosas. ¿Que qué pensamos del Amor? Que es la única antípoda del Poder. La Venus de Urbino aguarda en el lecho y nos perturba en el desafío. No en balde, los anacoretas de Miguel Otero Silva aún monean los olivos para mirarle las tetas a la Magdalena, en vez de administrar las posesiones materiales de la Iglesia obtenidas en un trueque de Ultratumba: a cambio del Cielo por venir. La vil institución tripartita no sólo entenebrece la mente y el cuerpo, sino también incita a la amputación onanista; revisemos para qué sirvió la mano cortada del padre Sergio de Tolstoi: indicar a una sensual mujer el camino a la tumba de un convento y no al calor de la cópula comunitaria y apetitosa. La compulsión por la vida es lo diabólico, pues la metafísica rebelde le disputa el lugar al mito y a la alienante ritología que convocan a manadas bovinas y resignadas. La satanización del otro es mutua en la confrontación religiosa, filosófica, política e ideológica. Años más tarde, Martín Lutero azuzará al Diablo arrojándole un tintero o maldiciéndolo con su feo culo flatulento; sólo así culminaría la traducción de las Santas Escrituras en lengua vulgar. Se apelará a San Juan, el viejito bonachón exiliado en la isla de Patmos –me lo figuro igualito a Briceño Guerrero-, para descalificar a la gran puta purpúrea que es la Iglesia Católica, o a la Bestia que sube del mar (los psiquiatras) o la que sube de la tierra (trotkistas, revisionistas y anarquistas). La exégesis no desentrañará el misterio de la vida, por el contrario, nos distraerá criminalmente del goce libertario de amar al otro con sus virtudes y defectos. El beso de Cristo al Gran Inquisidor estremece al jesuita, pero no lo persuade de sostener en el tiempo un discurso de poder vertical e insomne por amor a la humanidad. Como lo apunta Albert Camus, la tragedia de Iván Karamázovi descansa en la abundancia de amor sin objeto, en el mero silencio de Dios: el beso de Alioscha, que cierra la disputa, lo retrotrae empero al afecto originario:
-¡Plagio!- exclamó Iván, pasando sin transición a cierto entusiasmo-. ¡Eso lo has tomado de mi narración! Pero gracias, no obstante. Levántate, Alioscha; vámonos, que es tarde para los dos.

2.- Satanás, s. Uno de los lamentables errores del Creador. Habiendo recibido la categoría de arcángel, Satanás se volvió muy desagradable y fue finalmente expulsado del Paraíso. A mitad de camino en su caída, se detuvo, reflexionó un instante y volvió.
--Quiero pedir un favor --dijo.
--¿Cuál? --Tengo entendido que el hombre está por ser creado. Necesitará leyes.
--¡Qué dices miserable! Tú, su enemigo señalado, destinado a odiar su alma desde el alba de la eternidad, ¿tú pretendes hacer sus leyes? --Perdón; lo único que pido es que las haga él mismo.
Y así se ordenó.
Diccionario del Diablo, Ambrose Bierce.

Por tal razón, el Psiquiatra del Diablo aduce (bajo la lluvia de verduras podridas) que su paciente es una institución presidida por la mixtura. Cristo indaga el nombre de ese arcángel caído: Me llamo legión porque somos muchos. El mismo Bierce define el Pandemonium como el antiguo lugar de todos los demonios que hoy sirve de sala de conferencias al Reformador Vocinglero. No es sorprendente que los teólogos estimen su número entre una décima parte de los ángeles de Dios declarados en estado sedicioso, hasta los diez mil billones de bichos. Mucho menos asombra que el Infierno se caracterice por el sinnúmero de estancias burocráticas y castas satánicas (Lucifer Rey; Belial Virrey; los gobernadores Satanás, Belcebú, Plutón y Astarot; doce espíritus familiares, cinco ministros y un secretario de actas, por supuesto). Para T. S. Eliot, los poetas malditos como Baudelaire y Rimbaud buscaban a Dios a la inversa: fastidiando al Diablo en la entonación de letanías sin fin: ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria! No se justifica la aniquilación de nuestro coro anárquico, edípico y multipolar por vía de la homogeneización del alma. Tal es nuestra desconfianza en las religiones oficiales y las babosadas que campean impunes en los pastiches de la literatura de autoayuda –todas esconden su sustrato dogmático tras un pluralismo de papel-. En el cuento La última cena, Héctor Murena refiere la paradójica y oscura historia del cuadro homónimo de Leonardo: Cristo y Judas Iscariote se hermanan en el mismo hombre que le sirvió de modelo, adosado un alivio que tranquiliza al artista en el asombro.

3.- Cuando encontró a San Antonio
dándose golpes de pecho,
dijo furioso el demonio:
¡Qué curita tan arrecho!

Las Celestiales, Miguel Otero Silva.


Es evidente la alusión a San Antonio torturado por demonios de la más variopinta ralea. Recordamos a Job persistiendo en su fe, apremiados el espíritu y la carne por situaciones de extrema desgracia. ¿Qué tal si ambos hubiesen blufeado a Dios y al Diablo impunemente? No estaría de más que un benévolo copista registrara esta partida de truco para la posteridad, con gritos e imposturas en la mismísima cara de Dios. Prometeo, encadenado pero pícaro, sentiría que la afrenta estaría bien lavada.

4.- La rebelión metafísica es el movimiento por el cual un hombre se alza contra su condición y la creación entera. Es metafísica porque discute los fines del hombre y la creación. El Hombre Rebelde, Albert Camus. Lamentablemente el amor de Prometeo por la humanidad ha sido mal correspondido: iluminar o esclarecer la conciencia de los hombres por vía de la conjunción de lo profético y lo poético supone el desarraigo y el ostracismo. El debate trascendental que implica la transformación del mundo en la destrucción del status quo, en el necesario defenestramiento de todo principio de autoridad vertical, se elude y pervierte en la hipérbole que es la sustentación de teorías conspiracionales aferradas al pensamiento unidimensional, mítico –desprovisto de todo lirismo- y atávico. A tal respecto, la disolución de lo racional topa con la figura del Anticristo como recurso de la propaganda reaccionaria, independientemente del giro a la izquierda o a la derecha. Indudablemente que el mito del Anticristo transita la vía equívoca que va de la leyenda –preñada de superchería medieval- a la propaganda política –en procura de chivos expiatorios en la consolidación de una utopía, sea el Reich Milenario Nazi o la dictadura del proletariado mediatizada por la nomenclatura y la burocracia del Partido-. Va de la mano con el también legendario tema de la conspiración judía mundial, o más bien la eufemística cuestión judía, la cual constituye la mera excrecencia del antijudaísmo de la institución cristiana que la impuso profundamente en la cultura occidental (al punto de tomar por asalto la esencia del discurso marxista soviético con sus Gulags y aislados lobos esteparios).
Si bien tenemos un Anticristo literal que proviene de las especulaciones de los protestantes fundamentalistas (Hal Lindsey y John F. Walvoord, quienes reviven de manera maniqueísta a Teddy Roosevelt, el cazador magníficamente recreado por Darío), o del ya decadente histerismo católico patente en la intoxicación mística ante finiseculares apariciones marianas en paisajes bucólicos, paredes escoriadas por filtraciones o puertas de baño; algunos de los nuestros -aquí Conrad da palmadas cómplices en la espalda de los lectores- como Dostoievski, se han aproximado a las contradicciones, crisis y contramarchas de nuestra sociedad invocando a un Anticristo literario o de ficción. El Gran Inquisidor, amén de las alusiones al Anticristo en algunas novelas y en el Diario del Escritor, pulveriza la falaz e interesada hermenéutica de predicadores y propagandistas de oficio, más pendientes de hacer y aterrorizar prosélitos que de auscultar en la profecía el rostro paradójico de la condición humana. Se nos antoja magistral e imprescindible a la hora del debate como Heart of Darkness de Joseph Conrad, pues hurga sin armisticios ni cortapisas la vocación y el ejercicio del poder: El Inquisidor se sabe manipulador y sojuzgador de los hombres que cambian la primogenitura (el libre arbitrio y el albedrío) por un suculento y confortable guiso de lentejas. Reconviene a Cristo su rechazo al milagro, misterio y autoridad, pues achica y dificulta el camino de salvación (su contrario es el ejercicio desenfadado y responsable de la libertad) trocada en una existencia digna y decorosa –si no veámonos en el tenebroso y burgués espejo del Iván Ilich de Tolstoi-, sin apuesta ni afán respecto a la quijotesca empresa de transformar el mundo.
Por su parte, Carl Gustav Jung afronta la crítica a la morbosa y harto castrante escatología pre y post-milenarista que nos hace calzar el puritanismo (provenga de dónde provenga). Manifiesta que el Anticristo complementa de manera justa, necesaria y natural a Cristo, sin que sea posible ninguna disociación contra natura (tal como lo pretendía la óptica positivista y victoriana del doctor Jeckyll, no la ramplonería y el mal gusto impuesto por Hollywood). Lo cual corresponde con el misticismo inverso de Baudelaire y Rimbaud, además de la mordacidad anarquista y furibunda del Marqués de Sade, para quienes la búsqueda de la esencia debía comenzar en el muladar, en el cieno, en la dispersión de los sentidos, en la mismísima concupiscencia. En otras palabras, es “la manifestación final kenótica (de autovaciamiento) de Cristo”; nos despojamos de nuestros miedos, tabúes y terrores atávicos con complacencia a los efectos de confrontarnos a nosotros mismos sin el riesgo de “quedarnos en el viaje para siempre”, sea la infusión de campanita, el peyote o la heroína aliados o señores nuestros.
Se ha esgrimido la terrible estampa del Anticristo literal, muy pertinente la categoría patentada por Bernard McGinn en El Anticristo. Dos milenios de fascinación humana por el mal (1997), así como la inminencia del peligro judío, el terrorismo islámico o la amenaza amarilla, no sólo arraigada en intereses políticos, económicos y territoriales bien concretos; sino también a partir de nuestros miedos salvajes e infiernos particulares que ameritan el sacrificio del otro, nuestro prójimo, para sublimar y sustituir obscenamente la mutilación de nuestros apestosos y contaminados miembros. Entonces, “tratamos de flagelarnos en el onanismo de nuestras ensoñaciones piadosas” (Dietrich Boenhoeffer dixit), temerosos e histéricos siempre de una repentina muerte que intentamos postergar a través de la sangre que se coagula en la piedra del sacrificio.

5.- Y levantando a los techos de los edificios, por arte diabólica, lo hojaldrado, se descubrió, la carne del pastelón de Madrid como entonces estaba, patentemente, que por el mucho calor estivo, estaba con menos celosías, y tanta variedad de sabandijas racionales en esta arca del mundo, que era la del diluvio, comparada con ella, fue de capas y gorras. El Diablo Cojuelo, Luis Vélez de Guevara. Tal es la virtud de Lucifer o del diablo cojuelo: convertir el espionaje tras la persiana americana en otra de las bellas artes. No hay distinción entre la curiosidad y el morbo, pues ambos son el bisturí para la necropsia de ley. El Aleph de Borges es una travesura satánica, difuminada la pálida imagen fantasmal de la amada. El conocimiento aparejado a la metodología es un camino crítico que afecta hasta el acto de cepillarse los dientes, como bien lo escribe y practica el poeta Oswaldo González. Es el sueño muy humano de hacerse del don de la ubicuidad.

6.- Tres vueltas de Carnero/ Te fuiste por el agujero/ Todos los groseros a bailar encima de lava volcánica/ Súbele volumen a la música satánica. Tango del Pecado, Calle 13. El Diablo ha sido un invitado o, mejor aún, socio de inestimable valía en el mercado de la música popular. Sin perder de oídas las hazañas de Florentino en el contrapunteo con el indio de las tinieblas, el rock tomó prestada la esencia del Diablo como Discurso. Lo cual va de la rebeldía libertaria de The Rolling Stones al efectismo medieval bien logrado de agrupaciones como Black Sabbath (recientemente un reality show, The Osbournes, nos muestra a un Ozzy común, tieso y tembloroso paterfamilias burgués devorando los burritos en casa y los murciélagos crudos en el pandemonium del escenario). Marilyn Manson es un fanático evangélico que, como de costumbre, ha vivido a expensas del prestigio de Satanás: su estética musical y visual se asemeja sospechosamente a la decoración interior de las camionetas de pasajeros que vincula lo prosaico y lo pornográfico (si su hija sufre y llora, es por un chofer señora) a los sensibleros afiches románticos de Hello Kitty y el monstruo de Tazmania. El erotismo del reaggeton, en la mayoría de los casos, no pasa de los orgasmos fingidos de Micaela cuando visita a su doctor. Sin embargo, los narcocorridos constituyen un raro hallazgo, pues edifican la épica de los narcotraficantes contra el doble discurso del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Surcos como Cruz de Marihuana y Sigo Torcido son declaraciones inequívocas de principios que afectan a los compositores, intérpretes y personajes recreados. Por ejemplo, en El Cura un sicario perdona la vida a uno de sus encargos; sólo que el sobreviviente se disfraza de cura, lo cual obliga al asesino a darle cuatro balazos con su pistola escuadra como un acto de fe y militancia a la manera de la Compañía de Jesús. El Demonio acompaña a Cantinflas en Ahí está el detalle: ¿Cuál es su gracia? El Don de la Palabra. Nos queda entonces la pregunta capciosa del personaje encarnado por Kevin Spacey en Sospechosos Habituales: ¿Cómo le disparas al Diablo?

7.- Yo me estuve quieto, fumándome un rubio sin apuro, mirándolo ir y venir sabiendo que perdía su tiempo, que volvería agobiado y sediento sin haber encontrado las puertas del cielo entre ese humo y esa gente. Las Puertas del Cielo, Julio Cortázar.




Thursday, September 27, 2007

PROGRAMACIÓN LITERARIA III FILVEN 2007, CAPÍTULO CARABOBO (VALENCIA)


PROGRAMACIÓN LITERARIA
III FILVEN, CAPÍTULO CARABOBO
(actualizada y definitiva al 27 de septiembre)


MIÉRCOLES 3 DE OCTUBRE DE 2007:

10 am: Inauguración de la III Edición de la Feria Internacional del Libro de Venezuela, capítulo Carabobo.
Palabras de Apertura a cargo de Freddy Rojas, coordinador de la Plataforma del Libro y la Lectura del estado Carabobo. Lugar: Lobby de la Biblioteca Manuel Feo La Cruz.
Inauguración Pabellón Infantil “La Cucarachita Martínez”. Lugar: Sala Infantil, Biblioteca Feo La Cruz.
Inauguración de Exposición de Artes Plásticas “A pie de página”. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno, Biblioteca Feo La Cruz.
11: 00 am: Presentación Musical: Un recorrido por nuestras tradiciones. Tambores de San Juan. Lugar: Biblioteca Feo La Cruz.

2 pm: Recital poético con los niños Rosibel López, Yisbel Navas, Salvador Uribe, Daniel Navas, Keimer Acosta, Daine Ulacio con motivo de la presentación del libro El Silencio del Agua (poesía para Niños). Lugar: Galería de la Biblioteca Manuel Feo La Cruz. Presentadora: Chemir Colina. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno, Biblioteca Feo La Cruz.
3 pm: Recital Poético de jóvenes del taller La Letra Voladora. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno, Biblioteca Feo La Cruz.
4 pm: Charla sobre Héctor Murena, escritor argentino. A cargo de Guillermo Cerceau. Lugar: Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena.
5 pm: Ciclo “Literatura adaptada al Cine”. Exhibición del film Trono de Sangre de Akira Kurosawa (adaptación de Macbeth de William Shakespeare). Foro coordinado por Guillermo Cerceau y moderado por José Carlos De Nóbrega. Lugar: Museo Casa de la Estrella.
5 pm: Vigencia de la obra de José Martí en la Revolución Bolivariana, a cargo de Rodolfo Mendoza. Lugar: Salón de Usos Múltiples, 2do. Piso, Biblioteca Feo La Cruz.


JUEVES 4 DE OCTUBRE DE 2007:

9 am: Presentación del libro de prosa de Miguel Ángel Busto, a cargo de Emiliano Busto. Galería Luis Guevara Moreno, Biblioteca Feo La Cruz.
10 am: Presentación de los números 144 y 145 de la revista “Poesía” de la Universidad de Carabobo, a cargo de Adhely Rivero y Carlos Osorio. Lugar: Sala Estadal de la Biblioteca Feo La Cruz.
11 am: Recital Poético I: Anaís Barrios, Lyerka Bonanno, Norys Nicoliello, Alejandra Rendón, Víctor Manuel Pinto, Sonia Prat, Azul Urdaneta, María Pérez, Danilo Robinson y Haidit Montero. Galería Luis Guevara Moreno, Biblioteca Feo La Cruz.

3 pm: Foro sobre Julio Cortázar a cargo de Orlando Chirinos y María Narea. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno, Biblioteca Feo La Cruz.
4 pm: Foro sobre la obra de Edgar Allan Poe moderado por Christian Farías. Panel integrado por Richard Montenegro, María Narea y Rafael Victorino Muñoz. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno, Biblioteca Feo La Cruz.
4 pm: Conversatorio sobre la palabra escrita y el pensamiento gráfico: Orlando Baquero, Carlos Ochoa, Luis Noguera, José La Rosa, Clemente Martínez, Alejandro Robles y Jorge Rodríguez. Lugar: Sala de Usos Múltiples Escuela de Arte Arturo Michelena.
5 pm: Trascendencia del ideario robinsoniano a cargo de Reinaldo Villegas A. y Angélica Munizaga. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno, Biblioteca Feo La Cruz.
5 pm: Ciclo “Literatura adaptada al Cine”. Exhibición del film El Tambor de Hojalata de Volker Schlöndorf (adaptación de la novela homónima de Gunther Grass). Foro coordinado por José Carlos De Nóbrega y Francisco Ardiles. Lugar: Museo Casa de la Estrella.


VIERNES 5 DE OCTUBRE DE 2007:

9 am: Conferencia del escritor cubano Rafael Águila, moderador: Freddy Rojas. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Manuel Feo La Cruz.
10 am: Presentación de libros de la Secretaría de Cultura, Ediciones del Gobierno Bolivariano del estado Carabobo. Autores: Arnaldo Jiménez, Néstor Mendoza, Ángel Arveláez, Edgar Vidaurre y Pedro Mendoza. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Manuel Feo La Cruz. A cargo de Gerardo Estrada.
11 am: Lectura de cuentos a cargo de los escritores Chemir Colina, Arnaldo Jiménez, Jesús Puerta, Victorino Muñoz, Laura Antillano, José Carlos De Nóbrega, Ramón Núñez, Nallivir Rivero y Richard Montenegro. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Manuel Feo La Cruz.

3 pm: Charla sobre Diane Arbus y Ambrose Bierce a cargo de José Carlos De Nóbrega. Lugar: Sala Estadal de la Biblioteca Manuel Feo La Cruz.
3 pm: Foro sobre la obra de Rómulo Gallegos moderado por José Carlos De Nóbrega. Panel integrado por José Joaquín Burgos y Julio Rafael Silva. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Pública Manuel Feo La Cruz.
4 pm: Exhibición del film Doña Bárbara, guión adaptado de Rómulo Gallegos. Lugar: Galería de la Biblioteca Pública Manuel Feo La Cruz.
5 pm: Presentación de la colección Heterodoxia de la Editorial El Perro y la Rana a cargo de Libia Vargas (coordinadora de la colección). Presentación de las colecciones de las Editoriales El Perro y la Rana, Monte Ávila y Biblioteca Ayacucho a cargo de José Carlos De Nóbrega y Norma Agatón. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Manuel Feo La Cruz.
5 pm: Ciclo “Literatura adaptada al Cine”. Exhibición del film Apocalipsis Ahora de Francis Ford Coppola (adaptación de El Corazón de las Tinieblas de Joseph Conrad). Foro coordinado por Andrés Cerceau y José Carlos De Nóbrega. Lugar: Museo Casa de la Estrella.


SÁBADO 6 DE OCTUBRE DE 2007:

9 am: Charla sobre la Poesía del Decir y recital poético a cargo de los poetas Luis Alberto Angulo, Enrique Mujica, José Joaquín Burgos, Arnaldo Jiménez, Freddy Rojas, John Jairo Ballesteros, Iris Meneses y Sergio Quitral. Lugar: Galería de la Biblioteca Manuel Feo La Cruz.
10:30 am: Foro en torno a Otras miradas sobre la obra poética de Teófilo Tortolero. Panel: Luis Alberto Angulo, Orlando Barreto, Niddy Calderón, José Carlos De Nóbrega y Oswaldo González. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Pública Manuel Feo La Cruz.

2 pm: Presentación de Libros: Consejo Editorial Comunal del estado Carabobo. Palabras de Freddy Rojas, coordinador de la Plataforma del Libro y la Lectura del estado Carabobo. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Manuel Feo La Cruz.
3 pm: Foro sobre la obra de Jorge Luis Borges:
Borges y el Infinito a cargo de Victorino Muñoz.
El Borges Menor a cargo de Pedro Téllez.
Lugar: Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Manuel Feo La Cruz.
4 pm: Foro en homenaje a Laura Antillano. Panel integrado por Niddy Calderón, Orlando Chirinos y Pedro Téllez. Lugar: Galería Manuel Feo La Cruz.
5 pm: Ciclo “Literatura adaptada al Cine”. Exhibición del film El Halcón Maltés de John Huston (adaptación de la novela homónima de Dashiell Hammet). Foro coordinado por Edgar González y José Carlos De Nóbrega. Lugar: Museo Casa de la Estrella.


DOMINGO 7 DE OCTUBRE DE 2007:

10 am: El cómic y la contracultura: Robert Crumb y H. G. Oesterheld. Panel integrado por Yilly Arana, Sergio Quitral y Richard Montenegro. Moderador: José Carlos De Nóbrega. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Manuel Feo La Cruz.
11 am: Foro sobre Estados Unidos, una revolución posible. Panel: Gustavo Fernández Colón, Faver Páez, Francisco Plaza y Jesús Puerta. Lugar: Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Pública Manuel Feo La Cruz.

3 pm: Ciclo “Literatura adaptada al Cine”. Exhibición del film Lolita de Stanley Kubrick (adaptación de la novela homónima de Vladimir Nabokov). Foro coordinado por Andrés Cerceau y José Carlos De Nóbrega. Lugar: Museo Casa de la Estrella.

Monday, September 24, 2007

RED NACIONAL DE ESCRITORES CARABOBO ELIGIÓ SU JUNTA DIRECTIVA


El miércoles 19 de septiembre de 2007, en horas de la tarde, se reunió la Asamblea de la Red Nacional de Escritores Carabobo para elegir su Junta Directiva. El evento se llevó a cabo en la Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Pública Manuel Feo La Cruz a partir de las 3 pm. En primer lugar, María Narea -en su condición de vocera de la Red de Carabobo- realizó una breve exposición sobre la gestión de la vocería en base al informe que entregó conjuntamente con Pedro Téllez a la Asamblea Nacional de la Red de Escritores reunida los días 29, 30 y 31 de marzo de este año en Carora. Laura Antillano explicó el perfil de los cargos de la directiva a elegir, además de aclarar el método electoral: por postulación y elección inmediata a mano alzada. A continuación tenemos la composición de la Directiva de la Red Nacional de Escritores de Carabobo:

En el Ámbito Editorial, José Carlos De Nóbrega (Rafael Victorino Muñoz, suplente).

En Creación y Formación, Niddy Calderón (Francisco Ardiles, suplente).

En Organización y estructura de las Redes Locales y la Red Nacional de Escritores de Venezuela, William Urdaneta (Yon Jairo Ballesteros, suplente).

En Sistema Nacional de Certámenes, Festivales, Bienales, premios y Concursos Literarios, Carlos Osorio (Christian Farías, suplente).

En Seguridad Social del Escritor, Pedro Téllez (Julio Rafael Silva, suplente).

En Promoción de la Lectura, Chemir Colina (José Riera, suplente).

En Red de Escritores latinoamericanios y del Caribe, Luis Alberto Angulo (Jesús Puerta, suplente).

Sunday, September 09, 2007

CONVOCATORIA A ASAMBLEA DE LA RED DE ESCRITORES DE VENEZUELA (CAPÍTULO CARABOBO)



Estimados Amigos: El próximo jueves 13 de septiembre de 2007, 3 pm, se realizará una Asamblea Plenaria de la Red de Escritores de Venezuela (capítulo Carabobo) en la Escuela Lisandro Ramírez de El Trigal. Entre los puntos a tratar tenemos la constitución de la directiva, el censo de escritores del estado Carabobo, el Consejo Editorial Comunal y la Imprenta Regional además de las actividades de la Plataforma del Libro y la Lectura (a corto plazo la Feria Internacional del Libro de Venezuela 2007, del 3 al 7 de octubre). Están cordialmente invitados. Les agradecemos que avisen a sus amigos escritores la realización de este evento, para que haya la mayor participación posible. Sin más, vuestro pana, José Carlos De Nóbrega.

LA REVOLUCIÓN DEL HOMBRE ES INTERIOR. Marisol conversa con nuestro amigo Luis Alberto Angulo


La revolución del hombre es interior

Marisol Pradas / Foto: Pablo Gómez

Luis Alberto Angulo se siente complacido pues un ensayo suyo sobre Ernesto Cardenal, forma parte del prologo de los tres tomos de las obras completas recientemente publicadas en Buenos Aires, Argentina, por la editorial Patria Grande.

Su entusiasmo es aún mayor porque fue a solicitud del propio poeta nicaragüense quien ya había leído el escrito hace dos años atrás cuando Monte Ávila Editores editó una Antología de Cardenal, ahora con dimensión universal porque hay un movimiento latinoamericano que está aupando que sea candidato al Premio Nobel de Literatura.

¿Le intimidó como poeta que le encargaran un ensayo sobre Cardenal?
Sí, un poco, porque no soy ensayista; y una figuraba como Cardenal me aterraba. Lo hice sin pretensiones académicas, utilizando la bibliografía de la gente y desarrollando la misma técnica que él propone en la poesía, que es el collage, hasta cierto punto.

¿Venezuela no tiene poetas y escritores candidatos al Nobel?
Pienso que premiar a Cardenal es premiar a un continente, a la lengua, a una actitud frente a la vida. Yo estoy muy contento pero también pienso que las universidades deberían apoyar a los venezolanos. Ana Enriqueta Terán, José Ramón Palomares, Briceño Guerrero o Rafael Cadenas, cualquiera de los cuatro, debería ser candidato al Nobel.

¿Por qué los escritores venezolanos no están dimensionados como Cardenal traducido en 20 idiomas?
El problema es muy complejo y tiene muchos aspectos. Pero creo que en este momento hay un mayor reconocimiento al escritor venezolano. Estamos logrando que las ediciones sean de 35 mil ejemplares porque antes no pasaban de mil.
Pero pienso también que hay un problema de autoestima por parte de la acción cultural venezolana, de las universidades.
No hay una política de Estado para internacionalizar al escritor venezolano.

Si hubiésemos aprendido sobre la desfragmentación de país de la que vienen escribiendo diversos autores venezolanos... ¿seríamos otros?
Sí. Alguien decía que la modernidad política latinoamericana era un fracaso pero no así su literatura. Es decir, que los literatos si habían hecho un gran movimiento, que no se podía hablar de una cosa menor alrededor de ellos.

¿Es de los que escribe todos los días?
Intento escribir todos los días. Es un ejercicio, espiritual, incluso, de mantenerme trabajando y aún cuando sigo pensando que existe como un toque del momento, trabajo con la palabra, que creo es lo más importante que tiene que hacer un escritor.
Los textos siempre proponen otra cosa y uno tiene que estar bien pendiente de ellos.

¿Todo eso lo combina con la animación cultural?
El año pasado realizamos unas antologías vinculando el hecho literario con la solidaridad de los pueblos. Hicimos (junto a Luis Ernesto Gómez) un libro con la colaboración de 70 poetas venezolanos para de una u otra forma saber que estamos vinculado en forma humana con los pueblos de Palestina, Iraq y Líbano.
Mezclamos allí a poetas consagrados y también a gente que por vez primera tenía la oportunidad de publicar.

¿Se siente identificado a nivel cultural con todo lo que está sucediendo en Venezuela?
Sí. Hay un replanteamiento cultural extraordinario en el país, que algunas veces no es bien comprendido por los antropólogos, los historiadores, los filósofos y politologos.
Ellos solo ven la parte más controversial del asunto.
Siento que algo se ha agitado y eso beneficia al proceso cultural venezolano.
Claro, la creación amerita cierta paz, cierta tranquilidad, pero pienso que en los grandes momentos políticos e históricos también son buenos para la literatura.
Se está publicando mucho pero no siento la participación del ensayo critico tan vinculado a ese mismo proceso.

¿La polarización ha sido llevada también al campo literario?
Sin duda, y eso quizás actué en desmedro de la critica, del ensayo y decir algo como "que lo defienda el otro", pero resulta que no hay otra, "el otro" somos nosotros mismos.


¿Realmente es tan difícil encontrar unión en vez de tanta exacerbada separación?
Se necesita gente que muestre madurez, equilibrio y pueda hacer contribuciones para que nos podamos seguir reconociendo como venezolanos, como participes todos de un grupo de seres humanos que comparten muchas cosas comunes. Y que finalmente se entienda que el país se construye con todos.
Por ejemplo, en caso de gobierno y oposición, esta última es tan importante como el gobierno. Una buena oposición es vital. A mi me preocupa algunas veces ver solamente lo agresivo y emocional y no llevarlo a la critica política verdadera que es muy necesaria para la oposición, para ganar adeptos y fortalecerse; para bien del mismo gobierno.

¿Qué proyectos aguarda para final de año?
Estoy trabajando en un libro colectivo.
La visión de los poetas sobre patria, terruño y país. La cuevita. Al estilo de Gastón Bachelard que tenía en la poética del espacio aquella cosa tan hermosa del lugar y ese espacio geográfico que nosotros sabemos que es circunstancial pero en el que participamos y nos duele tanto.
¿Qué sorpresas ha encontrado con poetas venezolanos que escriben sobre la patria?
Hayamos un poeta caroreño llamado Alí Lameda que tiene una obra sobre el país que se llama "El Corazón de Venezuela", un planteamiento extraordinario sobre la nación.
Otra de las sorpresas es que el tema de la patria no es tan recurrente en la poesía venezolana. El poeta venezolano evade el tema.

¿Por qué carga un mini mala (rosario budista) en su mano izquierda?
Para recordar quien soy. Para recordar que soy esto y no lo otro que tengo que asumir; y el papel que la vida condicionada, el trabajo, donde lo político adquiere unas características tan fuertes que el tema de la solidaridad se estrella frente al simple hecho de que el cambio nace en una actitud interior distinta.
La gran revolución espiritual y cultural de la humanidad pasa por la necesidad de un cambio interior en el hombre. Ese cambio es el reconocimiento de que el otro eres tu mismo.
El sufrimiento humano es inevitable y termina agarrándolo a uno por cualquier lado.
He tratado de combinar en mi vida esas dos tendencias internas que son lo social y espiritual.
No sé si entro en contradicción pero he conseguido unos maestros que afortunadamente me han dicho que no. La vida espiritual la puedo llevar en mi vida cotidiana.

Luis Alberto Angulo (Barinitas - Barinas, 1950). Los libros "La sombra de una mano" (Monte µvila Editores, Colección Altazor. Caracas, 2005), y "Fusión poética" (Universidad de Carabobo, Valencia - Venezuela, 2000), recogen cinco de sus poemarios publicados a partir de 1982. Premio del IV Concurso Internacional Poesía UC, por "Antípodas" (1994). Premio de la Bienal de Poesía del Ateneo de Calabozo Dr. Francisco Lazo Martí, por "Fractal". Premio de Poesía Universidad Rómulo Gallegos por "De Norte a sur". Es coautor de "Viento barinés" (UC, 1978), "Rostro y poesía" (UC, 1996), "Setenta poetas venezolanos en solidaridad con Palestina, Iraq y Líbano" (Minci, 1977), y antólogo de "Poemas de San Juan de la Cruz" (Cuadernos Cardinal, UC 1992), Poemas de Miguel Hernández (El perro y la rana, 2006), "Antología poética de Ernesto Cardenal" (Monte µvila, 2005).
Co-fundador de la Red Nacional de Escritores. Director de la revista Redve (2005).
Miembro de la Comisión Rectoral fundadora del Encuentro Internacional Poesía UC.

Monday, September 03, 2007

SALÓN CABRIALES. José Joaquín Burgos


Salón Cabriales
José Joaquín Burgos


Siempre es grato darse un baño de luz, meterse, virtualmente, por los ojos de los pintores. Y en el caso de hoy, muy personal, sumergirse en el recuerdo, un tanto pastoral, de las aguas de aquel heraclitiano Cabriales que todavía sobrevive en los cuadros de Leopoldo La Madriz y de Braulio Salazar, así como en la feliz terquedad de los artistas que no quieren dejarlas morir y las reviven, año a año, en el Salón Cabriales. Esta vez, llevado por la amistad y al mismo tiempo por la curiosidad y el deseo de regocijarnos con la universalidad del arte, me llegué hasta la sede del salón, en la Secretaría de Cultura de Carabobo, frente a la Asociación de Escritores. Íntimo, por solitario; acogedor, por la vitalidad y la alegría creadora que muestra. Fue una visita breve, pero intensa. Una visita gratificada por sentir, de corazón y conciencia, que los verdaderos artistas no tienen gríngolas, ni soportan amarras grupales, políticas, sectarias, excluyentes. Las obras participantes en esta edición del Salón Cabriales tienen calidad, revelan un trabajo serio, un oficio noblemente ejercido. Para mí, todos, sin excepción. Al vuelo cito, por lo menos, las de Richard Camacho, Tania Jiménez, Jossie Bosnjak, Aldo Muzzarelli y de María Cristina González, cuyas saudades tocan muy de cerca mi corazón. Bien vale la pena hacer un registro completo, un análisis serio, objetivo, de este Salón Cabriales. El arte (poesía, música, plástica) tiene un lenguaje superior al que puedan registrar todos los diccionarios del sectarismo, del odio, del partidismo y hasta de la llamada cultura institucional, cuyos "dueños" a veces padecen una ceguera que no les permite ver más allá de sus narices. Y, hoy más que nunca, es necesario ver a esta ciudad para quererla más; verla por los ojos de sus artistas, "ciudad plena mientras cae la noche y algunos duermen y otros descansan sin esperanza a las orillas de aquel otrora luminoso río (...) fragmentaremos las imágenes -dice Chemir Colina en su breve y densa presentación- encontrándonos con nuestro propio rostro en ese brillante tiempo en que la tempestad renueva cada hoja, cada fibra de la naturaleza y de los seres que la habitamos", una categórica afirmación cargada de intención y de significado.

En Valencia, actualmente, hay unos cuantos miles de artistas (sobre todo de artes visuales) que viven, prácticamente, en el anonimato. No hay espacio para ellos en la gran prensa, ni en los espacios consagrados, sino en las calles o en la soledad de cualquier rincón escondido en cualquier barrio. Salones como el Cabriales y el de la Avap, son algo más que necesarios: son vitales para que su obra no sea ignorada ni excluida.

En tal sentido, mucho se logra con la edición de este salón. Una moneda más -sin peso material, mas de oro puro- para esa avara coleccionista que es la memoria cultural del pueblo. Gracias, Alicia, Quintín, Chemir, Guillermo Pou, Jaime Gordillo. A todo el magnífico equipo.

EL JOSÉ FRANCISCO QUE YO CONOCÍ. Ismael Noé Valecillos

El José Francisco que yo conocí. Ismael Noé V.

En estos momentos en que las remembranzas son retomadas y las memorias recuperadas, me atrevo a lanzar una afirmación que algunos distraídos calificaran de panfletaria: JOSE FRAN VIVE EN NUESTRAS LUCHAS! Como de costumbre (mala costumbre) evaluamos la actuación de un individuo fragmentando su personalidad, en el caso de José Francisco Jiménez no podemos divorciar su vocación política de su compromiso cristiano militante. Lo hemos referido en otro escrito, Cristianismo y Revolución no encontraron en él contradicción.

Su trayectoria de docente influenció positivamente a generaciones de jóvenes, algunos alumnos suyos y muchos otros. Su nombre está asociado a muchas cosas dignas de ser citadas:

Cristiano comprometido con la Justicia, la construcción del Socialismo y la lucha Anti-imperialista.
Defensor de los derechos humanos, fundador del Comité Luto Activo en Carabobo, ocupado de los casos de asesinados a manos de cuerpos militares y policiales, los cuales denunció con valentía y fueron motivo de eventual prisión.
Investigador social especialista en Historia de Venezuela, Magíster Scientiarium U.S.M, Post grado en Historia U.C.V., estudios de Historia en Madrid, España.
Especialista en Metodología de la Investigación, metodología de pesquisa y pionero en Historias de Vida. El metadiscurso en la Historia de Vida. (Su libro: Domingo Alberto Rangel en la Venezuela del Siglo XX, aporte teórico-político).
Estudioso del pensamiento de Bolívar, Martí, “Che” Guevara, Martín L. King, Thoreau, Antonio Gramsci, Acosta Saignes, entre otros.
Profesor universitario (U.C. / UNEFA). Coordinador de la cátedra de “Autodesarrollo” y la Cátedra de estudios libres “Ernesto Che Guevara”. Facultad de Ciencias Económicas y Sociales U.C.
Cofundador del MBR-200, participó en las rebeliones militares del 4-F y 27-N, además de la Operación “León de Profecía” que pretendía el rescate del Comandante Hugo Chávez de la cárcel de Yare, siendo repelido por un helicóptero artillado. Chávez se refería a él como “el ideólogo del movimiento”. Denunció públicamente y en la calle el Golpe de Estado del 11 de Abril 2002.

Dios sea alabado por la contribución decidida al Reino de Dios de José Francisco Jiménez, querido profesor, y por la vida de su familia, madre, esposa e hijos, por quienes oramos y nos solidarizamos.

Ismael Noé V. Septiembre 2007
ismaelnoe10@hotmail.com

Tuesday, August 28, 2007

ESTE SÁBADO 1° DE SEPTIEMBRE SE INICIA EL CICLO SEPTIEMBRE DIABÓLICO 2007 DEL GRUPO LI PO


Estimados amigos, he aquí la programación del Ciclo SEPTIEMBRE DIABÓLICO 2007 del Grupo de Incursiones Culturales y Científicas Li Po:


Sábado 1° de septiembre: Guillermo Cerceau tratará el tema de El Diablo y lo Faústico. Lugar: Librerías del Sur, Valencia, primer nivel del Centro Comercial Camoruco, avenida Bolívar Norte. Hora 10:30 am.

Sábado 8 de septiembre: Richard Montenegro abordará El Diablo en la Cultura Popular y Urbana. Lugar: Librerías del Sur, Valencia, primer nivel del Centro Comercial Camoruco, avenida Bolívar Norte. Hora 10:30 am.


Sábado 15 de septiembre: Yilly Arana desarrollará el tópico atinente al Uso y Abuso político-religioso del Diablo. Lugar: Biblioteca Pública Manuel Feo La Cruz. Esa misma jornada significará la inauguración de la exposición Afiches Equívocos de Guillermo Cerceau y Luis Mavilla en la Galería de dicha biblioteca. Hora: 10:30 am.

Sábado 22 de septiembre: Andrés Cerceau nos dará una charla sobre El Diablo en el Cine. Lugar: Librerías del Sur, Valencia, primer nivel del Centro Comercial Camoruco, avenida Bolívar Norte. Hora 10:30 am.

Sábado 29 de septiembre: El ensayista Pedro Téllez nos hablará de Una Biblioteca Personal del Diablo y otros apuntes sagrados. Cierra José Carlos De Nóbrega con su charla acerca de El Diablo como Discurso. Lugar: Librerías del Sur, Valencia, primer nivel del Centro Comercial Camoruco, avenida Bolívar Norte. Hora: 10:30 am.

ACUDE A LA CITA, SÓLO EL DIABLO COMPLACE.