Friday, August 22, 2008

UNA TRILOGÍA POÉTICA DE OSWALDO GONZÁLEZ


UNA TRILOGÍA POÉTICA DE OSWALDO GONZÁLEZ


José Carlos De Nóbrega
Ilustración: Esaú vende su primogenitura de Hendrick ter Brugghen


Tuve noticia de Oswaldo González Quiñones cuando Carlos Villaverde me había mostrado las galeradas de un volumen suyo de ensayo sobre los judíos sefarditas en América Latina. Años más tarde, en mayo de 2007, una participación suya en una charla que dimos Guillermo Cerceau y yo sobre la obra de Elías Canetti nos permitió conocerlo; la ocasión fue propicia para leer su poesía, pues me obsequió la trilogía poética de la cual vamos a conversar: Canto Rodado (2005), Solidaria Herrumbre (2005) y Abrevadero (2006). No me equivoco al afirmar que es un afortunado y paradójico hallazgo: no hay divorcio entre el poeta y el docente, pues un ejercicio sobrio y significativo de la metodología configura su discurso poético; sí, la metodología en tanto camino crítico que afecta hasta el acto mismo de cepillarse los dientes, tal como él mismo la define con impune soltura. El texto poético se presenta en una escritura precisa e impecable, desprovista de adjetivaciones innecesarias que debilitarían al objeto poético mentado a través de los sustantivos e incluso redondeado por los verbos. Me sugiere la claridad conceptual de Baltasar Gracián, no obstante el estilo barroco con el cual no comulga Oswaldo. Persiste en el inicio peculiar del poema: una primera estrofa a la manera del haiku que se basta a sí misma, no en balde su conexión sólida con el resto del texto; ello en un tratamiento heredado quizá del trabajo del mexicano José Juan Tablada en el libro dedicado a Li Po, publicado en nuestro país a principios de siglo. Veámoslo en este caso: “En ti piedra / detuvo el tiempo / su ala buena”. Luego prosigue el poema: “Tu sueño // de anclaje involuntario / habitado por el vuelo / fue suficiente / para renacer cometa // Pluma y arcilla / en un intento”. Pertenece al poemario Canto Rodado, conjunto de una fuerza juvenil atenta a la sensualidad del entorno; nos conmueve en la transición hacia el canto rodado, pues el impacto de los elementos en la piedra es desgaste pero también cambio que la inscribe en una canción por la vida: “Piedra / que viaja y canta” o mejor aún “piedra / de agua / que sufría / de río”. Por supuesto, no compartimos las críticas adversas a este magnífico libro expresadas en la oscuridad del pseudónimo-hembra, más afín a las hablillas de callejón que al ejercicio responsable de la crítica literaria. A tal efecto, escuchen el poema 20 de Piedra, segunda parte del libro, con los ojos cerrados aguzando el oído, la lengua y el tacto: “Cuando llueva / recogeré una gota / en mi dedo pequeño // Convertiré el arca / de piedra carcomida / en líquida colmena // lloverá sobre / guijarros de aguacero”.


Solidaria Herrumbre apuesta de nuevo por el poema breve, despojado de hueca retórica que procura mentir en el ornamento absurdo y en la futilidad de la filigrana verbal trasnochada. Evidentemente el tratamiento del paisaje, primario e interiorizado, lo enlaza a Canto Rodado: “Hay un verde / que el hombre mira / después su alambre // Ancho y largo / no cuenta el alto / busca encerrarse // Para qué púas / rezonga el viento” –es semejante a la poética paisajística de Carlos Hernández Guerra en la simplicidad y la contundencia del trazo-; sólo que el vigor en la mirada asombrosa del mundo que nos ofrece el primer poemario, da paso a la preeminencia del tema de la soledad patente en el segundo. El poema 44 nos remite al pasajero ebrio de un autobús que resbala peligrosamente en la autopista: “Ella se fue / yo me quedé // Aquí en la lluvia // No dijo adiós / ni dejó papel // Qué hago / si se me muere / la soledad”. La solidaridad con el proletario lo emparenta con el texto de Ledo Ivo referido a la estación o terminal de autobuses: “Verdaderamente los pobres no saben ni morir. / (Tienen casi siempre una muerte fea y de mal gusto) / Y en cualquier lugar del mundo molestan, / viajeros inoportunos que ocupan nuestros lugares / aun cuando vayamos sentados y ellos viajen de pie”. Como se puede ver, en el primero nos marca la ternura mientras que en el segundo nos solidarizamos por vía de la impostura crítica del respingado discurso estúpido de la clase media. Son muchos los monólogos de la voz poética viendo llover sobre el mundo: “Quién / mató al gallo / si está de luna // su voz / que empapa / lajas de altura // Abro la puerta / de par en par / hasta que venga // la noche / del aguacero // sus escalones / llorando frío”. Se naufraga, estragados el cuerpo y el alma, en una casa sola, reducida a cenizas del hastío que manchan la albura de la camisa. Hay otros textos que abordan sin cortapisas el tema de la muerte que desarrollará con mayor amplitud en el libro aún inédito Tierra de Difuntos: “Iba tan solo / pero cayó / desprevenido // Son días / oliendo a muerto // El perro sabe / guarda y espera // porque su amo / leyó en la Biblia / una palabra // resurrección”. Nos retrotrae a Cancerbero custodiando el Hades, por una parte, y por la otra la magnífica tensión del relato La insolación de Horacio Quiroga en el que los perros son testigos aterrados de la muerte del amo.


Abrevadero es un libro muy hermoso, pues remite a la concupiscencia y la saudade de los olores de la infancia. Un homenaje edípico –me confieso militante de este adjetivo-, sentido y delicioso al matriarcado todo rigor con la sazón de la bondad y la abnegación: son los nombres de Adela y María Quiñones y agrego como lector el de Augusta. Degustamos en la memoria los tacones de puta y el caldo de lentejas y la carne guisada en sus implicaciones bíblicas y sefarditas: “Siempre / mi nostalgia llega / oliendo a vainilla // algunas veces a papelón suplicado // cuando la mano / rebozada de tarde / es redondez de canción // en repunte de caldero”. Es comprensible la venta que Esaú hace de la primogenitura apostando a la sensualidad de la boca, el guiso y las lentejas en el tiovivo cariñoso del estómago; ello muy a pesar del ala rozando por siempre la campana en alusión al purgatorio, metáfora terrorista del cura Cacique echada de la casa materna en un dulce exorcismo de clavo y canela. Abrevamos entonces en nuestra educación sentimental primera, la referida al habla vertida en las historias de los abuelos y los padres, sus costumbres, mañas y contingentes modales: “Mi casa infantil / de cúpula verde / erecta sus techos // en riñas de gatos // Tiene aljibe / con edad de abuelo / y risas de primos / moliendo café”. Retomando el tema de la muerte, a la cual se combate por medio de la memoria y la evocación poética, el poema se despoja de una fácil imaginería visual para proferir un desgarrador grito: “El chirrido / es de verja / y camposanto // Tan doliente / que cuelga / en el sollozo // de la tarde” para morderse la cola así “Es chirrido de ataúd tocando fondo”. Sin embargo, María Quiñones, la del rostro severo pintado por otro de sus hijos –Ramón Belisario-, nos ve complacida lidiando con el mundo a punta de palabras amorosas: “Mi madre era aire / anhelando el agua / que esparció terrón // túmulo de espiga // por eso juntó / virutas del tiempo / haciéndonos vidrio / fuego de ocasión”. Nos importa entonces el diálogo franco con la poesía de Oswaldo González Quiñones, no el mercado de libros hipócritas e idiotas que embargan a la mayoría en el autoengaño y la falta de propósito lúdico y placentero en sus vidas.

UNA APROXIMACIÓN HEROICA DE JULIO RAFAEL SILVA A LA OBRA DE JOSÉ LEÓN TAPIA




UNA APROXIMACIÓN HEROICA DE JULIO RAFAEL SILVA A LA OBRA DE JOSÉ LEÓN TAPIA. José Carlos De Nóbrega.


Los libros de ensayo de Julio Rafael Silva pueden obviar el índice: se dejan leer de un solo tirón, pues conjugan erudición amable y respetuosa, transparencia y pasión que rayan al punto en una ternura cortazariana: por supuesto, la que se refiere a los conejitos incubados en el estómago –indudable enclave de las emociones-, el goce sensual que provocan los muslos de Silvia o el estar balbuciendo el asombro ante las puertas del cielo, mientras Celina baila en el bar con todos los parroquianos. De ello doy devota fe afincada en la amistad. En especial cuando leí Cinco ensayos como (pre)textos para a(r)mar a Venezuela (2002), si bien se mantiene aún inédito por razones o peripecias de difícil comprensión, sin embargo constituye el origen de sus otros libros más afortunados: Del retrato a la máscara en el laberinto literario de Arturo Úslar Pietri (2004), el volumen dedicado a Carlos Noguera bajo el sello editorial el perro y la rana (2005), Francisco Lo Russo: Un ángel de María Lionza (2007) y el título que hoy nos ocupa celebrar Héroes y villanos, llaneros y llanura en las narraciones de José León Tapia (2008, UNELLEZ). Julio Rafael, más que agudo ensayista, se nos antoja un bondadoso relator a la manera del capitán Marlow: se conversa con el texto ataviado de blanco, anclado el barco o el bongo en cualquier río emblemático de Venezuela, llámese Tirgua, Apure o Arauca.


En este caso, la aproximación de Julio a la obra de José León Tapia es gratamente afectiva, oportuna y estimulante, muy a pesar de la estridencia electoral que nos embarga sin misericordia escurriendo el bulto –la mayoría de las veces- a la discusión de altura. Nos incita a realizar una lectura inédita y poética de la obra narrativa de este gran escritor barinés (valga el intermedio: José León Tapia pertenece a la estirpe de escritores que ejercen la medicina, además de él tenemos por ejemplo a Jesús Semprum, José Solanes, Francisco Herrera Luque, Reynaldo Pérez Só, Pedro Téllez y José Horakyo Guillén). Nuestro amigo ausculta sin arrogancia académica su esencia, dirigida o presidida por una indagación personalísima en la historia venezolana: la vindicación de los vencidos, aquellos seres olvidados por la Academias de la Historia o Sociedades Bolivarianas mediatizadas en los recovecos grasientos del discurso del poder, marcado por el caudillismo de tenor decimonónico, puntofijista o postmoderno. Julio Rafael Silva lo sintetiza sin dar cuartel: “Sus textos son el fiel testimonio de una laboriosa empresa, de una difícil y penosa tarea: buscar en la entraña humana de nuestros héroes patrios, analizar su obra, su vida y sus pasiones desmontándolas (para comprenderlas, aprehenderlas y disfrutarlas más) del parapeto sacro en el cual la ingenuidad, la mojigatería y el negocio político han oficiado por turno su incienso de mentiras, como fieles turiferarios de ocasión” (p. 60). No nos sorprende entonces que este libro funcione también como una antología mínima narrativa de José León Tapia: la panorámica se detiene atentamente en libros tales como Por aquí pasó Zamora (1972), Maisanta, el último hombre a caballo (1974), Tierra de Marqueses (1977) o El Tigre de Guaitó (1979) –es de resaltar, por ejemplo, que una concepción neogoda pretende con su ignorancia histórica reducir a Zamora y a Maisanta como meros bandoleros, contrastándolos con civilistas que han promovido la represión, la corrupción y la exclusión de las mayorías-; las citas destacadas en negrillas respiran de manera espontánea, ello en virtud del ojo atinado y respetuoso del coleccionista en la selección que no desentona con el comentario colindante. La vecindad del texto narrativo y el ensayístico supone entonces una de sus grandes virtudes, pues el diálogo abierto se regodea en el placer único e irrepetible de la lectura en múltiples instancias. Sobre todo en la atmósfera plena de camaradería y solaz que destila el libro en su inicio mismo: el hermoso texto Los Julios (Anotaciones para un centenario) con el que nos obsequia José León Tapia, como si la conversación fluyera de chinchorro a chinchorro una tardecita cualquiera en Barinas, luego de atender a sus pacientes de siempre.


Este libro de una amenidad sin par, no excluye una preocupación crítica del autor en el rescate de nuestros escritores, la mayoría de las veces huérfanos de lectores agradecidos y estudiosos despiertos en la fiesta de la palabra; desdice tan lamentable e imperdonable acto de omisión. Es bien sabida la parasitaria que roe las entrañas de las escuelas, universidades y bibliotecas públicas: el imperio de una burocracia ignorante y ruin, afín al mero marcaje estafador de la tarjeta de entrada y salida del infierno que el poder ha forjado en la promoción de la medianía y la indolencia. Escuchemos a José León Tapia en su denuncia a otro vicio no menos neurálgico: “Vivo inconforme con esta sociedad, te diría asqueado por una sociedad donde el dinero es dios, y donde todo es individualismo, donde todo es ganancia y se explota al otro para enriquecerse tú” (p. 136). El decir poético del discurso narrativo de este curandero de cuerpos y almas es indiscutible, de honda raigambre oral, popular y humanística; parte de la problemática y maravillosa convivencia con los fantasmas de su pueblo y su personal memoria, sin un llorón apego necrológico pero sí en tanto lucha insomne que nos aferra a la vida que nos bendice y ennoblece: “Todavía en mí habitan fantasmas. Tanto así, que me trasnochan: no me dejan dormir, todas las noches me tengo que levantar a escribir. El que más me despierta es mi padre, un gran llanero fantasioso, que supo en vida llenarme de cuentos (…) Con mi bisturí salvé a media Barinas, pero con mi palabra la he salvado toda” (p.137). Este volumen es a la vez diario de lectura o guía enternecida que nos conduce a José León Tapia sin tramoyas ni fanfarronerías del intelecto, mucho menos callejones sin salida; nos recuerda la experiencia comunitaria y divina en el embotellamiento vehicular de la Autopista del Sur fabulada por Julio Cortázar.


Julio Rafael Silva cree denodadamente en la belleza del libro como objeto de arte, pues la Criba Fotográfica lo convierte en un Álbum Familiar que va del sepia a la fotografía en color: Se retrata a José León Tapia como figura pública y –mejor aún- en la intimidad de su circulo familiar y afectivo. No es para menos, siguiendo a Julio Rafael, pues se trata de celebrar la lectura de este libro-puente que empalma con los libros de amor e imaginación de José León Tapia. Lean entonces en voz alta y se sentirán bien acompañados.




En Valencia de San Desiderio, Librerías del Sur, sábado 16 de agosto de 2008.

Monday, August 11, 2008

KAREN II



Es un travieso alboroto blanco de manchas café. Hija de Lucky y de un pequinés bochinchero cuyo nombre desconocemos, nos la regaló Yajaira muy pequeña sobre un pañito de cocina (en ese entonces cabía en un puño). Sacude el silencio y la oscuridad húmeda de nuestra casa dando carreras desbocadas, mordisqueando las patas de los muebles y ladrando a todo lo que se desliza frente a sus ojos y su olfato. Va a cumplir seis meses el 15 de agosto, esto es tres años y medio en tanto niña de nuestra familia. Cuando es visitada por Fibi, su morocha marrón oscuro salpicada de blanco y negro, la fastidia hasta que ambas desfallecen de cansancio pasados miles de mordiscos juguetones. Los jueves y los viernes acompaña, conversa y le hace arrumacos a Yajaira como pausa dulce de los oficios domésticos. Nos demuestra un feroz aprecio cuando sus dientes marcan nuestras manos y nuestros corazones.

Presentación de los libros de Julio Rafael Silva, Enrique Mujica y Oswaldo González en Librerías del Sur, 16 de agosto de 2008





Estimados Amigos: Tengo el placer de invitarlos a la presentación de los libros:

Héroes y villanos, llaneros y llanura en las narraciones de José León Tapia de Julio Rafael Silva,

Poemas del Decir de Enrique Mujica y

La trilogía poética de Oswaldo González: Canto Rodado, Solidaria Herrumbre y Abrevadero.

lgualmente la cita implica como obsequio un recital poético de Enrique Mujica y Oswaldo González.

Esta celebración se llevará a cabo el sábado 16 de agosto de 2008, 10:30 am, en la sede de Librerías del Sur Valencia, ubicada en el primer nivel del Centro Comercial Camoruco, Avenida Bolívar Norte.

Tuesday, August 05, 2008

UNA ANTOLOGÍA MÍNIMA DE NUESTRA AMIGA SAMANTHA MORENO, ARTISTA DE VALENCIA DE SAN DESIDERIO (III)


Título: Árbol de mi memoria.


Me encanta representar árboles porque me remontan a mi infancia donde me deleitaba al trepar a ellos. Amo a los árboles, los adoro, tengo una relación muy especial con ellos, que me hace muy feliz. Dentro de mi pintura juego con un color subjetivo, no concerniente al mundo real, pero alusivo a la poesía implícita dentro de la misma naturaleza.


Samantha Moreno.

UNA ANTOLOGÍA MÍNIMA DE NUESTRA AMIGA SAMANTHA MORENO, ARTISTA DE VALENCIA DE SAN DESIDERIO (II)


Título: Más allá de un sueño.


La Memoria, el mundo subjetivo e inconsciente es mucho más importante de lo que a primera vista podría pensarse. Las emociones por ejemplo impregnan sutil pero inevitablemente nuestaras vidas. Este trabajo fue mostrado en una exposición Colectiva del Museo de la Cultura, auspiciada por la Secretaría de la Cultura el 16 de Julio de 2004. Así como también fue exhibido en la Colectiva de Arte del SENIAT en Agosto del 2004.


Samantha Moreno.

UNA ANTOLOGÍA MÍNIMA DE NUESTRA AMIGA SAMANTHA MORENO, ARTISTA DE VALENCIA DE SAN DESIDERIO (I)




Mis Caballos se inspiraron en un principio en los Caballos de Carrusel. Me encantan los Caballos, siempre los incluí en mis dibujos infantiles cuando dibujaba para la escuela o por diversión. Me encantan los Caballos por su fuerza, su ímpetu, su belleza y nobleza. Y por supuesto su sentido de libertad. Mis Caballos son la sublimación de deseos y anhelos que habitan en mí, en ese santuario interior difícil de describir; al que siquiera se le puede llegar a tocar, a través de la metáfora. Estos Caballos son captados desde un espacio onírico.


SAMANTHA MORENO
1.- El caballo enamorado.
2.- Policromía Equina para un Poema.

Sunday, July 27, 2008

POESÍA Y MENSAJE SOCIAL. ARMINDO TREVISAN. Traducción y nota de José Carlos De Nóbrega


POESÍA Y MENSAJE SOCIAL


Armindo Trevisan


Traducción y nota de José Carlos De Nóbrega


I


Condición imprescindible para hacer poesía social: el humor. Por definición la poesía social pretende ser eficaz. Ahora, la eficacia difícilmente armoniza con la poesía. Es por así decir anti-poesía. El poeta social tiende a influir directamente en la historia, persuadido de que tiene en las manos un arma. ¿Más que arma? La poesía, en última instancia, es un "racimo de " en la expresión de Gaston Bachelard. Se destinan esas imágenes a llevar al hombre más allá de su círculo habitual de preocupaciones e intereses. La metáfora quiere decir, precisamente, trascendencia de indicación, de objeto, de visión. Por relacionarse con la parte emocional del hombre, la poesía tiene que ver con sus sueños. Ningún sueño es inocente. Todo sueño anuncia alguna cosa, se refiere a determinada necesidad vital, insatisfecha en la vigilia, o dejando de ser satisfecha en vigilia. Por tanto la poesía es utópica, sin relacionarse propiamente con el tiempo y el espacio de la vigilia, pero sí con el tiempo y el espacio de la vida, que son mayores. Imaginar que cuando se sueña se está fuera de la realidad es imaginar que el sueño nos excluye de la vida. Con humor, pues, es posible realizar poesía social, una vez que la ficción (fingimiento) completa la vida, sugiriéndole cosas de cuya posibilidad ésta jamás sospechara. La imaginación, fuente principal de la poesía, es el reino de lo imposible hic et nunc, no de lo imposible en sí. La imaginación, por el contrario, existe porque existe lo imposible.


II


Cuando un poeta escribe un poema social se localiza en el espacio y en el tiempo. Abdica de la utopía, en una tentativa extrema -y a priori fracasada- de influir en la historia. El poema se convierte, realmente, en un arma para él. El poeta quiere producir determinado efecto, no sólo emocional como actual. No se limita a labrar el corazón, esperando que un día la semilla fructifique en acciones eficaces; el poeta, en ese caso, quiere inducir el corazón a la acción. Al menos intencionadamente, el poema social se reafirma en la praxis. ¿Como conciliar, entonces, el lado teórico de la poesía con el lado práctico de la misma, puesto que la poesía se caracteriza, justamente, por la distancia crítica que la metáfora introduce? Para haber poesía importa operar una ruptura en el mundo intelectual ordinario; es necesario insertar una imagen mediadora en la vida psíquica. Más allá de eso, la naturaleza formal de la poesía, digamos su morfología exige determinados elementos que no se adaptan con la practicidad y eficiencia del lenguaje ordinario. Poesía es lenguaje extraordinario. En ese caso, ¿se puede hablar poéticamente permaneciendo dentro de los límites de lo ordinario?


III


La poesía puede apuntar a la acción indirectamente. Ella es una emoción revivida en la tranquilidad.Por lo tanto, todo poema posee una finalidad, si es que se puede emplear tal término en sus connotaciones prácticas. El poema quiere ordenar las emociones, no las acciones. Indirectamente ordena también éstas, pues las emociones son resortes de nuestra actividad en todos los sentidos. El humor nos recuerda que el poeta es no sólo un artista (teórico), mas una personalidad ética (un moralista). Por lo tanto, en la médula del poema late una vocación política. El poema, juntamente con todo lo que el hombre realiza, se relaciona con su estar-en-el mundo, con su intervención en el mundo. Un poema, por más poema que sea, participa del mundo de su autor. Y algo en conexión con la naturaleza global del hombre. Aunque la naturaleza específica del poema sea utópica, su realidad humana general no lo es. El poema es una acción inserta en el contexto de otras acciones, demarcadas por lo ético. Lo ético (poco importa lo que se entienda por esta noción, en términos de credo o ideología) gobierna las demás acciones, sometiéndolas al objetivo supremo. La poesía, por estética que sea, posee una dimensión ética, esto es, política. En última instancia, debe servir a los fines supremos de la personalidad, manteniendo su carácter de acción autónoma.


IV


El poeta social deberá ser, obligatoriamente, humilde. Por lo menos, de la humildad del humor que consiste en tener los pies sobre la tierra. ¿Qué es un poema? Una cosa alada que no puede transformarse en un león o elefante. Si el poeta quiere ser eficaz, sea hombre de acción. La praxis de la poesía es la de la acción directa. Si el poeta social quisiere ser eficaz tendrá que comprender que su eficacia nada tiene que ver con la eficacia inmediata. Una metáfora no se destina a mover un gatillo; puede ayudar a moverlo. En la medida en que un poema se pretende eficaz, se niega como poema. En la medida en que se acepta poema, se torna eficaz. Aparentemente desligado de la historia, el poema introduce en ella por la conspiración del silencio y de la ruptura del lenguaje.


V


El carácter específico de la poesía no la exime de responsabilidad. Una de ellas, la de ensuciarse las manos. Sin embargo consciente de su ineficacia, el poeta debe situarse dialécticamente entre la acción y la contemplación. Entre la teoría y la praxis. Su praxis es teórica, su teoría posee vocación práctica. Por lo tanto, su lucha con las palabras consiste en trerlas para lo cotidiano. Lo cotidiano, por definición, es práctico. ¿Cómo, entonces, conciliar la distancia psíquica de la poesía con la inmediatez de las opciones urgentes? Es ahí que se sitúa la poesía social. El poeta social es una especie de herrero que martilla el hierro en brasa, consciente de que éste se enfriará. Su punto de llegada, el mito. Invierte el proceso de fabricación poética: en vez de abastecerse del arsenal mitológico, extrae mitos de la vida prosaica. En la medida en que obtiene éxito, su poesía contribuye para la elucidación de la conciencia del tiempo. Su poesía es impura por necesidad solidaridad.


Armindo Trevisan (Santa Maria, Rio Grande do Sul, 1933). Poeta brasileño y Doctor en Filosofía por la Universidad de Fribourg, Suiza. Ejerció la docencia en las áreas de Historia del Arte y Estética, Universidad Federal de Rio Grande do Sul, entre 1973 y 1986. Además de la poesía, ha incursionado en el ensayo y la crítica de arte. Entre sus poemarios tenemos: Cuerpo a cuerpo (1973), El herrero armonioso (1978), Antología poética (1986), La danza del fuego (1995) y Oraciones para el nuevo milenio (1999).

Tuesday, July 22, 2008

3 POEMAS DE FAVER PÁEZ


Lugares


Hay lugares de esta ciudad que nunca
me pertenecerán Lugares
donde alguna gente acostumbra resguardarse
en sus propias sombras Quedan lejos
demasiado lejos
del otro lugar donde resido
donde miro los pájaros
recostado en el pórtico
del atardecer
Sé también que en aquéllos
los seres amasan su muerte cotidiana
sentados a las mesas de las panaderías
cruzando distraídos
para detenerse ante los puestos
de teléfonos
Algunas veces los muchachos
recuerdan que existieron otros mundos
y otros jóvenes
antes de sus anchas avenidas
de sus presumidos vecindarios
con sus indiferentes centros comerciales

Yo
ya estoy muy viejo
para volverme ciudadano
de otro siglo
No puedo desprenderme
de días y noches diferentes
de tanto río
de tanto cielo
con otros resplandores
de tantos cuerpos que ayer
fueron hermosos
y hoy duelen consumidos por el tiempo
o yacen asfixiados bajo tierra

No puedo habitar esta ciudad
ajena
y no me reconozco en sus lugares
Mi cédula reza
3040818
Como ven tengo más de 60 años
y hace ya muchos
que me estoy muriendo.

Poema Cotidiano

Te agradezco que quieras resguardarme
de los días húmedos y de los vientos fríos
que dañan para siempre
mi pobrísima salud
Te agradezco que apagues
el televisor
cuando me quedo dormido
con el periódico al costado
Te agradezco
el beso que le das a mi camisa
antes de lanzarla a la furia
de la lavadora
Te agradezco
que ignoraras al muchacho
de la esquina
aunque sé que su cuerpo
apetece más que el mío
Te agradezco esa risa
esos gestos pícaros
y esos contoneos
que me hacen temblar de felicidad
Te agradezco que me dispensaras
aquella borrachera enorme
cuando enloquecí por las caderas
de tu prima
Te agradezco los ojos y la boca
con que me miras y me dices
buenos días mi poeta
Te agradezco tu mano en el remolino
del mercado
y tu complicidad para robarme
un libro

Te agradezco
tu sabiduría bruja

El olor a pino de tus axilas
extendidas

El silencio cada vez que un recuerdo
me aparta de tu lado

Te quedo agradecido
por comprender mi pasión
por las estatuas

Por resignarte a soportar el vuelo
del pájaro negro
que anidó en mis sienes.

Río

El río de mi infancia
crece con las lluvias, se desborda,
regresa a visitarme cada tarde

Se desplaza violento por mis sienes
Se llama Tirgua y es un río hermoso
Ruge como un tigre de piel áspera
y arrastra troncos, animales, casas,
hombres y sembrados,
mientras sentimos su fuerza desde lejos

De noche aúlla su furia, explica su venganza
Dice mi madre: “Ya llegará el verano
y volverá a recibirnos en su seno
como un hermano apaciguado y bondadoso”

El río de mi infancia se parece
a todos los ríos del mundo

Y es hermoso.

Monday, July 21, 2008

EPÍSTOLA A UN ENSAYISTA DE TINAQUILLO (¿EN TIEMPOS DE LA DISPENSACIÓN?)




Epístola a un ensayista de Tinaquillo (¿en tiempos de la dispensación?)
José Carlos De Nóbrega
Fotografía de Luis Alberto Angulo

Estimado Julio Rafael Silva:



He recibido de un amigo común, el poeta Adhely Rivero, tu más reciente libro "Cinco ensayos como (pre)textos para a(r)mar a Venezuela", fechado este año. Más allá de tu acertada apreciación y comprensión de la obra de escritores venezolanos de importancia en el devenir reciente de nuestra literatura (Uslar Pietri, Ramos Sucre, Antonia Palacios y José León Tapia), amén de otros cuya labor data de los setenta en adelante (Carlos Noguera, el mismo Adhely, Gabriel Jiménez Emán, Caupolicán Ovalles y Teófilo Tortolero), este volumen delata no sólo preocupación por el país sino ambición en la consolidación de un afán inquisitivo que apunte precisamente a la venezolanidad como tal. Sólo que tu óptica no resbala en la ortodoxia de los bandos que hoy pretenden el señorío, apuntalados en un discurso intolerante y vacuo. Permíteme hurgar en el epistolario de dos ensayistas paradigmáticos paridos en nuestra tierra, de Briceño-Iragorry a Picón - Salas: "Tú has escrito acerca de la tolerancia como para ser entendido por un pueblo ya educado en las luchas civiles. Olvidaste la pasiva realidad de nuestro medio, erizado de intolerancia, y la actitud violenta de quienes creen que el sol hace su amanecer apenas para alumbrar el tejado de sus viviendas. En nuestro medio faltan al día horas para predicar la virtud austera que pone la sal en el banquete de la libertad". Pese a que la carta está fechada en junio de 1940, el diagnóstico es el mismo. De allí que te empecines en un discurso heterodoxo y de amplitud intelectual divorciado de las letanías ciegas del momento que han sumido al país en un clima signado por el palo y la piedra. La atmósfera apocalíptica y harto pavosa generada por actores políticos indolentes y mezquinos, supone la estridencia de los zamuros revolcándose en la carroña, lo cual trae consigo la antítesis de la construcción de una nación. Se insiste en refundar la patria desde la atalaya histórica -vaya qué contrasentido!-, lo cual sólo es válido en el discurso poético. No conviene el fortalecimiento de las instancias y las instituciones democráticas, por el contrario, la miseria y la confusión tejen el blasón y tienden la cama a la demagogia y el envilecimiento del pináculo a la base. La ilusión fútil de la riqueza petrolera de los setenta se nos ha convertido en una pirámide perversa. Valga como colofón de este párrafo, lo que le respondió Picón Salas a Briceño-Iragorry en octubre de 1940: "En un momento en que toda política tiene un sentido y un alcance mundial, estamos haciendo una política toscamente provinciana. Se transporta de una aldea a aquel personaje aldeano que allá daba mucho rendimiento y se le entrega un servicio público de singular complejidad".



De vuelta a lo que me anima escribirte, hace tres o cuatro años otros amigos nuestros, Carlos Villaverde y Carlos Yusti, me proporcionaron de ti magníficas referencias. Ambos, pese a lo diverso y -si se quiere- opuesto de sus estilos (el uno sobrio y el otro "desbraguetado"), concuerdan conmigo en la heterogeneidad y la iluminación patentes en tu prosa (¿prozac para Yusti?) : No te preocupa en absoluto la severidad esterilizante del discurso académico, pues los textos están gratificados por la espontaneidad y el entusiasmo en la lectura de los autores que abordas en un juego placentero de complicidad intelectual y estética. Tu libro encuadra en la concepción lúdica de Julio Cortázar: Después de una larga jornada de trabajo, compartir unas copas con los amigos y así sentirse querido. Incluso, de la sobremesa podrás exprimir la aparente aleatoriedad de los parlamentos intercambiados con ellos en medio de la festividad, para reemprender la tarea que nos vincula con fortuna a las palabras.



Otra de tus virtudes es la pertinencia de las citas, la cual se me antoja producto de la relectura atenta de la obra de tus autores preferidos. Tal como lo pontificaba Vladimir Nabokov, he aquí el hallazgo, la relectura de un texto conduce a un estado de gracia permanente. Quizá Lolita, la nínfula que cada vez nos perturba más en el ardor, sea su metáfora más asombrosa y afortunada. Sin duda es el magma de lo cotidiano, dispensa que te tome el comento prestado. A ello se suma un inusual pero estupendo manejo de la paráfrasis, por lo que el discurso gana en transparencia incitando a una benévola y solazadora lectura.



Has triunfado en la asunción del riesgo: se vindica el carácter conversacional del ensayo (su subjetividad e inmediatez), contra el cual queda desnuda y flaca de muerte la soberbia de los académicos y gramáticos que han importunado a todos los posibles lectores con sus fruslerías y piruetas manieristas y afectadas. A tal respecto, me conmovió y convenció tu aproximación a José Antonio Ramos Sucre en cuatro tiempos; nada que ver con otros trabajos que han fracasado en convertir su obra en una moda o estilo a seguir al pie de la letra, eufemismo o medianía intelectual que ha conducido lamentablemente a su fetichización. Muchos de nuestros intelectuales adolecen de un sentido responsable de la crítica y la promoción de nuestros autores, al punto de encajonar la literatura venezolana en la isla del provincianismo. Si no, fíjate en el deplorable estado de Monte µvila Latinoamericana, gestado mucho tiempo ha. Quebrada en lo financiero, quebrantada en su equívoca y -por qué no- deprimente labor en pro de divulgar nuestra la literatura dentro y allende nuestras fronteras.



En síntesis, tu dinámica prosa deja respirar al autor y su obra en el acogedor y problematizador marco del discurso ensayístico bien entendido y ejecutado. Es indudablemente fiel a los maestros del género, Montaigne y Bacon, y contraría con denuedo a los rigurosos e indigestos manuales de literatura que han hecho perder el tiempo y el camino a más de uno (qué te parece, por ejemplo, la preceptiva de Sambrano Urdaneta en su manual de apreciación literaria; me quedo con Rodríguez Ortiz, a Dios gracias).



Espero que un día de éstos nos encontremos por allí y compartamos una generosa lapa y una de dieciocho años, al amparo del paisaje cojedeño, interiorizado y revisitado. Saludos a los tuyos, agradeciendo tu libro se despide,

José Carlos De Nóbrega.
Valencia, 27 de junio de 2002.

Thursday, July 17, 2008

VALENCIA DE SAN SIMEÓN EL ESTILITA: UNA CIUDAD ILETRADA


VALENCIA DE SAN SIMEÓN EL ESTILITA: UNA CIUDAD ILETRADA

José Carlos De Nóbrega
Fotografía de Wilfredo Hernández (El Carabobeño)

Nuestra ciudad adolece no sólo de políticas editoriales –muy a pesar de ser enclave de magníficos poetas-, sino también de toda posible representación iconográfica, mítica y musical. Ha sido presa fácil de urbanistas ignorantes, mercaderes de feria y politiqueros de la más kitsch imaginación. Qué se puede esperar de una urbe huérfana de discurso arquitectónico. Además de la cuadrícula decadente que llamamos plaza Bolívar –si bien los zopilotes se birlaron una de las águilas del conjunto escultórico central, San Simeón se mantiene aún en las alturas haciendo puñetas en dirección a Occidente-, no nos compadecen sus referencias más comerciales y fetichistas: El espejo estúpido que es la Torre Da Vinci, el juego de mesa apellidado Sambil en el remedo de un templo votivo de consumidores compulsivos, la escenografía distópica del Big Low Center; peor aún se combate la inseguridad poniendo entre rejas los pocos espacios abiertos que quedaban acá, las plazas y las calles (a tal respecto, es insufrible la Urbanización El Trigal, paradigma de un ámbito claustrofóbico presidido por la histeria de una clase media decadente). Ya no se queman libros que importunen a la rancia Valencianidad: no es políticamente correcto, simplemente no se publican o, mejor aún, son destruidas las tripas por la incompetencia e indolencia de un funcionariato inculto, embebido en la era de Acuario, la demagogia cultural (esto no es más que mero exhibicionismo) o el dar piruetas marciales ante un Buda fofo y soso sobrealimentado por las transnacionales del dinero y de la futilidad académica. O los volúmenes no se distribuyen y se consignan en casas muertas, para prevenir de una trombosis a la clase académica y política que no puede ver tanta letra junta. Añoramos la lengua y la iconoclastia de un Luis Augusto Núñez agarrando el culo de godos y arzobispos; no el guayoyo dulzón de José Napoleón alabando los dorados rulitos de una de las Maldonado, pues es virtud teologal agradecer su Doctorado Honoris Causa que es igualito al Oscar de la mercachifle Academia. La música es impuesta por Bonchona FM o los caprichos del gobernante de turno (cuadrar a martillazos una marcha en la cadencia monocorde de la gaita de furra y tambora, el estridente gillfest o el perreo del reaguetón en esos templos guturales del transporte público). Nos parece más válida la propuesta plástica de las camioneticas que vincula así nomás la ternura de los cariñositos y la esquizofrenia del monstruo de Tazmania, que el complaciente y acomodaticio discurso de Vladimir Zabaleta en la composición del retrato de la godarria valenciana; vindicamos a Cristóbal Ruiz y las sardinas fritas de la Guairita aliñadas con Polar, antes que esos horrendos caballos que galopan por la autopista en dirección a Guacara. De las efigies de los politicastros de hoy que se estampan en vallas, diarios, sillas de ruedas, muebles de plástico, dispensadores de agua, preferimos no hablar.

Definitivamente, nos queda rayar las paredes de los cagaderos como alternativa escritural libertaria.

Monday, July 14, 2008

VALENCIA DERIVADA (CON PROZAC). CARLOS YUSTI


VALENCIA DERIVADA (con Prozac)
Carlos Yusti

Los buenos ensayistas son escasos quizá por las exigencias nada exigentes del género. Son pocos los ensayistas que se preocupan por el denso arte de escribir y que hacen como ese personaje ficticio de Cortázar, Johnny Carter, un jazzista de saxo que se traspapela con el Charlie Parker real, quien durante un ensayo de repente deja de tocar y rabioso dice: "Esto lo estoy tocando mañana". El buen ensayista trata de ser un individuo que escribe mañana y entonces se vuelve un lío.

El ensayo tiene contados cultivadores, poquísimos adeptos (y ni se diga adictos). Sin mencionar que el ensayista es considerado como un escritor aplazado al cual no se le toma con alguna pizca de seriedad en el ambiente literario. Por lo general se le subestima y se le relega, o se le ficha, como escritor en segunda potencia: escritor que escribe de todo sin ser maestro en nada. De todos modos el género, inventado por Montaigne y que Francis Bacon retoma con inigualable maestría, tiene hoy enorme maleabilidad y gracias a ello se arguye (a manera de sorna claro) que sólo se dedican al ensayismo (no confundir con escapismo) esos escritores sin fibra musical para la poesía, carentes de convulsiones imaginativas para la novela o el cuento, o sea, a los ensayistas se les juzga en su condición de parias de la literatura.

Escribir buenos ensayos, con calidad de página como escribiera Umbral, es un poco hacerle frente a ese estrépito de rumores transeúntes, malentendidos de barra y hablillas de café. En Valencia se ha dado un fenómeno poco frecuente: el ensayo como tributo de inspiración, cotilleo, erudición y cosa. Todo mezclado en un cóctel que intenta limpiar al género de cierta profesoral y hemorroidal pesadez, de quitarle esa broza de tanto acartonamiento libresco, de tanta erudición casposa y retomarlo desde la pasión para empacar (sin prejuicio) la vida leída y vivida en pocas páginas dándole un chance volátil a la fantasía literaria que la realidad escribe con soltura y desenfadado absurdo.

Maricadas al margen, el ensayista se inventa la realidad a partir de sus lecturas, sus fobias, sus odios, sus amores y con todo esa bisutería existencial trata de convertir en metal precioso la hojalata de las palabras. José Carlos De Nóbrega es un buen ensayista y su libro “Derivando a Valencia a la deriva” viene a confirmar un rumor: el ensayo respira en Valencia aires distintos.

José Carlos De Nóbrega se ha curtido con el thriller del bar y de la calle, busca las mariposas amarillas que trae la realidad en el concierto chinesco de la noche, viene de muchas lecturas, de tutearse con la palabra escrita en la música y en los libros. Con un humor desclasado va pinchando la piel sensible de la Valencia, de San Desiderio, va desordenando con humor el boato de una ciudad goda y retraída, casi hasta el autismo, en el sonoro timbre de los apellidos.

Para De Nóbrega los grandes temas de la literatura y los temas subalternos de la vida (o viceversa) tienen su espacio en sus ensayos. Le imprime a cualquier tema frescura y como gran equilibrista cruza la soga del bostezo con un estilo que no cansa. Además le sobra ironía lapidaria para zanjar cuestiones tan peliagudas como el acontecer literario de la ciudad con sus villanos, héroes y rastreros de rigor. El libro “Derivando a Valencia a la deriva” se inicia con el texto: “Valencia o de la encrucijada del odio”. Sin tomar en cuenta el titulo telenovelesco el ensayo salda algunas cuentas con la literatura en la Valencia, la cual parafraseando a Bolaño se podría decir que es una ciudad en la cual hasta los escritores pésimos saben escribir. Aunque De Nóbrega suelta perlas como esta: “Debajo de la abúlica calma chicha y provinciana de Valencia del Rey, zaherida tercamente por políticos mezquinos, urbanistas perversos, mercachifles peseteros y ciudadanos indolentes, fluye intermitentemente, ora con mesura, ora incontinente, pero sin piroctenia ni estruendosos aplausos, la corriente que escribe a la ciudad día tras día”.

Los ensayos del libro son variados y se pasean por distintos temas como la revista Poesía, el taller poético, alguna que otra reseña de libros y autores circunscritos en las alambradas de ese Macondo industrial que es Valencia. Hay un ensayo que da cuenta sobre el oficio de ensayista: “Carta de un ensayista a los alumnos del Segundo de ciencias C”. En dicha carta De Nóbrega hace una declaración de principios sobre el género, la política y la literatura sin prurito alguno. El ensayo, algo abstemio para mi gusto, apunta esencialmente a dejar inquietudes abiertas. Nada de consejos pavosos ni monserga clientelar y sí digresión desprejuiciada sobre esos temas de siempre.

“Esto lo estoy escribiendo mañana” se dice uno para celebrar la buena escritura de los amigos. Uno como escritor se va diseñando para mañana aunque a uno lo tengan por insufrible, egoísta, socarrón y degustador del vino, También como ensayista uno va diseñando su estilo con las fórmulas aprendidas e inventando algunos trucos nuevos. José Carlos De Nóbrega va confeccionando su forma particular de escribir ensayos dejando las filigranas barrocas para los puristas del género y los profesores de medio pelo que lo escriben interesados en los escalafones de ascenso curricular.

Un libro de ensayos tendría que ser algo así como un suburbio en la cual los sucesos sorprendentes se den la mano con la reseña de lo cotidiano, dejando notar las costuras de la lectura. El ensayo es una cuestión de modales más que de estilo y José Carlos De Nóbrega tiene estilo y malos modales, cuando escribe o debería decir cuando escribe mañana, se entiende.

Saturday, July 05, 2008

ARMINDO TREVISAN EN VALENCIA DE SAN DESIDERIO




ARMINDO TREVISAN EN VALENCIA DE SAN DESIDERIO.
Selección, traducción y notas José Carlos De Nóbrega.


El primero de julio de 2008 tuvimos el placer de escuchar al poeta brasileño Armindo Trevisan (Santa Maria, 1933) en la sede de Librerías del Sur, en el marco del VII Encuentro Internacional de Poesía de la Universidad de Carabobo. Su disertación titulada Explicando la poesía al gran público constituyó un discurso en el que calzaban a la perfección la poesía, el humor, la humildad y la emotividad; nos dejó el olfato seducido por los más primarios aromas anclados en el recuerdo. La presentación a cargo de nuestro amigo y poeta Reynaldo Pérez Só fue impecable, asertiva y de un humor cortante. Caracterizó con palabras precisas y despojadas de adjetivaciones innecesarias la obra poética de Armindo: un ejercicio suave y viril de la palabra; incluso -a petición del propio poeta de Rio Grande do Sul- tradujo un hermosísimo poema titulado Los cafés, el cual conmovió y alegró al público (más bien un grupo de buenos amigos, entre los que destacan Gonzalo Fragui, Ana María Oviedo, el catire Hernández D' Jesús, Susan Castro, Luis Alberto Angulo, María Fernanda Chacón, Norma Agatón y Rhadamés Serrano). Por cierto esta dupla de grandes poetas la encontramos en el volumen Antología poética de Reynaldo Pérez Só (Monte Ávila : 2003; 1ra. reimpresión en 2006) con un magnífico prólogo de Armindo. Me encantó su definición de poesía, cónsona con la aproximación de Reynaldo: es lucidez enternecida, apropiada por los sentidos; visión y apetito de un mundo comestible. Siguiendo a Lorca, apreciamos una sentida exposición digna de un profesor en los cinco sentidos. Incluso citó un verso de nuestra amiga Niddy Calderón: Mis silencios inflamados esperan por tus palabras. Lamentablemente, las constantes y toscas interrupciones de un Carlos Osorio -fungiendo de espaldero no contratado, mucho menos convidado- desentonaron con una jornada simpática: presumimos misantropía o una vocación militante por la mala educación y la mezquindad. Agradeceríamos que nuestro amigo y poeta Adhely Rivero -por el bien del evento- le asignara al funcionario Osorio labores que no impliquen contacto con público alguno, pues no creo que nos quede más paciencia para tales desplantes. Olvidando el estúpido incidente de marras, he aquí una breve muestra poética de Armindo para el deleite en la comunidad de la carne y el espíritu:

Desnudez Septenaria


La primera desnudez
es la desnudez apresada,
la desnudez que cubre
a la Amada.


La segunda desnudez
es la desnudez demorada,
la desnudez que adorna
la pausa.

La tercera desnudez
es la desnudez casi fija,
la desnudez que se inserta
entre los amantes.

La cuarta desnudez
es la desnudez pasmada,
la desnudez que ignora
el Amor.

La quinta desnudez
es la desnudez sin espacio,
la desnudez que divide
el enlace.

La sexta desnudez
es la desnudez sin tiempo,
la desnudez que sustenta
la memoria.

La séptima desnudez
es la desnudez eterna,
la desnudez que acaba
en Dios.

La luz de tu piel



La luz de tu piel inventó la noche.
En ella me interno hasta la muerte ajena.
Nadie es más solito de lo que el azote
que apaga tu luz, y me incendia.


En buena hora tu carne


En buena hora tu carne sea la misma:
¿quién pone en tu brasero otro carbón,
e irrita la flama que se torna azul
para cambiar de lengua y de baile?
¿Quién hace girar tu esmeril, y afila
la lámina que no te deja fría?

El Tránsito


¿Qué queda de este tránsito? Es la seda
con su gusano dentro del capullo,


cubriendo la soledad. Y, en su músculo,
la fuerte puntería de una flecha

que, en el aire helado y azul, abate el ave,
sin destruirle vuelo tan suave.


Estos poemas -excepto el primero- fueron extraídos del poemario La Danza del Fuego (A Danca do Fogo), 2001, Artes e Oficios, Porto Alegre, 111 p.

EL GALLO MUJICA DIALOGA CON MARISOL SOBRE LA POESÍA DEL DECIR




Enrique Mujica, poeta
El artista latinoamericano es un solitario


Marisol Pradas


Foto: Junny Sánchez.


"Más allá del ingenuo sentir y del común entusiasmo, de la euforia civil y del desgano, de la secreta presunción y de las pequeñas sombras, más allá de cierto pavoneo sensual e inteligente, un poema debe cambiar tu vida, tu destino, tu dolor insobornable, tu orgulloso desdén, debe desengañarte, hacerte más indiferente a la muerte, más implacable ante tus envanecimientos, menos susceptible, menos evanescente. Por eso un poema debe ser claro y convincente, como un golpe de hacha, de un claro decir como un hallazgo inteligible, duro y abierto, con palabras enteras y exactas, aunque pretenda denodadamente expresar lo indescifrable, lo indecible, lo luminosamente inédito. Un poema nunca debe ser un vano misterio, una piedra oscura y brillante entre millones de piedras oscuras y brillantes como un grano de arena en el desierto, como una estrella detrás de las nubes entre mil estrellas, no, un poema debe finalmente decir, decir su maravilla por encima de todos los poemas".



El párrafo anterior es una especie de manifiesto como en su momento lo tuvieron los surrealistas sobre la poesía del decir, título de la última reunión de textos de Enrique Mujica, quien recibió un merecido homenaje en el VII Encuentro Internacional Poesía de la Universidad de Carabobo que cerró su edición ayer en la noche.



¿Qué está haciendo en estos momentos?



Después de una labor bien dilatada, tengo diecisiete libros publicados, ocho libros inéditos, a estas alturas, de tener cuarenta y cinco años escribiendo, he podido sacar algunas conclusiones sobre el arte de hacer poesía, el arte de escribir, y estoy escribiendo en este momento algo que he dado en llamar en cierto modo, de manera paradigmática, la poesía del decir.



¿De qué se trata esta poesía del decir?



Se trata de expresar ideas, expresar criterios. En algún momento, lo escribí hace mucho tiempo, manifesté que los grandes poemas se mantienen en el tiempo a través de los siglos y los milenios porque dijeron algo esencial. Pueden ser traducidos en muchos idiomas, del chino o del árabe, y siguen manteniendo una esencia de lo que dice el poeta. Eso contrastando un poco con una idea más esteticista que utiliza un poco más las palabras en otro sentido. Una expresión de ella es la surrealista, propuesta como escritura automática, en la que el poeta se desvinculaba del pensamiento, del razonamiento, de cualquier cosa que hiciera pensar que el poeta es un pensador.



Para mí esencialmente el poeta es un pensador. Coincido en ello con Juan Calzadilla que ha hecho siempre una poesía de decir cosas, lejos de las imágenes, de las metáforas, de todo eso que en cierta forma conforma la estructura del arte del poetizar. El me decía que la poesía es el arte de las intuiciones. Los poetas pueden penetrar la realidad y conseguir detrás de la realidad explicaciones extraordinarias cosas que parecieran fortuitas, que no lo son.



La poesía del decir casi coincide con un género que es el aforismo. Los viejos poetas terminaron haciendo pensamientos y hablando de cosas muy concretas porque tuvieron una especie de infancia de la metáfora, de la imagen; el mismo poeta Cadenas en algún momento dijo "ahora escribo reflexiones, me acerco más por pensar a la poesía que por la palabra estética".


¿Se puede decir que la poesía del decir es una metapoesía?


No. Es un pensar en poesía. Me lo dijo una vez Ida Gramcko, quien me hizo una nota cuando gané el premio Pocaterra, cuando fue jurado y lo gané con "Las formas del verano": "Enrique Mujica es un poeta que piensa y reflexiona en poesía". Eso fue hace treinta años. Eso prefiguró un camino hacia el pensamiento.



¿Será porque es matemático?


Es verdad que no soy un artista puro, soy matemático, ingeniero; soy del pensamiento abstracto, profesor de concreto armado en la Facultad de Ingeniería de la UC. Pero el mundo es uno solo y la manera de verlo a través del lente estético te da una figura y si lo ves a través de la ciencia también. Pero finalmente es lo mismo. Una especie de "weltanschauung", palabra que inventó Dilthey, que utilizaba Hegel, para referirse a todo el pensamiento humano.



¿La gente que lea "Poemas del decir" se va a encontrar con un libro distinto?



No. Es la misma poesía que todos escribimos con un acento, con un énfasis en lo que se dice. Por ejemplo: "Que pase lo que pase/ como en la vida de los indigentes/ y que finalmente no te importe la voluntad del otro/ la de ese que te ama hasta la muerte/ con sus asesinos caprichos/ esto es por fin aceptar la voluntad de tu Dios". Allí no hay recurso de nada, de lo metafórico. Está dicha la palabra sin acicate. Y está presente el aforismo, pero tampoco es un descubrimiento mío. Lo que he tratado es de inclinarme es hacia el pensar.



¿Qué le enseña a los jóvenes que asisten a sus talleres?



Que no olviden el pensar. Se puede hacer poesía amorosa, romántica: No hay tema especial para ella. El tema de la poesía es el mundo entero y hasta las cosas más inverosímiles; hasta lo grotesco es poesía. Pero ¿qué piensas frente al acto poético?, eso es lo que se tiene que tener en cuenta. Nadie va a entregar un formulario para hacer poesía. Sale de ti. Es pararse frente al mundo. Es un interrogar el mundo y de alguna manera una respuesta tuya al mundo. No es hacer florecitas de papel de seda, porque eso es artesanía. Tiene un gran valor, hay artesanía muy bella, elaborada con un gusto exquisito, pero no es arte. A mis alumnos les digo que no pueden hacer ni flores de papel de seda ni florecitas de paja con las palabras. Tienen que introducirse en el arte poético y ello es muy exigente. En la actualidad vemos que hay jóvenes que van tres semanas a un taller a la cuarta semana le están publicando un libro. En mi época para publicar se tardaba mucho más. Yo estuve quince años peleando con la poesía y después fue que publiqué mi primer texto. Hay que tener un gran sentido de responsabilidad con la gente que te va a leer. Tienes que andar con mucho cuidado y considerar que la poesía tiene la altura del pensamiento.



¿Qué significó este homenaje?



Para mí es muy importante porque se da cuando ya he logrado ubicar mi verdadera voz en el decir. Ese es un nombre que ya anda por ahí.



Todos los que jugamos algo con la palabra estamos solos, los escritores, los periodistas. Los grupos literarios, los colegios que agrupan son mentira, estamos solos. Eso es una gran desventaja con relación a los europeos. Ellos sí andan juntos, los surrealistas, modernismo, andaban juntos y se comunicaban y el trabajo era menor. El artista latinoamericano es un solitario. Es un solo, que anda padeciendo sus cosas y cargando esa cosa tremenda que es la palabra. El manejo de la palabra es algo muy grande. Es la pelea más grande que existe.



Dentro de un par de meses Monte Avila le publicará una antología de un periodo de treinta y siete años de poemas. Mantiene escondido el libro "Coplas de la guerra mayor" de 12 mil versos.

Monday, June 30, 2008

MANUAL PARA GANARLE SIEMPRE LA DISCUSIÓN A UN CHAVISTA. ORLANDO ZABALETA


Manual para ganarle siempre la discusión a un chavista
Por: Orlando Zabaleta


Con los siguientes consejos usted realmente no le ganará la discusión a un chavista, pero aparentará que lo hizo. Y en estos tiempos de realidades virtuales, ahí está la clave de todo. Lo importante, recuérdelo, es “lo que parece”.


Argumentación ad hominen: una argumentación que trata de (cree) contrarrestar un argumento atacando a la persona, no al argumento. Al argumento “Galileo dice que la Tierra gira alrededor del Sol”, se le responde: “Galileo le pega a su mamá” o “Galileo es ateo”. Este tipo de argumento tiene una larga tradición de uso en Venezuela: cuando un adeco era acusado de ladrón por un copeyano, o viceversa, nunca respondía que no había robado, ¿para qué?, sino que el acusador era un truhán, un matraquero, un sinvergüenza movido por oscuros intereses políticos. Sobre el robo, ni una palabra.


Es fácil utilizar esta argumentación: Si alguien le dice que según una encuesta de IVAD, el gobierno de Chávez tiene 73,9 de aprobación, usted responde: “Chávez es un dictador” y por allí se extiende con otros adjetivos (ver más adelante: Adjetive). Estrictamente, para ser más fiel al tipo de argumentación, usted tendría que atacar al profesor Seijas, el dueño de IVAD, pero es muy respetado como profesional, incluso entre la Oposición.


Argumentación ad ignorantiam: Una creencia específica es verdadera porque no sabemos si no es verdad. Para demostrar la tesis de que “Fulano le pega a su mamá”, usted argumenta que no nos consta que “Fulano no le pega a su mamá”, se le agrega: “¿Y qué sabes tú? Y luego agrega en tono filosófico: “¿Quién tiene la verdad en la mano?”.


Por ejemplo: “Chávez es millonario”. Y como argumento “demoledor”: “¿A ti te consta que no lo sea?”Argumentación de autoridad (autoritas): El argumento es verdadero si una persona o grupo lo admite como tal. Es parte de la tradición medieval que nunca nos ha abandonado. “Lo dijo Globovisión” es infaltable. Aquí también se permite un poco de imaginación, se puede agregar: “Yo vi al tipo diciéndolo con mis propios ojos”. Recuerde que con el video de Venevisión de Puente Llaguno, todo el mundo “vio” la marcha de la Oposición en la Baralt, nada más porque así lo dijo el locutor. Para mucha gente si algo sale por televisión es verdad.


También puede utilizar a la prensa. Los titulares del diario 2001 son muy buenos para eso.


Este mismo método es el utilizado por los “expertos” o “especialistas” que presenta Globovisión. Son autoridades en las materias. El ejemplo clásico es Toro Hardy, que aparece como experto en cualquier materia, desde petróleo hasta diplomacia, pasando por Historia latinoamericana o mundial, economía, etc., etc., etc.


Argumentación de confundir asociación con causa: si dos variables se relacionan, esta relación es de causa y efecto. Así se le da a la correlación estadística la categoría de causalidad.Esta argumentación es, en principio, más “técnica”, pero igual puede ser utilizada por el ferviente Opositor.


Susanita, la amiga de Mafalda, razonaba así: “Los pobres tienen mal gusto, fíjate en la ropa que usan y en los muebles que tienen”.


Argumentación de la Falsa dicotomía (Falacia de la falsa bifurcación): enfrenta el argumento con su contrario, estableciendo una situación de blanco y negro.


Si el chavista le dice que hay que proteger a los pobres, usted responde que por qué se va a matar a los ricos, que los ricos no deben ir presos, ni ser torturados. “¿Cómo pretendes tú que se mate a los ricos? Ellos también son seres humanos”, grita usted con indignación. Es muy usado, está de moda. A mí personalmente, me molesta mucho, porque me parece una falta de respeto el que me pongan argumentos que no he dicho en la boca. Pero no le pare a las molestias de los chavistas.


Lo importante es construir una nueva afirmación distinta a la que el adversario dijo. Vía simplificación, exageración, o como supuesta consecuencia o “conclusión lógica”. Consígala, y mientras más absurda mejor, una vez conseguida usted podrá caerle a palos a esa afirmación e ignorar los argumentos del contrario.


Pero tampoco todo en el mundo es argumentación. Hay otros “métodos”, no argumentativos, para salir bien en una discusión


No razone: Adjetive.


No se moleste en argumentar, adjetive. Es fácil sólo use el verbo copulativo “Ser” y agregue adjetivos. Es de lo más fácil: Chávez es un dictador, autoritario, monárquico, comunista. No ponga etcétera, construya una larga ristra de adjetivos, uno tras otro. Y, muy importante, después ponga cara de que “lo he demostrado”.


No argumente: Salte y evada (mutatio controversiae).


No se detenga en ningún punto, aunque usted mismo lo haya planteado. Cuando el contrario le dé un argumento sobre ese punto, ignórelo, y plantee otra cosa.


Si el contrario le dice que la economía ha crecido desde el 2003, diga que usted no lo ha visto. Si lo invita a reconocer las cifras citando organismos internacionales o, simplemente, a ir al Sambil, hable de la escasez. Si argumenta que la escasez ha bajado con encuestas o le saca las ofertas de los supermercados en el periódico, no las vea, hable de la delincuencia. Si el contrario intenta analizar el problema de la delincuencia en el país, dígale que no cree en el CNE. Si le argumenta el Informe Carter del 2002, ripóstele con la inflación. Y no se deje engatusar allí tampco, salte a la niñez abandonada.


Total, usted no pretende ni arreglar nada ni opinar seriamente de nada. A fin de cuenta, en el fondo de su corazón usted sabe que la niñez abandonada no es asunto suyo. Usted lo que pretende es ganar la discusión. No se quede en ningún sitio. Salte permanentemente, no se quede quieto. Es lo más seguro.


Y, por último, si todo le falla, olvídese, si ya no lo había hecho, de lo que está en discusión, ante cualquier emergencia, personalice, personalice en usted mismo, declárese atacado por el adversario. Acúselo de querer vapulearlo. Póngase de víctima.


orlandojpz@yahoo.com

AMANECIMOS DE SECTA: Gustavo Fernández Colón nos entrega LA SECTA MOON Y LA USB.


LA SECTA MOON Y LA USB

Gustavo Fernández Colón


En un artículo anterior titulado "Sectas, Universidades e Ideologización" [1] hicimos referencia a la creciente influencia de la secta budista japonesa Soka Gakkai en la Universidad Central de Venezuela y otras casas de estudios superiores del país.

En esta entrega, queremos llamar la atención sobre la penetración de otra organización religiosa internacional, conocida como Iglesia de la Unificación o Secta Moon, en una renombrada universidad pública asentada en el Valle de Sartenejas.

La autodenominada "Iglesia de la Unificación" fue fundada en 1954 en Corea del Sur por el controversial Sun Myung Moon, mejor conocido como el Reverendo Moon. Su doctrina es una mezcla de cristianismo, creencias orientales, nacionalismo coreano y una ideología política de extrema derecha, caracterizada por su antisocialismo y anticomunismo virulentos [2].

Moon se ha proclamado a sí mismo como el Mesías enviado por Dios para conducir al mundo a una "nueva era" de paz e integración de la gran familia humana, tras el fracaso de la labor redentora de Adán y Jesucristo. Desde los inicios de su carrera como predicador, ha venido profetizando el advenimiento de una Tercera Guerra Mundial que pondrá fin al reino de Satán (que para él no es otra cosa que el comunismo) para dar paso a la implantación universal del Reino de los Cielos, representado en "los últimos días" por los Estados Unidos, Japón y Corea del Sur [3].

Es por ello que en 1971 se muda a los Estados Unidos, con el fin de propagar su fe y expandir su imperio económico conformado por una red de empresas transnacionales, que abarcan ramos tan diversos como la fabricación de maquinarias industriales, la comercialización de ginseng y el control de medios de comunicación como la agencia United Press International y el diario Washington Times [4].

Entre sus negocios, resalta la fabricación de armamento para el mercado norteamericano a través de la corporación Tongil Heavy Industries, creada en 1978 y transformada en la S&T Dynamics en 2005. Una actividad paradójica para quien se autoproclama defensor de la paz mundial [5].

En 1982 fue condenado por un tribunal estadounidense a dieciocho meses de cárcel por evasión de impuestos [6]. Se ha hecho famoso por el casamiento simultáneo de centenares de parejas de sus seguidores, como el celebrado en el estadio de Seúl en 1992 donde unió a más de 30 mil jóvenes de 131 nacionalidades distintas. También ha tenido eco en los medios su colaboración con el gobierno de Reagan y su estrecha amistad con la familia Bush, así como su apoyo a la Contra nicaragüense y a las dictaduras de Chile, Argentina y Uruguay [7].

Empeñado en propagar su influjo entre los estudiantes universitarios del mundo entero, fundó la Universidad Sun Moon en Corea del Sur, el Seminario Teológico de la Unificación en los Estados Unidos y la red internacional denominada "Movimiento Universitario para la Búsqueda de los Valores Absolutos" [8].

En Venezuela, la Secta Moon opera bajo la denominación de "Federación de Familias Pro Paz Mundial y Unificación" [9]. Cuenta con seguidores dentro de la UCV y la Universidad Simón Bolívar, a tal punto que esta última casa de estudios firmó un Convenio con la Universidad Sun Moon en 2004, para la cooperación en docencia, investigación y extensión. Desde el 2001 se viene ejecutando un programa de intercambio de estudiantes entre ambas instituciones, y varios egresados de la USB han sido enviados a cursar postgrados en la Universidad dirigida por la Iglesia de la Unificación. Asimismo, el Valle de Sartenejas ha recibido la visita de varios docentes de la Sun Moon para dictar seminarios a los estudiantes venezolanos sobre "cultura coreana" y otros temas.

Las relaciones entre ambas casas de estudio han llegado a ser tan estrechas, que en el año 2004 el para entonces rector de la USB, Pedro María Aso, viajó a Corea del Sur para visitar personalmente la Universidad fundada por el "Mesías" Moon [10].

Nadie puede negar que la cooperación interinstitucional es una tarea clave para el desarrollo académico y científico de cualquier Universidad, en cualquier parte del mundo. Sin embargo, habiendo en Corea del Sur más de doscientas universidades, tanto públicas como privadas, reconocidas a nivel internacional, es curioso que haya sido precisamente una institución creada para difundir la doctrina mesiánica de extrema derecha del Reverendo Moon, la seleccionada por las autoridades de la USB para concertar estos intercambios.

Una selección que además resulta irónica teniendo en cuenta que diversos voceros de la Universidad de Sartenejas, se cuentan entre quienes reiteradamente han acusado al gobierno bolivariano de tratar de imponer un modelo educativo ideologizante para manipular las mentes de la juventud venezolana.

REFERENCIAS

[1] Publicado en "Aporrea" en la siguiente dirección: http://www.aporrea.org/trabajadores/a59113.html

[2] Fuente: Guerra Gómez, Manuel (1996). "Los nuevos movimientos religiosos" (2ª ed.). España: Ediciones Universidad de Navarra. (Págs. 156-167).

[3] Algunos Sermones de Moon y una versión electrónica del libro "Aspectos Básicos del Pensamiento de la Unificación" (2002), editado por el Instituto del Pensamiento de la Unificación de la Universidad Sun Moon de Corea, pueden ser consultados en la siguiente dirección: http://www.fedefamilias.org/

[4] Fuente: Marquis, Christopher (2000, Mayo16). "The Unification Church's News Affiliate Buys U.P.I.". En el Diario "The New York Times". Versión electrónica disponible en: http://query.nytimes.com/gst/fullpage.html?res=940CEFD9113BF935A25756C0A9669C8B63

[5] Fuentes: (a) Sales, F. (1988, Junio 26). "Empresas de dietética alimentan en España a la secta del reverendo Moon". Diario "El País", España. Versión digital disponible en: http://www.elpais.com/articulo/espana/MOON/Empresas/dietetica/alimentan/Espana/secta/reverendo/Moon/elpepiesp/19880621elpepinac_20/Tes/
(b) "S&T Dynamics Co. Ltd. Company Description" (2008, Junio 30). En "BusinessWeek" [Revista Electrónica]. Disponible: http://investing.businessweek.com/research/stocks/snapshot/snapshot_article.asp?symbol=003570

[6] Fuente: Fisher, Marc y Leen, Jeff (1997, Noviembre 24). "Stymied in U.S., Moon's Church Sounds a Retreat". En "Washington Post", Pág. A01. Disponible: http://www.washingtonpost.com/wp-srv/national/longterm/cult/unification/part2.htm

[7] Fuente: Rodríguez, Pepe (1997). El Poder de las Sectas (3ª reimpresión). España: Grupo Zeta. (Págs. 349-354).

[8] Una descripción de la red de instituciones educativas manejadas por la Iglesia de la Unificación puede verse en el sitio electrónico "Rev. Sun Myung Moon: Una vida de amor a Dios y a la Humanidad" en la siguiente dirección: http://www.sunmyungmoon.com.ar/educ.html

[9] El sitio electrónico de la "Federación de Familias Pro Paz Mundial y Unificación" puede ser consultado en la siguiente dirección: http://www.fedefamilias.org/

[10] Fuentes: (a) Universidad Simón Bolívar (2005, Junio). "Informe Trimestral Acerca de la Marcha de la Universidad. Julio – Septiembre 2004". Versión electrónica disponible en: www.usb.ve/conocer/pdf/informe_abr_jun_04.pdf
(b) González R., Marino (2007, Enero 31). "Una visión práctica de las implicaciones de la Ley: Actividades y proyectos que permiten convertir los aportes exigidos por la LOCTI en inversiones rentables para las empresas". Comité de Gestión para el Desarrollo de la Ciencia, Tecnología e Innovación de la USB. Versión electrónica disponible en: www.cavedatos.org.ve/download/cdt_434.pdf

Monday, June 23, 2008

PRESENTACIÓN DEL LIBRO PARA MACHUCAR MI CORAZÓN: UNA ANTOLOGÍA POÉTICA DE BRASIL (REPROGRAMACIÓN)


Estimados amigos: A nombre del Grupo de Incursiones Culturales y Científicas Li Po les notifico que el bautizo y la presentación del libro electrónico Para machucar mi corazón: Una antología poética de Brasil (2008) han sido pospuestos para el sábado 19 de julio de 2008 a las 10:30 am (Librerías del Sur). Ello se debe a que el sábado 12 de julio de 2008, en el marco del Coloquio de Literatura José Rafael Pocaterra, se llevará cabo un foro sobre Poética del Ensayo en el que participaremos junto a Pedro Téllez y Guillermo Cerceau (están invitados, se realizará en el Ateneo de Valencia a las 10:30 am). Sin más, su amigo José Carlos De Nóbrega.
PS: Se puede acceder al libro a través del LINK:

Saturday, June 21, 2008

ELOGIO A RAFAEL SIMÓN HURTADO: SALUDOS DE JOSÉ JOAQUÍN CON NOTA CELEBRATORIA DE ÑAPA


Indocencias
Rafael Simón
José Joaquín Burgos


La noticia causa revuelo en el casi familiar grupo de "Tiempo Universitario": Rafael Simón Hurtado obtuvo el Premio Nacional de Periodismo 2008 en la categoría de Periodismo Científico Impreso. El Boletín Oficial dice que "El Jurado Calificador del Premio Nacional de Periodismo 2008, apegado a la Ley de Ejercicio, al Código de Etica del Periodista Venezolano y a las bases del presente galardón, hace público el siguiente veredicto…", y especifica cada rango juzgado y premiado. En Periodismo Científico Impreso señala como ganador del lauro a "Rafael Simón Hurtado- revista Saberes Compartidos y semanario A Ciencia Cierta, de la Universidad de Carabobo: por la calidad y claridad de los temas, al alcance de todo público". Breves líneas que señalan, para gozo y orgullo nuestro, la calidad, la categoría y el señorío profesional de Rafael Simón, quien durante varios años contribuyó, en muy alto grado, a la consolidación del esfuerzo periodístico que se cumple en "Tiempo Universitario". De sus manos nació, además, cuando estaba por estos predios, la revista "Laberinto de Papel", que ha puesto muy en alto la calidad intelectual y el magnífico logro editorial de la UC. Rafael Simón recibió su título de comunicador social hace apenas un año, pero ya para entonces era un periodista de fuste, de pasión indudable por el oficio, de madura y densa formación intelectual. En sus manos -podemos decirlo a toda voz- la verdad y la libertad de expresión tienen la más recta vigencia. En verdad su pasión periodística le ha restado tiempo a su propia condición de escritor, pero siempre es y será un narrador de esos nacidos para quedar en el tiempo como referencia indispensable. Este triunfo suyo es, absolutamente, así lo sabemos también, un triunfo y un motivo de satisfacción y orgullo para la Universidad de Carabobo. Y así (como anotan los escribanos en su lenguaje oficial) lo decimos y afirmamos, para que conste.
En verdad hay noticias que lo reconcilian a uno con la verdad, y esta es una de ellas. El Premio de Rafael Simón nos congrega, a sus amigos, en un gesto de admiración y afecto. íSalud, poeta! íViva la UC!
PS: No podemos dejar de sumarnos al jolgorio. Por fortuna, no todos los premios ni los concursos están amañados. El tiempo termina de confirmar la calidad y la persistencia del trabajo silencioso de unos pocos, los nuestros en la acepción acertada y solidaria de Conrad. Rafael Simón nos enorgullece, como siempre, en el ejercicio cotidiano del periodismo auténtico y de la palabra traviesa y liberadora. Esperemos que este merecido galardón nos traiga de vuelta a Laberinto de Papel, un ejemplo vivo de lo que una revista debe significar: un espacio propicio y generoso para el diálogo en comunidad y no la ñapa por la compra de libros editados en la UC (no es una botellita de matacalor en un combo adaptógeno). ¡Enhorabuena!

Friday, June 20, 2008

OTRA DECEPCIÓN DE LA HINCHADA LUSITANA


Lamento la eliminación de la selección de Portugal en los cuartos de final de la Eurocopa 2008. Alemania, a pesar del "despiste arbitral" -las faltas no sancionadas de Podolski a Bosingwa, antes de la asistencia a Schweinsteiger para el primer gol, y sobre todo la de Ballack a Paulo Ferreira que facilitó el segundo- tuvo los cojones y la historia de su lado en la obtención de una victoria merecida. Los nuestros no igualaron el desparpajo ni el arrojo de los turcos cuando dejaron a los checos en el terreno del asombro. No es suficiente apoyatura las virtudes técnicas de las individualidades: Deco y Cristiano Ronaldo se hallaban dispersos e inconexos en la solidez de la propuesta táctica germana; los defensas centrales peor aún. Asimismo, Felipao no cortó por lo sano: cambiar a un Paulo Ferreira desbordado impunemente por su contraparte alemán. Es una consecuencia de repartir el botín antes de tiempo: una insípida plantilla de suplentes -a excepción de Nani- que no opuso tenaz y responsable resistencia a una eliminada Suiza (fue infamante el egocentrismo futbolístico de Quaresma, tan sólo afín a fútiles cabriolas de circo); mientras que Cristiano Ronaldo se distrajo ante un espejo narciso, ataviado de la casaca merengue, y Luis Felipe Scolari se devanaba los sesos en el diseño de movimientos tácticos para el Chelsea de un potentado ruso de inigualable exhibicionismo. Extrañamos el amor a la celeste de tipazos como Obdulio Varela quien se arrepintió de haber ganado la Copa del Mundo de 1950, dada la magôa o amargura brasileña -el maracanazo apagando la samba- desparramada en una triste garúa destructiva y suicida.