Sunday, October 24, 2010

MIGUEL HERNÁNDEZ CUMPLE CIEN AÑOS (SC5). José Carlos De Nóbrega


Salmos Compulsivos
MIGUEL HERNÁNDEZ CUMPLE CIEN AÑOS
José Carlos De Nóbrega

Los poetas somos el viento del pueblo: nacemos para pasar soplando a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más hermosas. Miguel Hernández.

Para beneplácito de los lectores, disgusto de los fascistas e indiferencia de los funcionarios culturales, nuestro poeta Miguel Hernández cumple cien años en el marco generoso de la vigencia y la pertinencia de su maravillosa obra poética. Encontramos en el corpus de su poesía la convergencia de lo clásico y lo renovador: Nos retrotrae la poesía y la prosa de los gigantes del Siglo de Oro Español, amén de erigirse en testigo y partícipe despiadado de su tiempo histórico, colindante con la Guerra Civil Española y el ascenso del totalitarismo en Europa (Hitler, Mussolini y Stalin –el dispensador de derrotas, según un visionario Trotsky, que contribuyó decisivamente a la caída de la República Española-). Miguel, nuestro pastor cara de papa, abrevó en la poesía barroca de Góngora y Quevedo sin que se viera afectado el vínculo y el compromiso de su propia obra con la cultura popular, lo cual sumó calidad expresiva a su denodado rol profético en la denuncia de la injusticia que es la opresión de los más pobres. Por eso afirmamos que Miguel Hernández es el padre de la Poesía del Decir: aquella que se concibe desde imágenes poderosas que recreen al mundo, en la ausencia de viles dispositivos retóricos; esto es compulsión por la vida que conversa con el Otro y, por ende, consigo misma. El discurso poético cobra una transparencia sin par, antítesis irreconciliable de grises veladuras neblinosas que extravíen a hacedores y lectores en una daltónica comparsa. Luis Alberto Angulo, poeta inequívoco del Decir, publicó en 2005 (bajo el sello editorial el perro y la rana) una conmovedora antología del pastor de Orihuela, la cual comprende los poemarios Imagen de tu huella (1934), El silbo vulnerado (1934), El Rayo que no cesa (1934-35), Otros poemas (1935-36), Viento del pueblo (1937), El hombre acecha (1937) y el libro póstumo Canciones y romanceros de ausencias (1958), amén de dos poemas sueltos. Esta cariñosa colección incita una primera y reveladora lectura por parte de los más jóvenes y, a la vez, una revisita placentera y necesaria de ojos más viejos y no menos asombrados. Luis Alberto nos presenta a uno de los más grandiosos sonetistas de la lengua española, de la estirpe poética de Quevedo, Góngora y Garcilaso (permítasenos agregar a dos sonetistas de lengua portuguesa: Luis de Camoens y Lêdo Ivo), amén de la precisión expresiva y conceptual de Gracián. Para muestra, valga esta inigualable estrofa: Gozar y no morirse de contento, / sufrir y no vencerse en el sollozo: / ¡Oh, qué ejemplar severidad del gozo / y qué serenidad del sufrimiento! También esta afortunada selección clava en las rugosas paredes del corazón textos elegíacos de honda belleza como el dedicado a Ramón Sijé: Yo quiero ser llorando el hortelano / de la tierra que ocupas y estercolas, / compañero del alma, tan temprano. No es contradictorio el influjo surrealista en el poema Sino sangriento o las Odas dedicadas a Aleixandre y a Neruda, si lo confrontamos con el persistente realismo contundente de textos como Sentado sobre los muertos y El tren de los heridos: La inmediatez de la imagen poética es perfectamente válida sin perderse en los vericuetos de los estilos o las escuelas literarias, lo cual no es comprendido por los críticos, empecinados siempre en colocar la carreta antes que los caballos. Por supuesto, la bella complejidad inmediata de la poesía de Miguel Hernández no es territorio de repetidores de slogans mustios, ni de onanistas personalidades culturosas que anteponen las carreras de carritos con rolineras a estrofas amorosas como esta: Morena de altas torres, alta luz y ojos altos, / esposa de mi piel, gran trago de mi vida, / tus pechos locos crecen hacia mí dando saltos / de cierva concebida. Valga la invitación, amigo lector, a la celebración del Cumplesiglo de Miguel Hernández el sábado 30 de octubre de 2010, 9:30 am, en la sede de Librerías del Sur Valencia. Acude cantando Para la libertad, sólo la poesía nos colma y satisface.

Wednesday, October 20, 2010

GRAFITIS. Yuri Valecillo, texto e imágenes




GRAFITIS
Yuri Valecillo, texto e imágenes

INTROITO

La primera vez que escuché de grafitis o “pintas” como le decían en Venezuela hasta bien entrada la década de los 80's, fue en mi casa, con un cuento que más que eso era la pequeña historia de una tragedia.

Corría la década del 60, mi mamá era entonces apoyo o retaguardia del Partido Comunista y mi papá era un militante conocido y vicepresidente de la Central Unida de Trabajadores de Venezuela Seccional Carabobo (CUTEC), o sea, de mi Estado.
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En mi casa, mi papá que era un hombre del aparato militar del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y mi mamá, retaguardia o apoyo permanente de los ñángaras o comunistas -gente de izquierda que ilegalizados y perseguidos se fueron a la montaña mientras otros se quedaban en el combate urbano-, hacían o fabricaban en casa unos lápices o lapizotes como les llamaban en esos años, de manera artesanal en una olla grande con parafina, kerosén, negro humo (pigmento para pintar muebles), semillas de aguacate finamente molidas y secadas luego al sol y bastante azufre; todo lo cual tomaba forma después de ser derretido y homogenizado, luego se enfriaba en un tubo de papel higiénico. Pues bien, a principios de los años 60's cuando egresaba la primera promoción de abogados de la Universidad de mi Estado, un muchacho debía buscar esos “lapizotes” para hacer gritar la ciudad, como decía papá, o sea, pintar y pintar, esta vez por la libertad de los presos políticos y militares nacionalistas detenidos. Jiménez Beiza, otro joven que también estaba en el acto de promoción de abogados, debía llegar a mi casa, a El Palotal, un barrio obrero de Valencia, en Venezuela. Un juego de beisbol se iniciaba en la calle, como a las cuatro de la tarde, al punto se detuvo frente a mi hogar un pequeño VW Sedán y bajan de éste un par de muchachos, en busca de los instrumentos “de terror visual y gráfico”. Ya se marchaban cuando suenan tres disparos: un agente de la temible Digepol, el viejo Hernández, en medio de la calle acciona su arma tres veces a unos 20 metros de distancia de los muchachos; los disparos impactan a Humberto Méndez Figueredo y hieren levemente a Jiménez Beiza. Un acto reflejo hace que Humberto pise el acelerador y el auto estando en reversa va a caer a un antiguo canal de riego, hoy avenida Enrique Tejera. Mi mamá escucha las detonaciones y se da cuenta de lo ocurrido. Su amigo, camarada y gran amigo de mi casa, estaba muerto. Se acercó al acompañante Jiménez Beiza, que estaba inconsciente, producto del impacto, para decirle “véte de aquí, yo limpio todo”. La vieja Carmen recoge entonces lapizotes y más lapizotes, y con una frialdad inaudita los volvió a fundir y enceró el piso de toda la casa, así el enemigo no tendría prueba alguna, no quedaría evidencia. Mi papá y mi mamá siguieron haciendo del peligro político su vida, mientras mis hermanos y yo, con algo más de 10 años de edad, debíamos colocar en las plazas de mi pueblo o ciudad “una panfletaria” o paquetes de volantes atados a una pequeña carga de pólvora que al estallar lanzaba los volantes al espacio cercano, algunos en la Plaza Santa Rosa, otros en Plaza Sucre, o en el cementerio, para que el enemigo dispersara sus fuerzas y le dieran suspiro a los guerrilleros de Falcón y de Oriente. En tanto, mi papá y algunos hombres y mujeres del MIR y el PCV hacían gritar en la ciudad “vivan las FALN".
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Años después, recién entrados los 70's, se funda el MAS y en un local que mi papá regaló a ese partido por 20 años, se diseñaba y se enseñaba agitación y propaganda. Jacobo Borges, Pedro Léon Zapata, Luis Luksik, Jacobo Rogeles dictaban esos cursos. A algunos nos gustaban mucho y junto con estas clases asistíamos a talleres del grupo “un paso al frente”, cuya cátedra de pintura la dirigía Quintín Hernández y en la Escuela de Bellas Artes las clases las recibíamos de Rubén Colombo. La red de los que habían participado en lo de los “lapizotes” y las panfletarias era más extensa de lo que yo imaginaba. También participaban Freddy Ordaz y Freddy Armas, poetas como Luis Alberto Angulo, entre cientos de jóvenes valientes e ilustrados que hacían “gritar la ciudad”. Mi pequeña y quizás minúscula historia debe ser igual a la de muchísimos habitantes de este continente. Mi inicio y mis primeras oídas de lo que es un grafiti. Mi historia quizás no es la más creativa, ni la más temeraria, pero creo que es un inicio de lo que representa “una pinta”, un esténcil, un grafiti en la pared de cualquier ciudad. Es siempre un acto de rebeldía, de inconformidad, de asumir el riesgo, la imagen y la adrenalina como coctel permanente. Pintan las paredes jóvenes sin paga, a contracorriente de un mundo neoliberal donde a todo se le trata de imponer un precio, asumiendo el riesgo sin la fórmula del debe y el haber. Sólo queda un saldo que impacta, que se hace público y que se apropia por instantes de nuestra atención, tensión y mirada y pone algo más de emoción en un camino, una calle, una pared que antes estuvo vacía, llena de silencios.
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Los grafitis hacen gritar las paredes, debemos escucharlos, ya las pintas del pasado con su carga de rebeldía revolucionaria evolucionaron como del fax al correo electrónico, ya no son dos tonos que contrastan fondo y línea, van más allá, los grafiteros en Valencia (la de Venezuela) o México, trasladan su ingenio a nuevos códigos y aunque la imagen es impactante, ya no es la simple lectura del ABC político, ya no es el “vivan las FALN”. La construcción, esta vez gráfica, no termina con el punto final, como tampoco conserva reglas de ortografía o puntuación, no es un mensaje exacto pero tampoco relativo.

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Es ante todo, la creación de nuevos códigos y nuevas formas de organización, más vitales, más placenteras, más libres. Los grupos, colectivos o individuos que estructuran, organizan, proponen, realizan o imponen en una pared antes desnuda, abandonada, autista, sorda u opaca, establecen una relación que se organiza, crea y conforma grupos que son efímeros en actividad, pero no perecederos en cuanto a la discusión para desarrollar una propuesta que transformará esa pared antes desvestida en un muro que propone, inspira, critica, impacta u ofende. Los grafitis, grafos, pintas son unos actos de creación que tratan de impactar y la mayor parte de las veces lo logran, pero aunque son vistos por un gran público que está obligado a verlos, sus creadores son cuasi clandestinos y esconden para la gran mayoría sus identidades, seudónimos, nombres de batalla o apodos que son utilizados y sólo son conocidos por los iniciados, en esta propuesta que aparece y desaparece de una calle, avenida, boulevard o casa. Aunque algunos grupos empresariales proveen y aportan aerosoles, “herramienta fundamental”, e intentan captar o encerrar al grafiti en el discurso dominante, discurso que puede ir desde un mundial de fútbol o un campeonato electoral, o una elección de fútbol o un mundial electoral, siempre la creatividad y la adrenalina hacen de las suyas, colocan, pintan y dibujan símbolos y signos que violan la censura impuesta por los dueños del dinero y un discurso radical aparece como fantasma. En México, Venezuela o cualquier país de nuestro continente rebelde, el grafiti sigue haciendo de las suyas, contestando cuando no hay preguntas, llenando de gritos gráficos el silencio de lo unicolor. Los grafiteros tienen sus campos de práctica sin límites, en una batalla que trata de darle ilusión a la mirada, por el momento son grupos insobornables, con un modelo de ética insolente ante el agravio de lo cotidiano. Los grafitis aparecen en las calles, avenidas, autopistas, veredas y caminos, las ciudades están tomadas por un nuevo lenguaje nada subterráneo, que está allí frente a nosotros impactando nuestra vida y nuestro andar.

Tuesday, October 19, 2010

APROXIMACIÓN A LA POESÍA DE ANA CRISTINA CESAR. José Carlos De Nóbrega


APROXIMACIÓN A LA POESÍA DE ANA CRISTINA CESAR
José Carlos De Nóbrega (nota, selección y traducción)

A Niddy Calderón

Ana Cristina Cesar (1952-1983) representa una voz fresca, rebelde y marginal en esta panorámica, pues publicó su obra fuera de los círculos editoriales tradicionales y comerciales de Brasil. Partiendo de una estructuración transgenérica y lúdica del texto poético (la cual fusionó la poesía breve con el habla coloquial, la alusión culterana e intertextual y la literatura intimista patente en los géneros del diario, las cartas y las postales), trastocó con sorna los flancos débiles de la sensibilidad femenina de su entorno por vía de un discurso libertario, vouyerista y autocrítico. A tal respecto, destacando la suave perversidad de su poesía equiparable al jazz experimental, manifiesta Alicia Torres: “Así, en ella, el aliento secreto del sentir femenino se vela y se devela alternativamente en textos que en general son una afrenta al feminismo tradicional de los 60, tocando zonas que se habían declarado vedadas” (Ana Cristina Cesar, 1989: p. 11). Para Manoel Ricardo de Lima (1998), Ana Cristina Cesar mantiene un diálogo intenso con el poema, a la manera de un andamiaje musical casi sincopado. Sus gustos y conversaciones en torno al jazz y la poesía de Sylvia Plath (poetas suicidas ambas), T.S. Eliot y Carlos Drummond de Andrade le otorgaron traviesa fluidez a su muy particular voz poética.

Valga la oportunidad para leer, con morbo y placer, estos cuatro textos cuya traducción es nuestra:

Cómo afeitar el paisaje

La fotografía
es un tiempo muerto
ficticio regreso a la simetría

secreto deseo del poema
censura imposible
del poeta

Miro mucho tiempo el cuerpo de un poema
hasta perder de vista lo que no sea cuerpo
y sentir separado entre los dientes
un cordoncillo de sangre
en las encías

*
Sin ti mi bien soy lago, montaña.
Pienso en un hombre llamado Heberto.
Me acuesto a fumar bajo la ventana.
Respiro con vértigo. Ruedo en el colchón.
Y sin bravuconería, corazón, subo el precio.

*
Allá donde me cruzo con la modernidad, y mi pensamiento atraviesa como un rayo, la piedra en el camino es el tiempo que arrojas del campo.

*
Ahora, de inmediato, es aquí que empieza la primera señal del peso del cuerpo que sube. Aquí cambio de mano y empiezo a ordenar el caos.

Thursday, October 14, 2010

COMUNICADO DE COMISARAVI A PROPÓSITO DE TONINAS VALENCIANAS Y PALOMAS RUSAS




COMUNICADO DE COMISARAVI (Colectivo Místico Anarquista Rasputín Vive) A PROPÓSITO DE TONINAS VALENCIANAS Y PALOMAS RUSAS:


Estamos de fiesta en esta ciudad de Valencia de San Simeón el estilita, pues el burgomaestre Alcaparra -poniendo su chiva en remojo, mas no en coco- cuadró un cambalache o trueque con las huestes tártaras: las toninas Negro Antonio y la Mil Amores por el descomunal falo y los huevos de Rasputín. Es una obscena muestra de la jerarquización política, administrativa y esquizoide de la Alcaldía de marras: Reconocer y homenajear al punto la gran envergadura de nuestra organización. El prepucio místico se restregará de gusto en la pared de su pecera valenciana. Al otro lado del mundo, las toninas -chapoteando en su piscina- conversarán sobre la pequeña guerra fría que aún sostienen las dos Coreas (quizás Kim Jong Il intente su plagio en un poético acto terrorista). Mientras tanto, la jícara maloliente que es la ciudad, rebosará en un aguacero etílico que satisfará a estos cosacos fieles a nuestro monje santo, diabólico y pendenciero. ¡Salud, afición!

En Valencia de San Simeón el estilita (encaramado en un falo de mármol), concuñada de Chapotín y Flipper, 14 de octubre de 2010.

P.S.: Este es un homenaje, a su vez, a la trilogía de la vida de Pier Paolo Pasolini: Las películas El Decamerón, Los Cuentos de Canterbury y Las Mil y Una Noches.

PRESENTACIÓN DE LIBROS EN LA CASA DE LA CULTURA DE TOCUYITO, VIERNES 15 DE OCTUBRE DE 2010, 2 PM


Estimados Amigos: A nombre de la Fundación Editorial el perro y la rana, la Red Nacional de Escritores y Escritoras Socialistas de Venezuela, la Imprenta Regional y el Gabinete de Cultura del estado Carabobo, les invito a la presentación del libro Para machucar mi corazón: Una antología poética de Brasil, título del cual soy el compilador y el traductor. También se presentarán los poemarios Poemas en Servilletas de Humberto Martínez y Poemas Inéditos de Pedro Manuel Artahona. Esta fiesta de la palabra se llevará a cabo el viernes 15 de octubre de 2010, a las 2 pm en la sede de la Casa de la Cultura del municipio Libertador, frente a la Plaza Bolívar de Tocuyito.

¡Asiste, sólo la literatura y la vida satisfacen! Su amigo, José Carlos De Nóbrega.

Wednesday, October 13, 2010

UN PÚBER TERCO ARRIBA A 14 AÑOS: RAFAEL SIMÓN HURTADO Y "MUESTRAS SIN RETOQUES" (REVISTA LITERARIA EN MINIATURA)


Estimado Rafael Simón: Antes que nada un abrazo fraternal y solidario para ti y los tuyos. Estamos de fiesta en Valencia, pues tu página Muestras sin Retoques -publicada en el Semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo- cumple 14 años de fructífera y denodada vida, apostando siempre por la literatura y el arte como manifestaciones trascendentales y críticas del ser humano. Has sido para muchos de nosotros un asertivo y estupendo editor: Sin importar los ridículos condicionamientos impuestos (en pro de la sumisión) por la no-vida politiquera universitaria, has persistido en publicar en tu brillante espacio nuestros escritos que rayan la compulsión y -en mi caso- el anarcotrotskismo. Tercos como tú, seguimos esperando que la revista Laberinto de Papel salga a la luz para beneplácito de sus lectores agradecidos. Sólo nos resta el inequívoco respaldo a tu página, la cual constituye una empresa caballeresca, majadera y poética por demás. Tu amigo, José Carlos De Nóbrega.

Tuesday, October 12, 2010

LOS NUEVOS AMIGOS DE TEÓFILO TORTOLERO (SC4). José Carlos De Nóbrega


Salmos Compulsivos
LOS NUEVOS AMIGOS DE TEÓFILO TORTOLERO
José Carlos De Nóbrega

Fotografía de Yuri Valecillo (Del libro Rostro y Poesía, compilación de Luis Alberto Angulo)

Pongo un pie en el vacío. Bajo la cabeza ante las lanzas sublimes. Estoy siendo acorralada por martirios comunes, ataduras que no cesan hasta el día de mi muerte. Andrea Sofía Crespo: Puñales.

Pese a la conmovedora calidad de la obra poética de Teófilo Tortolero, este gran amigo no ha contado con la bendición de la Providencia. Muy pocos críticos han reparado en una de las voces poéticas venezolanas más significativas del siglo XX. Por supuesto, la casi totalidad de sus libros de poesía fue publicada en Valencia, principalmente bajo la atenta curaduría del Departamento de Literatura de la Universidad de Carabobo, encabezado aquel entonces por el poeta Reynaldo Pérez Só. Sin embargo, su último poemario publicado, La Última Tierra (1990), fue víctima de alteraciones, supresiones y profanaciones por una indolente y mezquina comparsa de funcionarios culturales, súbditos de los Salas Röhmer en Carabobo. Incluso hubo dos intentos frustrados de publicar una antología suya en Caracas: Hace algunos años en Monte Ávila Editores y, recientemente, en la Fundación Editorial el perro y la rana (el catálogo del 2006, anunció un volumen antológico que aún no está en los anaqueles). En el marco de Filven Carabobo 2007, nos vimos forzados a realizar un foro sobre su extraordinaria obra en un bar, pues se nos coleó en la Biblioteca Feo La Cruz un invitado cubano despotricando la Literatura Light (los intolerables Harry Potter, Paulo Coelho y el Caballo maula de Troya) durante horas y besuqueando el fastidio; sin embargo, Teófilo compartió con sus amigos tragos, poemas y comentarios hasta colmar su contentamiento en una atmósfera poética y comunitaria. Años después, no en balde los caprichos del destino, me he encontrado con unos nuevos amigos de Teófilo que tercamente militan en el bando de los poetas, sin descanso y con el hermoso entusiasmo de su juventud. Topé con ellos en las páginas de Tiempo Universitario, cuando un colectivo llamado Voz Creativa convocó a unas II Jornadas de Creación Literaria en Homenaje a Teófilo Tortolero. Envié un ensayo sobre Andrés Mariño Palacio y Salvador Garmendia, con el fin de contactarlos y a ver qué tal sería la experiencia, la cual sólo puede ser catalogada hoy como asombrosa, cálida y placentera. Participaremos como jornaleros de la palabra festiva que revisitarán y palparán la poesía de Teófilo con atención, afecto y devoción. Independientemente de la diferencia de edad que me vincula a ellos. Carmen Chazzin organiza este concierto variopinto y ruidoso: más que dirigir esta peculiar puesta en escena, se nos antoja una simpática sacerdotisa que persiste en sumar tierno curso a esta nave de locos; Andrea Sofía Crespo es una linda adolescente a la cual no sólo ha tocado la poesía de Teófilo, sino que también nos toca con sus relatos que destacan la mixtura del discurso amoroso, la patología, el poder y la angustia de guisa muy bien lograda. Daniel Oliveros posee una estampa libertaria que lo pudiera emparentar con los poetas beatniks, no comulga con el academicismo ramplón que ha enceguecido la lectura lúdica de la poesía, el cine y la vida misma. Andrés Palencia, muy a pesar de su timidez, aportó unos poemas inmediatos a la Poesía del Decir que el grupo agradece sorbiendo café. Asimismo muchos otros jóvenes, panas y lectores de Teófilo que los invitamos al ágape que tendrá lugar en el Auditorio de la Facultad de Educación de la Universidad de Carabobo, desde el martes 9 al jueves 11 de noviembre de 2010. Acude, sólo la luz eviterna de la Poesía satisface.

Saturday, October 09, 2010

ME LLAMO BARRO AUNQUE MIGUEL ME LLAME: CELEBRACIÓN DEL CUMPLESIGLO DE MIGUEL HERNÁNDEZ, SÁBADO 30/10/2010


Estimados Amigos: El grupo Li Po (blog) y el grupo literario Enriqueta Arvelo Larriva les invitan a celebrar los cien años de uno de los nuestros: el poeta Miguel Hernández. El bonche poético se realizará el sábado 30 de octubre de 2010, 9:30 am, en la sede de Librerías del Sur Valencia (Primer nivel del Centro Comercial Camoruco, Avenida Bolívar Norte). Participarán -entre otros- Luis Alberto Angulo, Richard Montenegro, Manuel Da Silva, Leonardo Alezones y José Carlos De Nóbrega, sospechosos habituales de subvertir el orden mantuano de la Valencia de los Salas, los Soprano y los Urosa. Acude, sólo la Poesía satisface.

Thursday, October 07, 2010

LÊDO IVO, UN MARINERO DEL FUEGO (SC3). José Carlos De Nóbrega


LÊDO IVO, UN MARINERO DEL FUEGO

José Carlos De Nóbrega

Sin duda alguna, es una necesidad –cada vez más ingente- leer y considerar lúdicamente la poesía de Brasil, dado el marco de la integración latinoamericana. Por supuesto, sin descartar los estudios académicos y críticos que contribuyan a facilitar al lector una pertinente visión panorámica de la poesía que se escribe allí. Siguiendo al poeta Lêdo Ivo, la poesía contemporánea del gigante amazónico no es producto exclusivo del Modernismo insurgente de 1922, sino compendio variopinto de muchas escuelas y corrientes literarias que es menester ojear y estudiar. Hay numerosos nombres que nos hacen pensar que la poesía brasileña es una de las más sólidas del continente: Manuel Bandeira, Carlos Drummond de Andrade, Joâo Cabral de Melo Neto, Cecília Meireles, Ana Cristina Cesar, Murilo Mendes, el mismo Lêdo Ivo, por ejemplo. Hasta tal extremo, que la poesía se convertiría en canto popular y festivo, si no fijémonos en el caso de Vinicius de Moraes, Chico Buarque de Holanda o Antonio Carlos Jobim. Por tal razón, Ivo señala dos de sus más importantes fortalezas: la poesía actual de Brasil es un todo, bien complejo, que constituye hoy a su vez “un acervo cultural de ostentivo efecto multiplicador”.

Lêdo Ivo (Maceió, 1924) es, entonces, una de sus voces más singulares. El conjunto de su obra, de una coherencia sin par, se afinca en la diversidad que le es propia. Su versificación comprende la uniformidad métrica y el verso libre; explora y experimenta en diversos géneros poéticos; el respeto por la literatura clásica afina la transgresión de las modas literarias del momento, amén de consolidar la asunción de una voz personal y única en el panorama de la poesía contemporánea de Brasil; forja bestiarios que lo atan al paisaje interiorizado y a la memoria, bien sean caracoles que enmudezcan ante la inquisición humana de la vida y la muerte o murciélagos que astillan nuestro inventario emotivo. El parricidio de los poetas modernistas no excluyó la rigurosidad del oficio poético como tal; trajo consigo nuevos caminos de expresión poética a contracorriente de escuelas literarias en boga. Escuchemos a Lêdo Ivo, sin editar su voz, en la confirmación de que es uno de los poetas más jóvenes de América Latina:

“LOS BURDELES de Maceió iluminan mi adolescencia.
Considero uno de los mayores privilegios de mi vida el haber sido admitido en ellos en una edad juvenil. Era de tarde que yo los frecuentaba y llegaba casi siempre en el instante en que las putas, recién salidas del baño, se recargaban castamente en los balcones frente al mar y contemplaban los navíos. Al olor de jazmín exhalado por sus cuerpos morenos se mezclaba el hedor embriagante del mar.

En uno de esos prostíbulos, situados en el piso superior de viejos desvanes que también escondían depósitos de azúcar y bodegas de fondos oscurecidos, ocurrió la muerte de un marinero, un cierto Elpenor.

Al contrario de lo que dice Homero, Elpenor no cayó del techo del palacio de Circe. Completamente ebrio, rodó por la escalera del burdel de Maceió y se quebró el pescuezo. Su alma bajó al Hades.

Ese lamentable accidente me privó, en aquella tarde, del placer habitual de respirar, junto a las putas de mi ciudad, el olor a jazmín que se anudaba, como un dulce y largo coito conducido por el bochorno, a todos los perfumes del Océano” (traducción de Jorge Lobillo).

Valga la confesión y el consejo en pro de una propuesta poética alternativa, solidaria con el Otro, desmitificadora y vinculada a la vida. Sólo así auscultaremos el corazón de la poesía en el cortejo de unas castas reinas, tal como lo escribió Mário de Andrade.

Monday, October 04, 2010

NO SOPORTO A LA CIUDAD. LUIS ALBERTO ANGULO


No soporto a la ciudad


Luis Alberto Angulo


Fotografía anónima del sepelio de mi padre, José Do Nascimento Nóbrega

(a José Carlos De Nóbrega)

No soporto la ciudad y ella me rechaza a
mí con la misma fuerza de esta aversión,
caravanas de autos apenas se mueven tal
un animal antediluviano que se replica
a sí mismo, llenando de humo y metálicas
cornetas el espacio.

No soporto la ciudad y ella me rechaza,
no hay un lugar en la ciudad dónde
refugiarse de ella. Escapar de sus límites
sólo extiende aún más la furia de su paso.

Cuando ella calla a lo lejos y sus luces
apaga, se enciende el cielo entonces y
el canto de los grillos y chicharras, el
croar de las ranas y los sapos, hasta
la madrugada de los pájaros del monte,
me muestran lo extraño que me he vuelto.

Soy un ciudadano que vive la vida
a través de las fantasías de otros y de otros.
Prefiero la luz de las pantallas líquidas
donde la ilusión me encierra.

La playa azul que no me quema,
el campo sin mosquitos,
las cumbres imposibles con nieves
que no derrite el efecto invernadero.

No soporto la ciudad pero no puedo ya
vivir sin ella. En mi cuarto el atenuado ruido
del aparato de aire acondicionado, tranquiliza
la angustia como el arrullo de una madre.

Esta asepsia y antisepsia de las imágenes
del apocalipsis, únicamente me roban el alma
y me condenan para siempre a las ruedas
de esos seres que aplastan flores a su paso
cuando piensan que se alejan…


Viernes, 01/10/2010.

Saturday, October 02, 2010

UN ARTÍCULO DE ARMANDO AMANAÚ: SI PASÓ ALGO, PRESIDENTE


SI PASÓ ALGO, PRESIDENTE
Armando Amanaú


Fotografía de Yuri Valecillo


En la jornada electoral del pasado domingo 26 de septiembre de 2010, sí pasó algo, Presidente. Negarlo, aún pensando en función de metas ulteriores y de los fines mismos de los grandes objetivos nacionales del proceso bolivariano, puede contribuir sin proponérselo a no captar a plenitud la vibrante realidad política venezolana, en la cual Usted ha sido agente principal de cambio al lado de grandes contingentes humanos y bajo el influjo del pensamiento renovador contemporáneo.

Ha sido una gran marcha. El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), del cual Usted es fundador y presidente, junto con su aliado el Partido Comunista de Venezuela, ha logrado noventa y ocho (98) curules en la Asamblea Nacional, constituyendo de esa manera la mayoría simple del poder legislativo y a sólo un voto de la calificada.

Tras el hecho de once años de un gobierno que ha perseguido frenéticamente el cambio estructural en todos los órdenes de la vida del país, y en oposición a una cultura intransigente y reactiva “aupada” por un orden internacional contrario al propósito y a los intereses de la revolución bolivariana, no es cualquier cosa el logro alcanzado.

Abundar en nuestro triunfo se hace reiterativo, si algunos opositores y enemigos lo niegan, mejor todavía, el sentido de la realidad es el fundamento de toda política con posibilidad de éxito. Ellos, a su sinrazón histórica, le agregan la sinrazón política. Esperemos de verdad que no sean todos.

Aspiremos que la racionalidad continúe imponiéndose en ese sector, pues ciertamente algo ha pasado y Usted mismo también lo ha dicho, presidente. Que ellos hayan aceptado (aún a regañadientes) el orden constitucional de la República Bolivariana, es un gran paso. Una enorme ganancia para la nación, la cual de una u otra forma, es quien le ha impuesto rotundamente a ese liderazgo opositor, la necesidad misma de esa racionalidad luego del abandono de sus funciones en la Asamblea Nacional durante un período completo al no participar en la pasadas elecciones.

El panorama político internacional adverso y los enemigos radicales, se han quedado sin argumentos valederos. La institucionalidad del estado venezolano ha quedado fortalecida grandemente. La participación entusiasta de los electores de la jornada electoral para elegir los representantes a la Asamblea Nacional, ha derrotado en gran parte al fantasma de la desestabilización y los planes fascistas acariciados por sectores internos en combinación con los tradicionales exógenos que aúpan la guerra y se preparan para ella.

Sin embargo, pasando ahora por encima de otras consideraciones ineludibles de orden interno, es evidente que pese a los esfuerzos físicos del gobierno a favor de los sectores medios de la población, no hemos logrado penetrar en su sicología ni obtener su confianza e incorporación militante a la causa bolivariana. Creo que continuamos aterrándoles, algunas veces con sobradas razones para ello. Concebir y diseñar una política a tal propósito que involucre tanto a la revolución como al partido y al gobierno, de manera obvia, es también, una necesidad de mucha urgencia.

(29/09/10)

Saturday, September 25, 2010

PAJARITOS ANIDADOS EN LA INFANCIA (SC7). José Carlos De Nóbrega


PAJARITOS ANIDADOS EN LA INFANCIA
José Carlos De Nóbrega

Muy a pesar de su juventud, Yisbel Navas (1996) es una poeta que ha ganado nuestra atención y simpatía. Ocho encantadores poemas suyos fueron publicados en la magnífica antología El Silencio del Agua (Poesía escrita por niños), cuya asombrosa selección debemos al poeta y escritor Arnaldo Jiménez; su milagrosa publicación fue posible en 2007 por el Gobierno Bolivariano de Carabobo, muy a pesar de la hórrida cultura escuálida del entonces gobernador Luis Felipe Acosta Carles y del flautista culturoso de turno Mtro. Gerardo Estrada. Fíjense en este poema que prefigura a Eclipse de Pajarito, su primer poemario que también nos convoca aquí:


el árbol sería una casa
pero una
que sostiene
al pájaro
que usa de ella
nace y muere
en la fronda profunda

Por tal razón, coincidimos con Arnaldo –su maestro y descubridor-: “A esta edad ha escrito (diez años en ese momento) poemas que pueden ser memorables para muchas personas, los lectores de poesía así lo comprenderán cuando la lean”. Los textos están cargados de actualidad, en tanto herencia de poetas como Reynaldo Pérez Só, pues prescinden de signos de puntuación y mayúsculas, así como también de expresiones herméticas que poco sugieren y nada dicen, ganando el poema libertad expresiva y creativa; la interiorización del paisaje es impecable e inmediata, lo cual nos hace evocar el trabajo de grandes poetas venezolanos como Enriqueta Arvelo Larriva. Sólo así la escuela deja de ser un aparato ideológico del Estado, para erigirse en un lúdico entorno propicio al aprendizaje significativo, la poesía y el conocimiento ligado a la vida.

Este Eclipse de Pajarito recreado por Yisbel, es un gratísimo obsequio a los posibles y afortunados lectores que descansen la mirada en sus asombrosos y tiernos versos. No nos cansamos de elogiar la transparencia y honestidad de su discurso poético: un precioso bosque amenizado por el trinar polifónico de inquietos pajaritos. Acompañemos su lectura con el poema “Pajarito que venís tan cansado” de Ramón Palomares y el disco “Birds” del grupo de rock sinfónico Trace, en la recreación de nuestro bosque propio. La temática humanista de la auténtica poesía es tratada con templanza y suma madurez, destacando el brillo indudable del poema breve:

qué felicidad tiene
la muerte
para seguir
disfrutando
el poco tiempo
que nos da ella

Textos como el que sigue, nos recuerdan el impacto sensorial y emocional del haikú japonés (en este caso, la confrontación infancia-adultez excede lo generacional para evidenciar la apropiación daltónica del Otro, la estulticia nuestra encerrada en la frase muchacho no es gente):

niños jugando
en el camino
hombres que pasan
y no los ven

Se nos revela que somos ciegos guiando a otros ciegos, acto cotidiano que nos impone no sólo el estatus quo, sino –peor aún- nuestra propia mezquindad; resultando absurdo y pretencioso ocultarla en el bochinche de nuestros abstrusos y dobles discursos que apuntalan –por desgracia- nuestra modorra y abulia. La poesía es la cruel y amorosa espátula que arrancará tal micótica e impía capa de nuestros pobres corazones. He aquí otro texto conmovedor que refiere el padecimiento de la legión de voces, o yoes, que nos atribulan sin descanso:

arriba tengo carama
como tu estómago triste
agua clara y sentimiento oscuro
que corre por mis venas
arriba tengo carama
y un bote volando
¿soy claro?
¿fresco y contrario?

La alocada nave (¿la loca de la casa?) se deja llevar por un río que la anuda a la carama de troncos, ramas y miasmas en su peregrinar en pos de la diafanidad de la voz poética que la nombra, la piensa y la recrea. La compulsión del alma en su ascenso hacia la realización y el disfrute de sí misma, no precisa de estructuras complicadas ni de la arrogancia intelectual. Por el contrario, se halla en la simplicidad y la autenticidad de un discurso lírico que establezca un fructífero y emocionante diálogo con sus amigos lectores, los pajaritos y los barones rampantes que se empecinan en vivir encaramados en los amables árboles que contraponen un paisaje urbano lleno de bulla y desesperanza.

En Bejuma, prima hermana de la Valencia de San Desiderio, 24 de septiembre de 2010.

"CUENTOS IN VITRO" O DEL LABORATORIO LÚDICO NARRATIVO. José Carlos De Nóbrega


“CUENTOS IN VITRO” O DEL LABORATORIO LÚDICO NARRATIVO
José Carlos De Nóbrega


Este breviario narrativo de Julio Escorcia explora lúdicamente, en la tradición inversa de narradores tales como los Julio (Garmendia y Cortázar), temas sumamente atractivos: El del Doble, el alienante Amor Virtual, el Bestiario o la revisita de Caín y Abel. Por supuesto, en el ejercicio libre y travieso de una voz narrativa inmediata y transparente. A lo largo de sus siete relatos, Escorcia apela a la complicidad de los lectores en el diseño juguetón del discurso narrativo, sin importar que la materia prima sea diversa: los artificiosos giros del lenguaje van modelando la mitología bíblica, el refranero popular, los terrores y tabúes que nos aquejan en la mera cotidianidad. En el cuento “Padova”, la muchacha protagonista proyecta en el paisaje italiano su propia muerte, como si fuese el espejismo que recrea una pesadilla que se repite ad infinitum; la muerte y la violencia nos acechan sin descanso, hasta el punto de aniquilar la sensibilidad y la contristación respecto al Otro. La laptop o computadora portátil del segundo relato, además de fetiche tecnológico y comunicacional, es una velada metáfora onanista de nuestra desadaptación al entorno; nos recuerda la inutilidad del aparato adaptador social que, en el cuento “La realidad circundante” de Julio Garmendia, tan sólo sirve como pisapapeles. Persistimos en masturbarnos en sesiones virtuales que impiden la calidez del contacto humano que, al igual que el arte, es esencialmente tocable. Los personajes, apenas esbozados por la voz narrativa, se convierten en marionetas desesperanzadas y decrépitas, muñecos de salón que deambulan derrotados ante la mirada de lectores y espectadores que se sacuden el hastío. El cascabel aniquila la poética simetría del gato, constituyendo el tercer eslabón del conjunto una reversión de los relatos que tienen como tema el bestiario. Los cuentos “Yo lo vi crecer” y “Nobleza Obliga” significan una glosa satírica de nuestro refranero convencional afincado en el sentido común: En el primer caso, se trata de un hijo mal agradecido que escupe la cara del hombre que lo crió, reconciliándose con los padres biológicos que lo arrojaron a la calle, lo cual deviene a su vez en la burla de las bellas historias edificantes con que Paulo Coelho fastidia los domingos en la revista del Diario El Nacional; mientras que el otro relato nos propone un ars poética narrativa fundada en las peripecias y las situaciones extremas, quizá en una parodia pertinente de los Talleres Literarios, los cuales –en no pocas ocasiones- no forman ni lectores ni escritores, tan sólo súbditos de doctores ególatras o de escuelas literarias importadas y trasnochadas. “Invisible” es una recreación esquizoide e hiperbólica del gran relato de Caín y Abel, protagonizada por un asesino en serie que aniquila a su familia y posiblemente se dirija a este lugar para aplastar los cogotes de estos servidores, amantes de la cultura. Cierra esta plaquette narrativa “Tu gran día”, texto en donde un Dios le obsequia a Carlos la sublimación de su instinto parricida, patente en la muerte de sus padres un día después de su graduación, no en balde el juramento hipocrático. En resumidas cuentas, el lector puede jugar a los dados sobre este pequeño libro sin perder la capacidad de asombro ni la apuesta arriesgada por la literatura vinculada a la vida.

Thursday, September 23, 2010

PRESENTACIÓN DE DOS NUEVOS TÍTULOS DE LA IMPRENTA REGIONAL CARABOBO


Estimados Amigos: A nombre de la Fundación Editorial el perro y la rana, la Red Nacional de Escritores y Escritoras Socialistas de Venezuela, la Imprenta Regional y el Gabinete de Cultura del estado Carabobo, les invito a la presentación de los libros Cuentos in Vitro de Julio Escorcia (narrativa) y Eclipse de Pajarito de Yisbel Navas (poesía). Esta fiesta de la palabra se llevará a cabo el viernes 24 de septiembre de 2010, a las 10:30 am en la sede de la Cámara Municipal de Bejuma (Av. Sucre, Edificio Municipal frente a la Plaza Bolívar de dicha localidad).
¡Asiste, sólo la literatura y la vida satisfacen! Su amigo, José Carlos De Nóbrega.

Thursday, September 16, 2010

LECTURA DE TEXTOS LITERARIOS (Librerías del Sur Valencia, sábado 18/9/2010, 10:30 am)


Estimados Amigos: El Grupo Li Po (blog) y el Grupo Literario Enriqueta Arvelo Larriva les invitan a una jornada de lectura de textos literarios en la sede de Librerías del Sur Valencia, primer nivel del Centro Comercial Camoruco, Avenida Bolívar Norte, este sábado 18 de septiembre de 2010 a las 10:30 am. Participarán los escritores Manuel Da Silva, Richard Montenegro, José Carlos De Nóbrega, Luis Alberto Angulo, Leonardo Alezones, entre otros. Habrá micrófono abierto para la participación del público, bien sea en la lectura de textos propios o en la introducción de la cuchara en el caldo que es la buena conversa.

MISIVA DE PESAR DIRIGIDA A LA FAMILIA DEL DIARIO VEA


Estimados Amigos: He aquí un breve texto dirigido a la familia del diario Vea, con motivo del fallecimiento de quien fuera su director, el periodista y escritor Guillermo García Ponce. Si estás de acuerdo, manifiéstalo para incluir tu firma en dicho mensaje de aliento. Sin más, su amigo y camarada José Carlos De Nóbrega.


Los abajo firmantes, escritores y artistas de la ciudad de Valencia, manifestamos nuestro pesar por el fallecimiento del luchador político revolucionario, escritor y periodista Guillermo García Ponce. La ocasión es propicia para agradecerle a este entrañable amigo el apoyo que nos brindó al publicar nuestros trabajos literarios en las páginas del Diario Vea, específicamente en el suplemento cultural Galería Alternativa (espacio literario que esperamos se restablezca nuevamente y con más brío en las páginas de nuestro querido periódico, instrumento informativo y crítico de la revolución bolivariana). Esta dolorosa ausencia muta hoy en la esperanza de la consolidación de este proceso de cambios -que apunta indudablemente a la mejoría en la calidad de vida de los venezolanos-, del cual Guillermo fue maestro y sólido punto de apoyo. ¡Hasta pronto, camarada!


Valencia, 16 de septiembre de 2010.

José Carlos De Nóbrega
Luis Alberto Angulo
Yuri Valecillo
Armando Amanaú
Manuel Da Silva
Chemir Colina
María Alejandra Rendón
Jesús Puerta
Carlos Yusti
María Narea
Leonardo Alezones Lau
Eustoquio Silva
Vielsi Carolina Arias

Sunday, September 12, 2010

NUEVA DIRECTIVA DE LA RED NACIONAL DE ESCRITORES DE VENEZUELA

Chemir Colina
Luis Alberto Crespo y Miguel Márquez


Eduardo Mariño

El día de ayer, sábado 11 de septiembre de 2010, la Asamblea eligió la tercera directiva de la Red Nacional de Escritores de Venezuela en la ciudad de Barinas. Es motivo de celebración, pues incorpora nuevos y conocidos rostros de la literatura venezolana. Le auguramos lo mejor de lo mejor en lo tocante al relanzamiento de nuestra red. He aquí su composición mediante el voto universal, directo y secreto de sus miembros:
Eduardo Mariño (Organización)
Miguel Márquez (Ámbito Editorial)
Chemir Colina (Integración con Artes y Colectivos)
Soleidi Ríos (Alba y relaciones internacionales)
Luis Alberto Crespo (Promoción)
Inés Ruiz (Seguridad Social)
Esmeralda Torres (Eventos)

¡Felicidades! Recuerden que estamos dispuestos a acompañarlos en su gestión.

Friday, September 10, 2010

HOMENAJE AL SELENITA CRISTÓBAL RUIZ. DOS TEXTOS (Yusti / Montenegro)Y DOS FOTOGRAFÍAS (Yuri Valecillo)


Fotografías de Yuri Valecillo

I


CRISTÓBAL RUIZ DENTRO DE LA PARÁBOLA


Carlos Yusti



Cristóbal Ruiz algunas veces tenía el aspecto singular de un desarrapado. Parecía venir de un suburbio triste y delirante. Otras venía con todos los colores del amanecer en las pupilas. De seguro llegaba del puerto de los sueños. Traía la ropa ajada de espejos, la barba llena de pájaros y el pelo empapado de nube. No era casualidad. Estaba medio loco y era pintor.



Bohemio. A ratos pintor autodidacta. Oriundo (y esto si no es casual) de La Luna , un pequeño microcosmo situado en el sector Urama del estado Carabobo. La calle fue su escenario, su taller encantado, su modelo. Pintor urbano. Pronto se convirtió en un accesorio inusual de la ciudad.



Lo conocí cuando yo quería ser un poeta maldito. O sea, que tenía ínfulas de geniecillo voraz. También por esos días estaba de trotacalles con mi amigo el fotógrafo Yuri Valecillo. Merodeadores de la escuela de Teatro Ramón Zapata nos tropezamos con Cristóbal Ruiz. Cantaba. Hacia cabriolas de ballet en el bulevar de la facultad de derecho. Gritaba. Se acercaba a un lienzo dispuesto y lanzaba pinceladas. Todo tenía algo de teatral. Todo poseía un tono de caricatura. De pose barata, pensaba yo. Yuri por su parte entabló cotorreo con Cristóbal y así nos hicimos amigos.



Yuri se fue a México y yo me largué a Puerto Ordaz. En nuestros encuentros en Valencia siempre encontrábamos a Cristóbal. Quien por su lado estaba más desajustado y libre que de costumbre. Yuri le compraba camisas y algunas veces le alargábamos algunas monedas para que se abasteciera de bebestibles y comida.



Como Cristóbal iba a sus aires mucho subestimaron su pintura. A pesar de ello, seguía pintando cuadros que muchos amigos y conocidos le compraban para darle una mano. Sin embargo, su pintura mezclaba delirio alcohólico, surrealismo callejero e ingenuidad pictórica con enorme pericia. Algunos cuadros eran verdaderos mamarrachos, pero otros tenían mucha densidad poética, cierto desequilibrado tono de iluminada inspiración.



Como pintor llevaba al lienzo lo que sus demonios cotidianos le dictaban. En pintura hacía lo que podía y por eso recurría al esperpento teatral, a las excentricidades públicas para hacerse notar. Era un actor natural y que le denominaran (a manera de sorna) como “El Reverón valenciano” fue el resultado de toda aquella pantomima pública. Disfrazado como pintor no pintaba, sino que actuaba. Al enfrentarse con la tela, o con las hojas en blanco, se despojaba de toda artificialidad y trataba de hacerlo lo mejor posible. Trataba de sacarle alguna metáfora a los colores, de inventar la luz con un trazo.



Como persona Cristóbal Ruiz era un tipo del montón. Gran bebedor. Afable conversador y muy ganado para la alegría. Al final había dejado de beber y ya no parecía un Dios de la mendicidad. Estaba pintando con fervor y prepara algunas exposiciones.



Yuri me telefoneó desde República Dominicana para comunicarme que Cristóbal había muerto. Que formaba parte de esa irremediable parábola que es la muerte. Tenía la voz quebrada. Nos despedimos con la tristeza ramificándose en los huesos.



La calle por donde revoloteaba Cristóbal Ruiz, disfrazado de pintor, estará más triste y puteada que de costumbre. Le harán falta tus locuras sencillas, sin énfasis. La vida a veces te viste de funcionario. Otras te viste de poeta loco, de pintor cabreado con la razón. Ahora viene a mi memoria una anécdota. Un pintor de esos estirados (y vestido como funcionario) para impresionar al escritor Pío Baroja, hacía retórica barata en torno al arte de pintar. Para coronar su explicativa verborrea concluyó: “El arte se hace con sangre”. Don Pío lo miró con cierta lástima y replicó: “Con sangre sólo se hacen morcillas”. Recuerdo esto porque de seguro a Cristóbal, la salida del escritor español le hubiese divertido y además él hizo arte con todo, menos con sangre y si con mucha alegría.




II




Hijo de La Luna


Richard Montenegro

En los valles altos del estado Carabobo (Venezuela) en Urama hay una población rural llamada La Luna. A pesar de ser pequeña tiene cierto encanto. Hay una peculiar y bella combinación entre cielo, tierra, frondosa vegetación y las, a veces toscas pero con personalidad, construcciones tradicionales. La disposición de las casas pareciera irregular pero esconde un orden secreto que invita al forastero a que lo descifre.

Este poblado, para muchos insignificante, posee una pequeña biblioteca “pública” ubicada en una casa vieja hecha de añejos adobes. Al revisar los estantes podrán darse cuenta de que el tema primordial es la Luna, desde libros especializados en astronomía hasta novelas de anticipación. Desde Julio Verne hasta Francisco Aniceto Lugo, un ingeniero venezolano autor de “El primer Viaje a la Luna” para muchos la primera novela de Ciencia ficción venezolana. En un rincón podrán ver las clásicas estampas de El Libertador, Andrés Bello y el presidente de turno pero hay una fotografía que normalmente no se ve en bibliotecas públicas ni universitarias. Un retrato del insigne científico Humberto Fernández Morán (Zulia, Venezuela, 18/02/1924 – Estocolmo, Suecia, 17/03/1999). Esa imagen está allí; supuestamente porque poco tiempo antes de abandonar decepcionado a Venezuela, el científico casualmente visitó este poblado donde lo trataron tan bien que años más tarde, después del regreso del Apolo XI, le obsequió a este caserío un trozo de piedra lunar en agradecimiento. ¡Que mejor lugar para custodiar un pedazo de nuestro satélite! Ahí guardan ese pequeño tesoro y a muy pocos le dan el privilegio de ver el obsequio. Justo en ese lugar, cruce de extrañas circunstancias, nació un personaje muy querido en Valencia, a pesar de sus salidas extremas, el pintor Cristóbal Ruíz (6/02/1950- Naguanagua, 5/02/ 2005)

Conocí a Cristóbal Ruíz bajo la sombra de una mata de guayaba y mi conversación inaugural con él se centró en mi aversión al olor de esta fruta y de cómo este podía enmascarar otros olores. Le comenté que el patio de mi casa estaba tapizado de guayabas caídas del árbol más alto que he visto hasta ahora. Cristóbal atento escucha e hizo referencia, entre otras cosas, al relato de García Márquez titulado “El olor de la guayaba”; luego diversificamos el tema hasta que cada quien tomó la ruta de su preferencia después de horas de agradable parloteo. Luego se hizo habitual encontrarnos en la calle, plazas, exposiciones y pasillos de tortura educativos. A veces andaba irascible buscando atención, esa que normalmente le negábamos; otras era un oasis dadivoso de historias, afortunado aquel que tuviese sed de cuentos en ese momento.

Todavía puedo verlo bailando sobre el asfalto dando giros, al atardecer, más hermosos y ligeros que cualquier discípulo de Nina Nikanorova. Casi me atrevería a decir que era lo más cercano a conseguirse, en una aburrida calle de la ciudad, a un Nijinsky de luna llena.

A veces, cuando la obscuridad reinaba con la Luna de acompañante, caminábamos desde Naguanagua hasta algún lugar del centro Valencia, la de Venezuela y en la caminata surgían ninfas, cíclopes y fantasmas lunares al hablar. No faltaban por supuesto amores o desamores, sin distingo de género, cantados con fino encaje. Y siempre hacía hincapié en lo fugaz de la vida y de la belleza.

Era fácil ver como cambiaba con regularidad y después de un tiempo podías percibir sus fases: Cristóbal lleno, menguante, nuevo y creciente. Y cada quien podía escoger el Cristóbal de su preferencia. También había momentos de Cristóbal con halo ensangrentado y sus periódicos eclipses. Con paciencia quizás habríamos descifrado sus ciclos y a la manera de los Aztecas tendríamos una Piedra Lunar donde se mostraría el ascenso y caída de Cristóbal. Si la hubiese tenido quizás me habría dado cuenta de que aquella vez cuando volvimos a estar bajo la mata de guayaba y me invitó a su casa en Trincheras para su cumpleaños, iba a ser la última vez que charlaríamos. Nunca sabremos que cargas soportaba en ese momento ni que pasó esa noche. Pero esa noche la Quinta Luna cayó, quizás mañana la Luna renazca de nuevo.

Richard Montenegro
rickmontene@yahoo.es




Wednesday, September 08, 2010

HOMENAJE A LA CULTURA NECROFÍLICA: DOS TEXTOS SOBRE FÁVER PÁEZ


HOMENAJE A LA CULTURA NECROFÍLICA:

DOS TEXTOS SOBRE FÁVER PÁEZ


I

FÁVER. José Joaquín Burgos.

Uno se imagina a Fáver Páez, así como a Lope de Vega, "todo de negro hasta los pies vestido", y siente, así de pronto, un respetuoso escalofrío que le va recorriendo la memoria de todos los versos que haya podido leer en su vida; porque, sin lugar a dudas, esa rigurosidad en el vestir, unida a sus honorables barbas sesentonas, a su recio perfil de poeta magíster, a su memoria prodigiosa, al tono oratorio de su habla, a su densa riqueza intelectual y, sobre todo, a su sencillez, hacen que quienes conocemos, admiramos y queremos a Fáver, lo veamos -así de simple- como uno de los intelectuales de más recia estampa de nuestros días. Porque lo de Fáver no es juego, ni pose, ni nada por el estilo: él es, y punto. Y es bueno reconocerlo y decirlo, para que la gente lo reconozca también o, como decía el difunto Rafael Darío Peña: "pa' que sepan que hay gobierno".


Fáver pone a bramar a los ríos, recorre las aguas del tiempo por cualquier rumbo de la rosa de los vientos. Descubre misterios insondables y pone a sus alumnos a investigar nuevas preguntas para antiguos problemas, así como el de la mancha del Quijote. Fáver escribe maravillosos poemas, incansablemente, para María. Inventa "cancionalas" y "sonetalos" (en esto último anda ahorita). En la intimidad de su casa es "chef" y "gourmet" al mismo tiempo, con recetas universales. Y hasta es capaz, llegado el caso, de "vestirse" de indigente y responder con un humilde y a la vez sonoro "Dios se lo pague" a quien caiga en la trampa y en la tentación de darle una limosna. Fáver es genio y figura, y punto. Uno de los seres más extraordinarios que hayamos podido conocer. Un verdadero capo di testa de la poesía, de la música, de la pintura, del cine, de la filosofía, de la historia (que es su especialidad), del talento, de la dignidad universitaria… y del humorismo, que no es cualquier cosa. En "La Taranta", por cierto, don Vicente ha dispuesto un sitio especialmente destinado a exhibir un hermoso soneto suyo evocador de peñas y de sueños para enterrar olvidos. Con razón dice "el gallo" Mujica que Fáver es un inmortal que siempre se está muriendo.


II


De Fáver Páez y la Identidad de Sexo
Pablo J. Fierro C
.


Ayer, cualquier ayer, estuve conversando con un amigo poeto, a quien estoy instruyendo para que navegue por sí mismo en la red, porque Fáver, mi amigo, es poeto mas no internauto.
En su casa no se respira oxígeno, sino amistad, libros y obras de arte.


Me gustaría que esta cosa que creo que denominan Identidad de Género funcionara correctamente y que Fáver, en vez de Fáver, se llamara Fávar, para que al hacer la conversión obligante al masculino, su nombre quedara en última instancia como Fávor; porque como Fáver es un camarado de altos kilates y un exégeto que se las trae, uno podría decir cada vez que él se da con todo en alguna de sus disertaciones explicativas, como lo hizo ayer para hacernos entender, a Richord Montenegro, Freddy Ordoz y a mí, que es incorrecto hablar de Identidad de Género: Gracias, Dios, por el Fávor concedido.


“Identidad de Género” refiere que la diferenciación primaria entre las variables humanoides hombre-mujer (o mujer-hombre –organice usted misma… o mismo… las palabras a su gusto, por favor-), no está establecida desde una circunstancia sociológica, sino más bien biológica: la presencia en el macho del órgano biológico Pene y en la hembra del órgano biológico denominado Vagina –términos estos que desde una apreciación epistemológica adolecen a saber de flancos subjetivistas.


Hombre-Mujer, por su parte, devienen de calificativos establecidos por organizaciones sociales que han querido diferenciar ambas entidades según características que no sólo aluden al aspecto biológico-genital, sino que abordan otras implicaciones culturales como por ejemplo el tipo de actividades que suele realizar cada especie.


A Fáver, en materia de conocimientos, bien podríamos considerarlo un hombre orquesto. Para mí es poeto, intelectuol, escritor, filósofo –y además filoso-.


Fáver es un especie de terminator o atleto del verbo, un máquino de sabidurío –con ingredientes del cielo y del infierno-. Ante su intensa autoridad de barbado chamón, no es infrecuente quitarse el sombrero y elogiarle, acaso con un dejo de exageración:


“Si el poeto eres tú -como dijo el poeto- ¿Qué tengo yo que hablarte… comandanto?”


Domingo 29 de agosto de 2010
Las Acacias. Valencia. Carabobo.

Monday, September 06, 2010

NUESTRAS PIEDRAS PINTADAS. José Carlos De Nóbrega


NUESTRAS PIEDRAS PINTADAS

José Carlos De Nóbrega


Ella está atrapada
Entre rocas y aguas.

Es una forma del río.

Lo que resiste humano en ella
Es la manera de ver.

La dura piel.

El remanso de su memoria.

Ana Carolina Saavedra.


Es motivo de celebración la edición de este trabajo de investigación titulado Petroglifos de Vigirima: Dos yacimientos de Arte Rupestre de la Cuenca del Lago de Valencia, estado Carabobo, Venezuela de Leonardo Páez bajo el sello de la Fundación Editorial el perro y la rana, Sistema Nacional de Imprentas / Carabobo. Sobre todo si consideramos que inaugura la modalidad de Investigación de la Colección Somos Creadores, afortunado diseño de nuestro modesto trapiche de la palabra. Este título no sólo constituye un aporte importante en la literatura arqueológica, etnográfica y etnológica de Venezuela, sino también una notable muestra del afán de reconstrucción histórica de nuestro pasado aborigen y de la conservación y salvaguarda de nuestro patrimonio cultural e histórico acechado por la voracidad de la plaga globalizadora made in U.S.A. con su comida chatarra, su decadente música hecha en insanos laboratorios y su cine comercial estancado en el arquetipo y las sandeces patrioteras. Recomendamos ampliamente su lectura, dada la pertinencia de su tema, la gran pericia y amenidad en el uso del lenguaje y su contribución decisiva a la conservación no sólo de nuestros monumentos arqueológicos, sino de nuestra cultura aborigen (los petroglifos son objetos estéticos tan tocables como la poesía de César Vallejo y César Moro, el poemario El Lugar de las imágenes perdidas de Ana Carolina Saavedra o la obra ensayística de José Carlos Mariátegui). Compartimos plenamente la opinión del antropólogo Pedro J. Rivas G. respecto a este significativo trabajo: "Consideramos que la obra es de sumo interés, ya que incluye documentos gráficos e información descriptiva de utilidad para los estudiosos de la materia. Lo son, asimismo, su propia síntesis y reflexiones en cuanto al aporte de ensayos precedentes, y especialmente sus apreciaciones en cuanto al estado de conservación y a la necesidad de involucrar activamente a las comunidades a su protección". La investigación antropológica, en este caso particular, no se divorcia del meticuloso oficio del artesano; por el contrario, el vínculo posibilita no sólo la lectura atenta e intelectual sino también la placentera que se pasea con solaz por el discurso escrito de su corpus científico -magníficamente expresado en su atractiva y didáctica sencillez- y el discurso plástico o visual patente en el inventario gráfico de los petroglifos de Los Colorados y El Junco. Los surcos esculpidos o grabados en la piedra parecieran avizorar el futuro consistente en el sangriento desmadre colonial: Estos golpes en el pecho / son curiaras desplomándose / por un salto de agua, tal como nos lo recuerda nuestra Ana Carolina. Por lo que el llamado viene a continuación: Revisemos este hermoso catálogo de grabados a la par de visitar y revisitar yacimientos puntuales de nuestra cultura, como si fuésemos espectadores asombrados y reivindicados en la salvaje curaduría poética de una muestra pictográfica y simbólica que ata el cielo del pasado aborigen con la tierra de nuestro hoy, colindante aún con la lucha por la Independencia (la cual ha de ser permanente, pues no podemos renunciar a ella, mucho menos vender la primogenitura por un plato de lentejas y carne guisadas a la jardinera).